blogeditor · 7 de septiembre de 2022
El gobierno mexicano por fin voltea a ver el mar. El 12 de agosto de 2022 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Estrategia de Instrumentación para una Economía Oceánica Sostenible en México 2021–2024. Esto, en el marco del Panel para una Economía Oceánica Sostenible, una iniciativa de la cual México es parte desde 2019. Este Panel tiene como objetivo que el océano siga siendo una fuente de bienestar de las personas, a través de la implementación de políticas de manejo, de trabajo conjunto y de colaboración internacional.
La Estrategia publicada contiene objetivos y compromisos como el combate a la pesca ilegal, la protección de hábitats marinos y restauración de ecosistemas y especies marinas. México asume combatir la pesca ilegal, no declarada y no regulada. Acciones que deben contar con un plan concreto y coordinación entre las 17 dependencias públicas que participaron en la elaboración de este documento, de no ser así, estaremos frente a un escrito lleno de compromisos vacíos y no lograremos un océano sostenible, algo que la autoridad calificó como necesario para acceder a salud, seguridad alimentaria y empleo.
Es muy importante que México asuma este compromiso en la arena internacional, ya que la pesca ilegal es una de las mayores problemáticas de nuestro país en materia pesquera. La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA) ha dicho que esta pesca podría superar el 40 % del total en México, es decir dos de cada cinco pescados que se capturan podrían ser de origen ilícito.
La pesca ilegal afecta gravemente al medio ambiente marino, ya que no sabemos qué especies se están capturando, qué volumen, con qué artes de pesca o si se están capturando especies en peligro. También afecta a las personas que pescan con apego a la ley, ya que tienen que competir en condiciones de desigualdad y se ponen en peligro los recursos que les permiten subsistir y realizar su trabajo.
México tiene la oportunidad de combatir este problema. Cuenta con herramientas innovadoras como la trazabilidad, que nos permite conocer el trayecto que recorre el pescado del barco al plato y así cerrarle las puertas a la pesca ilegal. Oceana pertenece a un grupo de trabajo que conformó la CONAPESCA en el 2019 en el que, junto con otras organizaciones, miembros del sector pesquero y autoridades, redactamos un proyecto de Norma Oficial Mexicana de Trazabilidad para conocer el origen de los productos pesqueros que consumimos y favorecer el consumo de pesca legal. Ahora que México también se ha comprometido en la arena internacional a contar con una Norma de Trazabilidad, esperamos que la aprobación de dicho instrumento sea una prioridad para la CONAPESCA, autoridad que es parte de la Estrategia de implementación. Es importante mencionar que diversos miembros del Panel, como: Francia, Chile, Japón, Indonesia y Portugal, ya cuentan con Sistemas de Trazabilidad.
Otra de las acciones prioritarias a las que se compromete México es la de establecer y gestionar de manera efectiva las áreas marinas protegidas y Zonas de Refugio Pesquero, espacios de protección para los peces. Con las Zonas de Refugio Pesquero, hay más peces, peces más grandes, más pesca, más comercio y más ganancias. En Oceana evaluamos la eficacia del Estado mexicano en la protección de áreas marinas protegidas en el que, a través de distintos indicadores, determinamos el estado de conservación de dichas áreas y se les asignó una calificación entre 1 y 5, 1 representa un estado crítico y 5 un muy buen estado de conservación. La totalidad de las 39 Áreas Marinas Protegidas analizadas obtuvo una calificación reprobatoria, entre 2.17 y 1.67.
Lo anterior demuestra los retos a los que México se enfrenta en la conservación de los ecosistemas marinos, esenciales para tener una economía oceánica sostenible, pues son zonas de reproducción de especies pesqueras, sitios turísticos, proveen servicios ambientales y garantizan que las personas que han vivido de la pesca puedan seguir haciéndolo de una manera digna y sustentable
Para que México pueda cumplir con los compromisos asumidos internacionalmente en materia de protección de Áreas Marinas Protegidas y conservar estas zonas es necesario tomar acciones concretas como la actualización de los programas de manejo, para que sean verdaderos mecanismos de protección. Debe asignarse suficiente presupuesto para el cuidado y vigilancia de estas zonas, y así asegurar que no se lleven a cabo actividades que puedan poner en peligro los ecosistemas protegidos y especies que se están recuperando. Mientras no se tomen medidas apropiadas para la conservación de los hábitats marinos, México seguirá con Áreas Marinas reprobadas, incumpliendo con sus obligaciones internacionales.
Nuestro país tomó un importante paso al publicar la Estrategia de Instrumentación para una Economía Oceánica Sostenible, ya que asume una serie de compromisos para así poder lograr que el océano sea una fuente vital de riqueza para nuestra economía y las comunidades, como bien se menciona en la estrategia. Sin embargo, será fundamental que el gobierno mexicano y las instituciones que lo conforman tomen las acciones necesarias y trabajen coordinadamente para que los compromisos se vuelvan realidad y no queden en promesas sin cumplir.
* Mariana Aziz (@marianaaziz) es la directora de las campañas de Transparencia de Oceana en México.
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