Expectativas económicas y programas ¿prioritarios?

Centro de Análisis de Políticas Públicas · 21 de abril de 2011

Expectativas económicas y programas ¿prioritarios?

 

Por: Eréndira Avendaño, Investigadora de México Evalúa

De acuerdo con los pronósticos de las autoridades hacendarias del país y las últimas cifras publicadas por organismos internacionales, se prevé que México tendrá un escenario económico favorable al cierre de este año. La SHCP considera un crecimiento de la economía dos décimas superior al estimado el año pasado y el precio del petróleo se encuentra 8 dólares por arriba de lo presupuestado en la Ley de Ingresos 2011. En conjunto, estos dos indicadores generarán ingresos adicionales por un total de 9 mil millones de pesos. Adicionalmente, INEGI acaba de publicar cifras oportunas de empleo donde se registra la disminución del desempleo en el mes de marzo.

Sin embargo, no deja de ser paradójico que mientras se habla de expectativas económicas alentadoras, el Estado no puede garantizar todavía una de sus funciones básicas: la seguridad de la ciudadanía. Los resultados de la encuesta Mitofsky para los primeros meses del año, revelan que el 83 por ciento de las personas encuestadas creen que la “situación económica es peor” respecto al año pasado. Al preguntar a la población cuáles consideran los principales problemas, la respuesta no sorprende: 74.5 de los encuestados mencionan que la inseguridad, la crisis económica y el desempleo son los principales problemas públicos en el país.

A pesar que las expectativas económicas no están alineadas con la percepción de la población, los objetivos de política pública instrumentada por esta administración no cambian ni un ápice. El 1° de abril el Ejecutivo Federal envió al Congreso las expectativas de crecimiento para el siguiente año. En dicho documento se incluye una propuesta de gasto “prioritario” para 2012,  en el cual se observa nuevamente, una buena cantidad de recursos para la atención de la Seguridad Pública en el país. De acuerdo con el gobierno federal, los programas “prioritarios” en materia de Seguridad Pública requieren de un presupuesto “deseable” de 30 mil millones de pesos (el presupuesto de la Secretaría de Economía y Ciencia y Tecnología juntos). Mientras tanto, el presupuesto “prioritario” en otros sectores estratégicos como el gasto en infraestructura y agua, es “deseable” que sea menor a lo aprobado en 2011.

Es evidente que frente a la escasez  de recursos es necesario “priorizar” el uso de estos para la atención de los problemas públicos; no obstante, no queda claro que el diseño de la estrategia gubernamental sea el adecuado, ya que si se toma en cuenta, como indicador de desempeño el número de fallecimientos a causa de la delincuencia sigue en ascenso (en 2010 se registraron más de 15 mil personas fallecidas por esta causa). El discurso gubernamental menciona que este indicador no es suficiente para medir la efectividad de la política, por ello, este año se incluyeron algunos de los programas de seguridad al Programa Anual de Evaluación que realiza CONEVAL y la Secretaría de la Función Pública, con el objetivo de medir su eficacia. Sin embargo, ¿habría sido pertinente hacer una evaluación de estos programas antes? ¿tal vez antes de su implementación? Probablemente, esto habría permitido modificar, de manera incremental, la estrategia en seguridad. Cualquiera que sea el caso, ahora sólo queda esperar los resultados de la evaluación de los programas “prioritarios” en seguridad, ex post.

Por último, es claro que las expectativas de crecimiento económico no se están traduciendo en beneficios palpables para la población y al parecer, tampoco las “prioridades” de gasto contribuyen a la mejora de la situación económica y de seguridad de la sociedad. Por lo tanto, es urgente replantear la acción de gobierno y sus instrumentos de política, con el objetivo de responder a los retos del país de una manera integral, no sólo en seguridad pública (que es fundamental), sino también en empleo, productividad y rezago social.