blogeditor · 12 de septiembre de 2012
Por: Alma A. Merino
La noche del 5 de septiembre Neza se convirtió en TrendTopic (TT) en la red Twitter y un tema de conversación en Facebook. Los usuarios afirmaban que una ola de violencia se desató en la comunidad, que estaban “soltando” balazos, cortando las líneas telefónicas, que no había paso hacia ciertos lugares del municipio. Mientras los vecinos aseguraban que era la familia Michoacana la responsable de los disturbios, otros afirmaban que eran antorchistas. Al final, parece ser que nadie supo qué era lo que ocurría, pero lograron que Neza se convirtiera al día siguiente en un pueblo fantasma.
Lo reportado por Proceso indica que en realidad todo comenzó con un enfrentamiento entre grupos antagónicos del municipio mexiquense de San Vicente Chicoloapan –donde una persona perdió la vida y una treintena más resultaron heridas–, que al llegar a las redes se convirtió en el pandemónium de Nezahualcóyotl, mismo que se extendió hasta Iztapalapa. Las familias se atrincheraron, reportaron balazos, se suspendieron las actividades escolares y comerciales. Las autoridades a través de los medio de comunicación hicieron todo lo posible por controlar la información, pero no lo lograron. La gente creía lo que sus amigos y vecinos posteaban.
La gente no creyó la palabra de las autoridades, no confían ya en ellas; sin embargo, estaban al pendiente de lo que reportaban sus amigos en videos de YouTube que mostraban las rondas de policías, comercios cerrados y gente asustada vigilando desde las ventanas de su casa.
Las teorías de conspiración no se hicieron esperar y hay quien afirma que todo es verdad y que las autoridades están tratando de esconder lo sucedido como ocurriera en 1968 o la guerra sucia de los 70. Otros aseguran que las redes sociales fueron las culpables de la psicosis colectiva y que nunca se pudo probar nada de lo que ocurría. La realidad: las redes sociales son la fuente de información más confiable que existe –para bien o para mal.
Como analistas de una sociedad cambiante es necesario poner bajo el microscopio el poder de las redes sociales. No sólo son una herramienta que democratiza la información, donde cualquiera puede informar lo que ocurre, piensa u opina; también es una forma de comunicación donde la retroalimentación es instantánea y el medio más confiable; Neza lo demostró.
No podemos negar que el poder que adquieren las redes sociales en nuestro país es real, y es necesario estudiar los efectos de éstas para poder entrar en ellas. En el análisis arrojado por las redes sociales en la fuente sindicada Voto Decisivo de LEXIA, está la clara tendencia de las comunidades a no creer en las fuentes oficiales, generar sus propios contenidos y confiar ciegamente en lo que en ellas se publica–en algunos casos generando más desinformación. Esta tendencia ha sido comprobada en varios estudios que hemos realizado con la herramienta LEXIA Etno 2.0.
Son inmediatas y cercanas, no son medios tradicionales, no aceptan la comunicación vertical, fortalecen o matan una marca, idea o campaña de relaciones públicas, y son capaces de llegar a cualquier segmento de la población, si se utilizan los canales adecuados. Adicionalmente, tienen su propio idioma, y no se puede pretender tener éxito en ellas si no se conoce éste. Hoy en día hay agencias de contenidos que manejan las redes sociales de los tweetstarts, y que cobran mucho dinero por cada uno de sus trinos o mensajes en la pared, por no decir los videos de YouTube o post en los blogs.
Las empresas están entrando en este mundo, muchas completamente a ciegas, pensando en ellas como canales tradicionales de comunicación, siendo este su mayor error. Cinco puntos básicos que se debe tener en cuenta al entrar en las redes sociales:
No importa si la idea es verdad, rumor, chisme o quimera, tiene un poder especial una vez que se vuelve viral en las redes sociales, y sus efectos pueden ser desastrosos. Como marca, no se trata de creer que hay zombies detrás de computadoras que leerán y verán lo que sea. Como usuarios, se trata del uso de la libertad de expresión en su máxima expresión.
Con esto les dejo la reflexión que el tío Ben le hace a Peter Parker (Spiderman): “Con todo gran poder llega una gran responsabilidad”.
Y tú, ¿qué opinas?
Alma A. Merino es Coordinadora de Comunicación en LEXIA; Licenciada en Comunicación por la Universidad Anáhuac, con estudios de maestría en Mercadotecnia Estratégica. Es comunicadora de profesión desde hace más de 8 años, especializándose en comunicación organizacional y relaciones públicas.