Escenario Defoe: La renuncia de Beltrones y otras grillas

blogeditor · 23 de noviembre de 2011

Escenario Defoe: La renuncia de Beltrones y otras grillas

¿Unidad, para qué?

La renuncia de Beltrones

 

La renuncia del Senador Manlio F. Beltrones a sus aspiraciones por la candidatura a la Presidencia de la República de su partido, el PRI, revela que dicho partido no ha terminado de resolver sus conflictos internos y que, a pesar de la cercanía de las elecciones generales del 2012, todavía tienen mucho por hacer en materia de trabajo político.

Si por un lado, la renuncia a la candidatura del PRI por parte del Senador Beltrones provocó que más de un personaje político levantara la ceja, principalmente porque representa un contrapeso al poder de Enrique Peña Nieto al interior del partido (al constituir en sí mismo un grupo político de peso), además de contribuir a la credibilidad y a la legitimación del proceso interno de selección del candidato presidencial, para otros, su salida del juego electoral implica elevar el costo de colaborar con su partido al convertirse en una fuerza de peso que pudiera desestabilizar y minar la operatividad del partido camino a las elecciones presidenciales del próximo año, ya que podría desde empujar activamente la salida del actual presidente del partido, Humberto Moreira, o inclusive, dejar el partido y llevarse consigo parte de la estructura política que le es afín. Ello implica que su poder de chantaje (al menos la amenaza creíble de que podría romper la unidad del partido) eleva los costos al PRI de la no ruptura y le permite al Senador Beltrones negociar candidaturas a puestos de elección popular (diputaciones federales y senadurías), así como cargos claves en un eventual gobierno del PRI.

Por lo pronto, el Senador Beltrones lanza una pregunta provocadora: ¿Unidad para qué? Al mismo tiempo que incrementa su poder de negociación para obtener mayores espacios de decisión a cambio de no dividir o inclusive romper con el partido.

 

El nuevo TUCOM

Todos unidos contra Moreira

 

Más de un actor político, incluidos los propios militantes del PRI, se han preguntado qué espera la dirigencia y élite del partido para decidir el relevo de Humberto Moreira de la presidencia del partido.

El escándalo desatado no sólo por la contratación acelerada y poco transparente de la deuda pública de la entidad que gobernaba, Coahuila, sino por la manera fraudulenta con la que ésta se contrató, ha causado el debilitamiento de uno de los principales interlocutores del PRI y sobre todo, el personaje que se ocuparía de atacar la línea de flotación principalmente del gobierno federal panista y sus precandidatos, al punto de ser necesaria su salida. Ello, debido a que a partir del escándalo de la deuda de Coahuila, Humberto Moreira ha pasado de ser un activo político, a un pasivo que le podría generar importantes costos electorales al PRI en las elecciones del año próximo.

De hecho, el nuevo frente al interior de su partido conformado por políticos ilustres, que buscan su salida de la presidencia del PRI, revela que el eventual costo electoral de la permanencia de Humberto Moreira al frente de su partido ya está siendo claramente percibido por sus miembros y los están moviendo a generar este frente común, llamado el Nuevo TUCOM (Todos Unidos Contra Moreira) para urgir la salida del actual presidente partidista.

Al respecto, vale la pregunta, ¿Cuánto tiempo más será sostenido Humberto Moreira en su cargo? Es muy probable que la insistencia por mantenerlo en el puesto impacte no sólo en el ánimo del electorado, sino de manera más importante, en los propios militantes y repercuta en la tan anhelada unidad partidista. Situación que podría ser aprovechada inclusive, por actores como el propio Senador Manlio F. Beltrones.