Redacción Animal Político · 15 de enero de 2024
Este 2024, el regreso a clases no fue completo. Fue imposible que todas las niñas, niños y jóvenes en Michoacán ejercieran su derecho a estar, a aprender y a participar en las escuelas porque, además de que la cobertura educativa no es universal en todos los niveles educativos, continúan faltando cientos de maestros. 1
Una escuela sin maestros es análoga a un hospital sin médicos, a una patrulla sin policías o a una fiscalía sin agentes del ministerio público: testimonia el abandono institucional, que se olvida de proveer a las infancias y juventudes de los primeros garantes de sus derechos educativos.
A pesar de la inmensa aberración que constituye en sí tener salones sin personal, con la intrínseca avalancha de violaciones a los derechos humanos de niñas, niños y jóvenes, entre muchas aristas del marco legal, por encima del discurso oficial y de las protestas de padres de familia, la situación continúa ocurriendo. Las consecuencias son terribles:
Por lo anterior, urge garantizar la presencia activa de docentes en todas las aulas de la entidad, lo cual implica fijar sanciones a quienes permitan que las escuelas se queden sin maestros: las escaleras y los organigramas se barren de arriba para abajo. Así también, es tiempo de considerar la creación de la figura del ombudsman escolar para situaciones extremas como las de Michoacán.
Este 2024 exijamos a funcionarios y candidatos políticos que se comprometan a garantizar los derechos de las generaciones en formación, comprometámosles a que no falte un solo maestro en las escuelas y a que, cuando exista ausencia de un docente, inmediatamente acuda un interino a suplirlo. Los hijos de los michoacanos merecen escuelas con maestros.
* Erik Avilés (@Erik_Aviles) es director de Mexicanos Primero, Capítulo Michoacán.
1 Algunas de las causas por las cuales las y los docentes no están en las escuelas de Michoacán son: a) irregularidades en los interinatos, contratando personal eventual para cubrir las vacancias, obligando a maestros frente a grupo a abandonar sus responsabilidades; b) desorden administrativo, como el detectado en el “pase de lista” virtual que realizó la Auditoría Superior de la Federación, en la cual se encontraron 13 mil trabajadores de la educación fuera de sus centros de trabajo, donde oficialmente están registrados y cobran; c) falta de mecanismos de control de asistencia de recursos humanos, a lo sumo se usan bitácoras de asistencia, las cuales pueden alterarse; d) la violencia, la criminalidad y las acciones de la delincuencia organizada; e) la formación inicial docente que no fue pertinente ni logró reafirmar la vocación entre quienes son asignados a comunidades marginadas, alejadas o en contextos complejos, por lo cual abandonan el centro de trabajo a la mínima oportunidad; f) carencia de pagos puntuales lo que hace imposible sostener la estadía en una comunidad alejada.