blogeditor · 8 de marzo de 2013
Qué trabajo me ha costado este post, sobre todo en una fecha que me parece tan importante y que a la vez se ha trivializado tanto. Se dice comúnmente: “Hay que festejar el 8 de marzo”, y poca gente sabe que detrás de este “festejo” hay historias diversas por la reivindicación de los derechos de las mujeres.
Hay quienes dicen que el antecedente central es la muerte, en 1908 en Nueva York, de trabajadoras que perecieron incendiadas a causa de que el dueño de la fábrica las encerró y así perdieron la vida. Otras versiones señalan que fue una lucha del movimiento internacional de mujeres socialistas de finales del siglo XIX.
En todo caso, la única certeza y visión compartida es que en 1975, en la Ciudad de México, se llevó a cabo la Primera Conferencia Mundial de la Mujer, y la ONU declaró que “La mujer es un miembro activo y con plenos derechos, y a la vez parte importante para el desarrollo de los pueblos.” Dos años después, en diciembre de 1977, la Asamblea General adoptó una resolución proclamando un Día de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.
Pienso que esta fecha es para generar conciencia y destacar que queda un largo camino por andar para que la situación de la mayor parte de las mujeres en el mundo mejore. De la misma forma, es necesario enfatizar –y esto lo diré hasta el cansancio- que la reivindicación de la mujer NO es exclusivamente un asunto de mujeres. Se trata de una cuestión que nos afecta a todos y todas por igual en el planeta. El desarrollo de las mujeres no es un asunto que sólo nos concierna a nosotras, es algo que la sociedad en su conjunto necesita para generar condiciones de equidad, igualdad y para sacar adelante a sociedades y países enteros.
Esta fecha no es, como mucha gente piensa y dice, una “celebración” del hembrismo y un pretexto para la discriminación hacia los hombres. Es, y debiese ser, un espacio para recordar que en este mundo estamos juntos hombres y mujeres y que debemos tomar decisiones que apoyen y fortalezcan a quien lo necesite para el desarrollo integral de la sociedad.
En este sentido, la hoja de ruta que ONU Mujeres ha propuesto para fortalecer a las mujeres me parece adecuada y debiese ser un punto de partida en todos los países para avanzar hacia la equidad:
Si existen el conocimiento y los datos duros a nivel internacional para explicar los beneficios de la igualdad para los países en su conjunto, no deja de sorprender que siga existiendo falta de voluntad y compromiso político para hacer de este discurso una realidad.
Es hora de pasar del discurso a la acción y de convertir este compromiso de dientes para afuera en hechos tangibles. Necesitamos acciones concretas y específicas en todas las áreas para hacer una diferencia que implique mejor calidad de vida para la mayoría de las niñas y las mujeres en el planeta. Insisto, y esto es para beneficio compartido de las mujeres y los hombres que aquí vivimos.
Este 8 de marzo del 2013, el lema que ha promovido ONU Mujeres es: “Una promesa es una promesa: momento de pasar a la acción para acabar con la violencia contra las mujeres”. A la par, artistas –hombres y mujeres- de diversos países, se han reunido para crear una canción que promueve un mensaje de unidad y solidaridad: somos “One Woman”, una sola mujer.
Esta fecha es para hacer algo muy elemental: ponernos en los zapatos del otro, de la otra, para comprender su realidad, sentir lo que siente y ser solidarios con y en el cambio.
Es un día para Tod@s.