blogeditor · 30 de enero de 2013
Desde 1980, en Estados Unidos 287 personas han muerto en algún, o como consecuencia de, un tiroteo en escuelas. La cifra, desde este lado de la frontera, suena escalofriante pero al parecer en EUA los ecos de ese número aún no acaban por cimbrar. Solo así se explica que desde los años 80 hasta diciembre de 2012 el porcentaje de personas que tiene un arma en casa haya oscilado entre el 36 y el 49%.
Por otro lado, la Government Accountability Office (GAO) reporta que entre 2004 y 2009 cerca del 87% (20,000) de las armas confiscadas en México provenían de Estados Unidos. El Buró Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) señala que 60% de los rifles de asalto y pistolas recuperadas en México pueden ser rastreadas a ventas realizadas por armerías en Estados Unidos, tres cuartas partes de estas provienen de establecimientos en Texas, Arizona y Nuevo México.

Con esos datos en mente, contrasta notablemente que en los últimos años entre el 51 y 53% de la población estadounidense mantenga una posición en contra de las leyes que harían ilegal la manufactura, venta y posesión de armas semiautomáticas y rifles de asalto.
Pese a esas voces en contra de una regulación, la senadora Diane Feinstein adelantó que en cuanto el Congreso estadounidense regrese a sesionar propondrá prohibir 158 tipos de armas, los cargadores de armas de más de 10 balas y crear un registro nacional de dueños de armas. Estas medidas persiguen el mismo objetivo que las anunciadas por el presidente Obama.
En la página de la Casa Blanca la propuesta para que el gobierno reduzca la violencia generada por las armas ya suma 197,073 firmas. Desde México, miles de mexicanos suscribimos esa petición. Solo la corresponsabilidad reducirá las muertes ocasionadas por armas de fuego en ambos lados de la frontera.
Aquí pueden ver la respuesta de Obama a esta petición.