Redacción Animal Político · 16 de enero de 2025
Si te preguntara qué es lo que le gusta y qué no le gusta de la escuela a tu hijo/a, sobrino/a, nieto/a, ¿podrías responderme correctamente? En caso de ser así, permíteme felicitarte; en caso contrario, te invito a escuchar con atención lo que te puedan responder.
En Mexicanos Primero Jalisco encontramos varias sorpresas en lo que nos respondieron 505 estudiantes de primero a sexto de primaria de cuatro escuelas públicas de Jalisco, a quienes les realizamos dos preguntas.
A la primera pregunta: ¿qué te gusta de la escuela?, la mayoría de las y los estudiantes respondieron en orden de relevancia 1) jugar y el recreo, 2) la clase de educación física y 3) aprender. A la segunda pregunta: ¿qué no te gusta de la escuela?, respondieron: 1) acoso escolar, 2) los baños y 3) hacer tarea.
Y si bien tendríamos que profundizar para comprender y atender estas seis categorías de respuestas, quisiera detenerme en la que obtuvo el mayor número de menciones. Me refiero a lo que categorizamos como acoso escolar entre pares, el cual identificamos -con las respuestas de las y los estudiantes cuando refieren a qué no les gusta-, “que me peleen, que me dejen solo, que me digan groserías, que me digan apodos, que me empujen”, entre otras menciones. El hecho de que uno de cada cinco estudiantes menciona estos como los temas que no les gustan de la escuela, nos debe conminar a reflexionar y sobre todo a actuar.
La escuela es un espacio natural para que ocurran aprendizajes sociales que son claves en la vida de las personas; aprender a socializar nos permite sostener mejores relaciones interpersonales durante toda nuestra vida. Incontables estudios encuentran correlación entre la calidad de las relaciones sociales de una persona con su salud física y mental, incluso su felicidad. Somos seres sociales, por lo que es un hecho que la forma de “estar” con los otros nos afectará, para bien o para mal. De igual forma, es bien sabido que nuestro estado emocional incide en nuestras actividades cotidianas, por ejemplo, en nuestro desempeño laboral, y en el caso de las y los estudiantes, en su desempeño académico.
Este diagnóstico que realizamos desde Mexicanos Primero Jalisco nos ayudó a entender lo que está ocurriendo en las vidas de estas niñas, niños y adolescentes; sin embargo, escuchar, entender, es solo el primer paso en la ruta de la mejora de la educación. Y si bien es prioritaria la escucha por parte de las familias y las personas que están a cargo de las y los estudiantes, también la escuela debe propiciar espacios en los que sus estudiantes puedan externar especialmente sus preocupaciones.
Es fundamental que, al igual que la sociedad debe escuchar a niñas, niños y adolescentes, los gobiernos también escuchen a la sociedad. En días recientes, luego de que nuestra asociación publicó los resultados del diagnóstico en el que resaltó el acoso escolar, pudimos observar las reacciones públicas de la Secretaría de Educación Jalisco, tanto en redes sociales como en medios de comunicación; la autoridad señaló que se fortalecerán las acciones para abordar esta problemática en el nivel de educación básica. Este tipo de respuestas son un paso importante hacia la mejora continua en el bienestar de las y los estudiantes, destacando la importancia de la articulación y el compromiso conjunto para generar un entorno educativo seguro y respetuoso.
A lo que aspiramos las organizaciones de la sociedad civil es poder llevar a los gobiernos las voces de aquellos sectores sociales por los que trabajamos y favorecer así que las políticas públicas sean generadas desde una perspectiva down to up.
Te invito a poner al centro a las niñas, niños y adolescentes, y contribuir a que la violencia no se normalice en casa, ni en los entornos en los que conviven y, por el contrario, como sociedad garanticemos su derecho a vivir y estudiar en espacios seguros, libres de violencia. Escucharles, acompañarles y actuar desde la empatía es el primer paso para construir escuelas donde aprender sea un derecho pleno y no una experiencia que cause miedo o dolor.
* Itzia Gollás Núñez es directora de Mexicanos Primero Jalisco.