blogeditor · 15 de agosto de 2013
Por: Daniel Castañeda (@ DanCastaneda)
En la historia de la humanidad han destacado y trascendido acontecimientos que han marcado nuestro paso por el mundo, ejemplo de ello es la invención de la rueda, el descubrimiento de América, la máquina de vapor, la imprenta, la aeronáutica, Internet… y hoy en este tercer milenio (sin ninguna alusión Maussaniana) Facebook es uno de esos acontecimientos que quedarán registrados.
¿Por qué integro Facebook a esta serie de acontecimientos? Todos ellos en la historia de la humanidad sirvieron para algo que resulta ser su común denominador: “conectar a las personas”. Todos ellos han sido importantes y su trascendencia ha contribuido para el tejido social de la humanidad. Las conexiones que han logrado van de una persona a otra, de una localidad a otra, viajes transatlánticos, inclusive conectarnos con el espacio exterior y hoy conectarnos con millones de personas.
Para explicar el éxito de Facebook se han realizado toda una serie de entrevistas y producido documentales sobre la famosa Red Social, bueno, hasta una película se ha creado para inmortalizar su éxito. Pero, ¿cuál es el éxito de Facebook?
Congruente con esta época en la que todo ser humano aspira al éxito económico, muchos refieren su éxito, por obvias razones, a la inmensa cantidad de dinero que vale una empresa que fue creada en las habitaciones de Harvard. Sin dudarlo es un éxito tener una empresa valorada en 6,500 millones de dólares, pero el verdadero valor de Facebook está en una, sólo una característica que comparten los 1000 millones de usuarios que hasta octubre del 2012 conformaban la red. Esa característica la argumenta a la perfección Aaron Sorkin en el guión de la película The Social Network:
DUSTIN
-Mark, hay una chica en tu clase de historia del arte. Stephanie Attis. ¿Sabes si tiene novio?
Mark lo voltea a ver sin parpadear con cara de “para esto me estás interrumpiendo”
DUSTIN
-¿La has visto con alguien? Y si no, ¿sabes si quiere salir con alguien?
MARK
-Dustin, la gente no anda por ahí con un letrero que dice “estoy…”
Mark detiene lo que estaba realizando, porque en su mente él sabía que acababa de descubrir la cura para el cáncer; se levanta de su asiento y sale corriendo del laboratorio de computación.
Lo que mostraba ese chico Dustin con las preguntas que le realiza a Mark, reflejan el mismo síntoma que describen los estudios que en los últimos años ha realizado LEXIA en temas relacionados al uso de Internet y redes sociales en espacios domésticos y en dispositivos móviles.
Usuarios que en su comportamiento describen, sin reconocerlo, actitudes con un alto nivel de ansiedad por expresar y saber qué es lo que ocurre en sus círculos sociales, son usuarios que encuentran en Facebook el ansiolítico perfecto.
La vida cotidiana offline está plagada de toda una serie de ansiedades que han encontrado su cauce en las redes sociales; sin embargo Facebook destaca con un papel especial, no por nada ha sido protagonista de toda una serie de acontecimientos que van desde divorcios, rompimientos y encuentros amorosos, exhibiciones de la vida privada de personajes públicos, convocatorias a causas sociales, opiniones personales que provocan reclamos de “amigos” e incluso opiniones que llegan al extremo de motivar, en algunas ocasiones, despidos laborales.
La ansiedad por expresar y saber que hoy encuentra su cause y satisfacción en la vida online, ha llevado a un descontrol en la vida cotidiana de las personas que los lleva a pensar en cambiar o cerrar definitivamente su perfil de Facebook para recuperar ese control. Ha elevado los niveles a un estado de alerta permanente donde al parecer la latente angustia por saber qué hace el otro y qué le digo al otro que hago, encuentra su contraparte en el desentendimiento de la vida cotidiana, ya no sabes qué pasa con tu vida.
Recientemente el Canal 22 transmitió un programa producido por la BBC de Londres, donde el eje central del programa era mostrar cuál es el éxito de Facebook. El teaser del programa se me hizo interesante y por interés propio realicé un vínculo para que se publicara en mi perfil de Facebook. Los comentarios posteriores oscilaron en el sentido de que no pudieron ver el programa. Honestamente, la invitación fue para quién tuviera la inquietud de sentarse un momento frente al televisor a ver el programa, pero en la red social el planteamiento había cambiado y se me pedía que les contara, platicara, explicara con un alto sentido de inmediatez de que trató el programa para saber cuál es el éxito.
Para saciar su ansiedad rápidamente les respondo: el programa duró media hora y trató sobre el origen de Facebook y la manera en la que en determinado momento era necesario hacer un plan de negocios con esa plataforma y tener ganancias económicas. La fórmula fue muy sencilla, en los perfiles de cada uno se agregan cuáles son nuestros gustos, dónde vivimos, a dónde vamos, qué escuchamos, qué películas y programas de televisión vemos, en fin, información que engloba nuestros gustos y preferencias, esto la BBC en el documental lo matizó como “el sueño dorado de cualquier publicista, tener todo lo que nos gusta al alcance de la mano”, y por tal motivo hay todo un equipo monitoreando aleatoriamente los perfiles de usuarios para filtrar información y posteriormente venderla a empresas para cerrar el círculo y hacer llegar publicidad que satisfaga nuestros gustos.
Considerando lo anterior, ése es el éxito comercial de Facebook. Pero en realidad su éxito se debe a que sus usuarios expresan todo lo que piensan y sienten sin que nadie haya preguntado nada. Hoy en día se es más propenso a expresar al mundo que a la persona que necesita saberlo o al terapeuta; en Facebook se conjuga el momento en que la ansiedad se encuentra con el ansiolítico o dicho en palabras más coloquiales, es cuando se junta el hambre con las ganas de comer.
Los frutos del trabajo de LEXIA en efecto destacan que hay un círculo perfecto en cómo se entrelazan estos tres elementos: 1) Facebook 2) las dinámicas de las personas en las redes sociales e Internet y 3) los esfuerzos publicitarios que se realizan en plataformas digitales. En ese sentido la ansiedad de los usuarios atraviesa importantes categorías y marcas de consumo que son un mercado que crece constantemente en México, como los proveedores de telefonía celular con sus productos y servicios, y las propias marcas de los fabricantes de dispositivos móviles buscando el famoso like a lo que ofrecen.
Eso marca el siguiente paso en las metodologías de investigación de mercado para entender al consumidor en un entorno digital. Un entorno que hoy en día tanto los consumidores, las marcas y la publicidad se mueven aisladamente sin entender que conviven en un mismo círculo.
A manera de reflexión, ¿cuál de todas esas publicidades están relacionadas con tu perfil de Facebook?
*Daniel Castañeda es Comunicólogo con una especialidad en Investigación Cualitativa y Antropología. Tiene 10 años de experiencia en investigación académica y de mercado. Desde el 2011 ha trabajado en LEXIA como estratega. Melómano, cinéfilo y lector por convicción, feliz padre y esposo, compañero y amigo; se autodefine como el Dean Moriarty de la investigación de mercados.