Esperar debajo del agua

Redacción Animal Político · 17 de enero de 2023

Durante la cumbre trilateral entre México, Estados Unidos y Canadá la migración fue un punto central de la agenda. No parece haber sorpresas, ya desde hace algunos meses, y específicamente hace algunos días, vemos delineado el escenario entre nuestro país y nuestro vecino del norte.

El presidente Biden calificó la situación como una crisis en su frontera sur y acepta que el sistema de asilo está quebrado y que hasta en tanto no haya posibilidades políticas y presupuestarias de cambiar la situación, continuará limitando con las medidas a su alcance la llegada de personas a su frontera sur. Así se seguirá aplicando el Título 42 y se ampliará el programa de procesamiento para personas venezolanas implementado apenas hace unos meses a personas haitianas, nicaragüenses y cubanas.

Las expectativas del plan para manejar los flujos migratorios parecen estar claras para Estados Unidos. Saben cuántas personas aceptarán, 30 mil al mes, condicionadas a que tengan un patrocinador y a que esperen su turno virtualmente desde dónde se encuentren.

Sin embargo, de este lado las cosas se ven diferentes. Recibir a 30 mil personas por mes no será un reto distinto al que venimos enfrentado, pero si será de mayores dimensiones. Este tipo de acuerdos como el “Quédate en México”, la lista de espera (metering) que ya se aplicaba en varios puntos fronterizos y el acuerdo negociado para personas venezolanas lo que reflejan es el poco espacio que se deja para acceder al sistema de asilo.

No dudo que para muchas personas que buscan mejores oportunidades económicas y cumplan con la condición de tener un patrocinador, tener recursos para viajar por avión, tener un pasaporte vigente y sobre todo, tener tiempo, puede ser una opción.

Estos acuerdos tratan a las personas refugiadas como si no estuvieran frente a situaciones de vida o muerte, como pedirle a alguien que espere pacientemente su turno para respirar estando debajo del agua. Ese no es el espíritu del derecho al asilo, ni lo que dicen las leyes de México ni de Estados Unidos.

Vivimos en un mundo desigual y tenemos que aceptar que si se trata de desplazamientos forzosos, de personas sin opciones para sobrevivir en sus lugares de origen, este acuerdo bilateral no es la solución, y que al tener las vías regulares bloqueadas, las personas seguirán recurriendo a los traficantes de personas e irremediablemente seguiremos viendo tragedias que cobran vidas.

* Ana Saiz (@anasaizv) es Directora de Sin Fronteras IAP (@SinFronteras_1).