Redacción Animal Político · 22 de enero de 2025
Han pasado diez años del ‘Inventario de banquetas en México’, elaborado gracias a la información que inicialmente publicó el INEGI para analizar la presencia de banquetas en las manzanas urbanas de México. Este texto permite reflexionar sobre diversas estrategias y herramientas institucionales, académicas y ciudadanas que han aportado luz al estado de la infraestructura peatonal en México desde distintos enfoques. Con ello, enfatizamos en los mecanismos de monitoreo y evaluación de la infraestructura peatonal en México.
Los esfuerzos por visibilizar a los transeúntes son diversos y se han consolidado en la agenda pública, además de haberse institucionalizado. Esto responde a la demanda ciudadana de las personas peatonas: quienes caminan, quienes se consideran flâneurs, o quienes como parte de la colectividad enfrentan las dificultades de desplazarse a pie.
Lo anterior no ha sido un proceso uniforme y estable. Las personas activistas conocen sus procesos y logros, al igual que el funcionariado que ha impulsado cambios normativos. De acuerdo con el Informe de Seguridad Vial de CONAPRA de 2021, del total de defunciones por siniestros viales en México ese mismo año (14,715), las y los peatones concentraron el mayor porcentaje de fallecimientos con un 17.7 %. Siempre seremos peatones; a donde vayamos, en algún tramo del viaje caminaremos. Esta premisa será el punto de partida para cambiar el estado actual y las condiciones en las que nos desplazamos.
La revisión que propongo sobre las herramientas de monitoreo y evaluación de las condiciones de infraestructura peatonal ha tenido una buena aceptación entre la sociedad civil, la academia y las instituciones de gobierno. La implementación y el uso de cada una de las herramientas o estrategias que se presentan a continuación son enunciativas, más no limitativas.
Como parte de las herramientas y estrategias, destaca la sociedad civil. Son los colectivos y su labor el motor de cambio que, en México, ha posicionado la agenda peatonal, destacando los derechos de las personas usuarias de la vía peatonal como pilar de toda política de movilidad. En este caso, podemos mencionar las ‘Calles de juego’ y la estrategia ‘Janes Walk’. Las ‘Calles de juego’ consisten en el cierre temporal de calles para el disfrute de las infancias y de las personas, invitando de manera lúdica a reflexionar sobre el derecho a la ciudad a pie. Por otro lado, los ‘Janes Walk’, son caminatas que, en homenaje a la escritora y activista Jane Jacobs, promueven la idea de que las calles son espacios públicos para socializar, reflexionar y mejorar.
En México, ambas prácticas han sido puestas en marcha por distintos colectivos y reflejan cambios significativos desde un enfoque de infancia e inclusión en la planificación de ciudades. Mientras que las ‘Calles de juego’ otorgan un papel relevante a las infancias garantizando su derecho a la ciudad, los ejercicios como ‘Janes Walk’ no solo consideran la inclusión de las mujeres, sino que, desde un enfoque crítico y de género, evidencian los efectos de la planeación y construcción de ciudades desde un punto de vista androcentrista.
Otra herramienta que, desde una visión de la seguridad vial ha pasado de un ejercicio ciudadano a la institucionalización son las ‘auditorías peatonales’. Estas evalúan el entorno para identificar problemas de seguridad y comodidad en la infraestructura vial y han sido particularmente adoptadas por el sector salud. En cuanto a tecnología, han existido actividades digitales que, mediante el uso de datos georreferenciados permiten mapear distintas problemáticas en el desplazamiento de los peatones. Recientemente se publicó la plataforma ‘Traza, datos caminando’, que facilita mapear y categorizar puntos, además de descargar y compartir los datos para su análisis.
Destaca el trabajo realizado desde la academia para integrar una rigurosidad metodológica y enfoque socioantropológico, descrito por Ruth Pérez en su texto ‘Movilidad cotidiana y accesibilidad: ser peatón en la ciudad de México’. Este estudio destaca el uso de fotogramas para analizar las líneas de deseo peatonal, tiempos de semáforo, presencia de cebras peatonales, obstáculos en el desplazamiento de las personas peatonas y una encuesta que permite evaluar una intersección con problemas de seguridad vial.
Entre las herramientas que reflejan la institucionalización de años de lucha por la agenda de las personas peatonas, destacan iniciativas como el ‘Inventario Nacional de Vivienda’ del INEGI. Este compendio de información a nivel de calle incluye datos sobre la cobertura de infraestructura peatonal, como guarniciones de las banquetas o rampas para personas con discapacidad; su continuidad ha permitido realizar comparaciones entre diferentes periodos, lo que lo convierte en un valioso recurso para evaluar el progreso. Al respecto podemos señalar que de 2010 al 2020 hubo un incremento considerable, de 48%, en el número de manzanas con cobertura de banquetas en todas las vialidades de la manzana; lo anterior de nuevo no indica la calidad o características de la misma. No obstante se registra un incremento en el número de manzanas sin banquetas en un 37.8%.
Fig 1. Relación de manzanas con cobertura de banquetas en México

Otra estrategia son los senderos ‘Camina Libre, Camina Segura’, que nacieron en la alcaldía Iztapalapa; esta estrategia fue adoptada en la Ciudad de México y recientemente han escalado políticamente a nivel nacional bajo el nombre ‘Senderos de Paz’. Esta estrategia considera obra que mejora las condiciones de las banquetas, la accesibilidad, la iluminación, la seguridad pública y fomenta el uso del espacio público mediante activaciones, lo que ha logrado la aceptación entre mujeres e infancias y la reducción de índices delictivos.
Casos como los anteriores han demostrado un impacto como herramientas o estrategias para monitorear y mejorar las condiciones de movilidad en distintos niveles de gobierno y escalas territoriales. A nivel federal, el informe ‘Calles seguras, caminemos unidas’ resalta por su enfoque de género e inclusión, enfatizando mejoras en la infraestructura peatonal. Se aborda el tipo de luminarias, hasta la incorporación de vegetación y actividades que promuevan el uso de las calles para convertirse en puntos de encuentro y convivencia, no solo de paso.
La reflexión en torno a las herramientas y estrategias, reflejan la evaluación de infraestructura peatonal que ha ido incorporando múltiples enfoques, mismos que han contribuido al cumplimiento de sus objetivos en favor de quienes caminamos o nos desplazamos a pie, en silla de ruedas, carriola o con bastón. Asimismo, es desde la colectividad y el activismo de la Liga Peatonal lo que se ha mantenido vigente y visible en la agenda pública durante los últimos años. Más allá de continuar con esta lucha, confío en que este esfuerzo marcará el inicio de un inventario sólido de herramientas y estrategias para impulsar los derechos de las personas peatonas.
Fig 2. Estrategias y herramientas para monitoreo de la infraestructura peatonal en México

*José Manuel (@MiDiarioUrbano) es un especialista en transporte y movilidad urbana. Maestro n Planeación y Políticas Metropolitanas por la UAM-Azcapotzalco, Licenciado en Estudios Socioterritoriales en la UAM-Cuajimalpa y Urbanismo en la UAA. Con estancias de investigación en la Universidad de Radboud en los Países Bajos y especialidad en Ordenamiento del Territorio en la Universidad de Málaga en España.
Referencias: