Escribe por los derechos, una acción colectiva por los derechos humanos

Redacción Animal Político · 15 de diciembre de 2022

Escribe por los derechos, una acción colectiva por los derechos humanos

¿Qué tienen en común Wendy Galarza (México), Jani Silva (Colombia) y Germain Rukuki (Burundi)? Primero, que por defender sus derechos humanos, o los de sus comunidades, estas personas fueron reprimidas, o bien perseguidas por los gobiernos de sus países. Segundo, que nos han permitido compartir sus historias en la campaña insignia de Amnistía Internacional, Escribe por los derechos, y con ello acompañar su lucha.

A finales de octubre de este año lanzamos la edición 2022 de esta campaña de Amnistía Internacional que, durante más de 20 años, ha hecho un llamado a personas de todo el mundo a tomar acción para cambiar la vida de cientos de personas en todo el orbe. De octubre de este año a febrero de 2023, personas de más de 150 países y territorios participarán en ella escribiendo millones de cartas, correos electrónicos, tuits, mensajes de Facebook y tarjetas postales para apoyar a personas que han alzado la voz para defender sus derechos humanos y son perseguidas por ello.

El sábado10 de diciembre de 2022, Amnistía Internacional realizó diversas actividades en la Librería Rosario Castellanos para promover la campaña Escribe por los Derechos. Éstas incluyeron la proyección de un corto, y la instalación de un estand para la difusión de los casos y la recolección de mensajes de solidaridad.

Escribe por los derechos es impulsada por la gran fuerza de las personas activistas de Amnistía Internacional, que son la savia del movimiento desde su fundación.

La campaña creció y se consolidó en poco más de dos décadas. Inició en 2001, en Polonia, cuando un pequeño grupo de activistas organizó un maratón de cartas de 24 horas, en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, que se conmemora cada 10 de diciembre.

En ese entonces se recopilaron 2 mil 326 cartas. Para la edición 2020 de Escribe por los derechos se reunieron 4.5 millones de cartas, tuits y peticiones firmadas, entre otras acciones, por lo que la campaña es hoy la mayor activación a nivel mundial en pro de los derechos humanos.

La fuerza de Escribe por los derechos radica en la palabra. Basta con que las personas dediquen un poco de su tiempo para escribir y enviar un mensaje de solidaridad a quienes son perseguidas o encarceladas por defender sus derechos, o los de otras personas, y así darles esperanza, fortalecerlas y hacerles saber que no están solas.

Chow Hang-tung honró la memoria de las personas que murieron en la represión de la Plaza de Tiananmen en 1989. Ahora está detenida y requiere de nuestra solidaridad.

La fortaleza que transmiten las palabras

Jani Silva, activista medioambiental colombiana, sufrió hostigamiento, intimidación y amenazas de muerte. Su caso formó parte de la edición 2020 de Escribe por los derechos. Luego de recibir con gran sorpresa los más de 400 mil mensajes de personas que se solidarizaron con su causa declaró: “estoy muy agradecida por las cartas desde el fondo de mi corazón. Esta campaña me ha mantenido viva. Es lo que ha impedido que me maten, porque saben que ustedes están ahí”.

En la edición 2021 incluimos, entre otros casos, el de Wendy Galarza, joven activista feminista quien, junto con varias de sus compañeras, sufrió la represión de cuerpos policiacos al realizar una manifestación en la plaza del ayuntamiento de Cancún, el 9 de noviembre de 2020. Wendy recibió dos impactos de bala, otras dos personas también fueron baleadas, al menos dos mujeres fueron torturadas sexualmente por agentes policíacos y cientos de personas fueron víctimas de la brutalidad policial.

El caso se conoció en los cinco continentes y gracias al trabajo comprometido e incansable de las personas activistas de Amnistía Internacional se reunieron más de 100 mil cartas, postales y correos de personas que expresaron su solidaridad con Wendy Galarza.

Ante este respaldo Wendy declaró: “Amnistía Internacional México nos ha dado la seguridad para hablar de lo sucedido, porque sentimos el apoyo de todo el movimiento. El cariño que recibimos de la organización es tangible y representa algo muy importante para nosotras”.

Como parte de la campaña se reunieron también 435 mil 179 firmas de personas que suscribieron la petición promovida en la campaña, respaldando la exigencia de Wendy y de sus compañeras de justicia, verdad y reparación integral del daño.

Y, justamente, las peticiones son el otro componente de Escribe por los derechos. Éstas se dirigen a los gobiernos y con ellas ha sido posible transformar la vida de más de cientos de personas desde 2001, liberándolas de la tortura, el acoso, el encarcelamiento injusto e incluso de ser condenadas a muerte, contribuyendo además a que se respeten sus derechos a la libertad de expresión y de manifestación.

Los casos incluidos para este 2022

Desde este espacio invito cordialmente a las personas lectoras para que ingresen al micrositio de Escribe por los derechos, donde podrán tener el detalle de casos emblemáticos que incluimos este año. Ahí mismo podrán escribir sus mensajes de solidaridad y firmar las peticiones dirigidas a los diferentes gobiernos.

Entre los casos que impulsamos este año está el de Yren Rotela y Mariana Sepúlveda, dos activistas defensoras de los derechos de las personas LGBTI en Paraguay, quienes exigen al gobierno una plataforma de leyes y políticas que dignifiquen la vida de las mujeres trans en el país. La falta de reconocimiento legal de las identidades de estas personas implica la vulneración de otros derechos que disminuyen su voz y participación en diferentes ámbitos de vida.

De igual forma podrán conocer la situación de Cecilia Chimbiri, Joanah Mamombe y Netsai Marova, jóvenes activistas de Zimbabue quienes fueron víctimas de secuestro, persecución y violencia sexual a manos del Estado, por haber participado en una protesta y exigir protección social para las personas en situación de pobreza en su país.

De China incluimos el caso de la abogada defensora de los derechos laborales Chow Hang-tung, quien lleva encarcelada 22 meses luego de ser acusada de “incitación a la subversión”, debido a que convocó a la ciudadanía, a través de las redes sociales, a que encendieran velas en memoria de las personas manifestantes que murieron en la represión de la Plaza de Tiananmen en 1989. Chow Hang-tung enfrenta, además, una nueva condena por poner en peligro la seguridad nacional con sus acciones que son eminentemente pacíficas.

En Bangladesh, Shahnewaz Chowdhury, denunció en sus redes sociales los posibles daños ambientales por la construcción de una central eléctrica en la zona de Banshkhali. Por ello, la empresa propietaria de la obra lo acusó de publicar información falsa. Shahnewaz fue detenido el 28 de mayo de 2021, al amparo de la restrictiva Ley de Seguridad Digital de Bangladesh, por lo que permaneció 80 días recluido en condiciones inhumanas. Fue liberado en agosto de ese año, pero aún debe enfrentar un juicio y si es declarado culpable podría pasar muchos años en prisión.

Otro caso es el de Aleksandra (Sasha), mujer rusa quien, para manifestar su oposición a la invasión rusa a Ucrania, cambió las etiquetas de los precios en un supermercado local de San Petersburgo por pequeñas etiquetas de papel con información sobre la invasión. Aleksandra está detenida en condiciones inhumanas por esa acción pacífica.

Shahnewaz Chowdhury (al centro) está en grave riesgo de ser encarcelado por denunciar los daños ambientales en su localidad. Los mensajes de solidaridad son esenciales para fortalecerlo y apoyarlo en su lucha.

Proteger la protesta tema central de Escribe por los derechos

Los casos considerados en la campaña 2022 tienen en común que son ejemplo de las formas en que los Estados reprimen a las personas que protestan en diversas partes del mundo. La protesta es un poderoso instrumento para lograr cambios, es un derecho protegido por el derecho internacional de los derechos humanos y no podemos permitir que se impida su libre ejercicio.

A nivel global, los Estados han generado medidas punitivas para impedir el ejercicio de ese derecho, además de que con sus declaraciones contribuyen a su estigmatización y criminalización. En este contexto, las personas que toman las calles para denunciar las violaciones a sus derechos humanos están pagando un alto costo dado que se ejerce en su contra un uso excesivo de la fuerza, arrestos, detenciones ilegales, vigilancia ilegal selectiva, acoso y estigmatización.

De ahí que este año Escribe por los derechos se empata con otra campaña global que impulsamos denominada “Protejamos la protesta”.

Las palabras son pequeñas, pero unidas adquieren una fuerza inconmensurable. Los millones de mensajes de solidaridad que hemos recopilado a lo largo de los años han sido un aliciente para las personas defensoras de derechos humanos que enfrentan panoramas desoladores. Las palabras las abrazan, las reconfortan, son, como hemos visto con los testimonios presentados en este texto, el aliento que les ha dado la fuerza para seguir adelante.

Desde Amnistía Internacional reitero nuestra invitación a las personas lectoras a que se sumen a esta gran acción colectiva y así, juntas, le recordemos al poder que somos más quienes velamos por la justicia. ¡Contribuyamos al cambio con nuestras palabras!

* Edith Olivares Ferreto (@EdithFerreto) es Directora Ejecutiva de Amnistía Internacional México @amnistiamexico.