blogeditor · 24 de mayo de 2014
“Si no puedes seguir la ruta de la droga, sigue la ruta del dinero”
Giovanni Falcone
El dia 23 de mayo se cumplen 22 años del asesinato de Giovanni Falcone, juez antimafia en la zona de Palermo en Italia y quien combatió abiertamente a la Cosa Nostra, mafia Italiana con muchos brazos internacionales.
Muchas frases de él se tejen hoy en la realidad antimafia que Italia ha construido para doblegar a las principales mafias. ‘Ndrangheta, Cosa Nostra, Sacra Corona Unida, Camorra y muchos clanes locales han sido debilitados a partir de la lucha de Giovanni Falcone y Paolo Borsellino.
Los jueces Falcone y Borselino fueron asesinados por la mafia Italiana. Recordarlos hoy permite entender la gran diferencia de nuestros tiempos en México, ya que la muerte de ellos no ha sido en vano puesto que su lucha, métodos y ética para combatir a las mafias son un referente de alcaldes, policías, jueces, fiscales y sociedad civil en Italia. Ello ha permitido que la sociedad italiana tenga actualmente una cultura antimafia basada en la justicia y el desmantelamiento patrimonial de las mafias.
A diferencia del proceso italiano, en México y en America Latina no se ha logrado entender la siguiente frase: “Si no puedes seguir la ruta de la droga, sigue la ruta del dinero”. En ese sentido, para nosotros es evidente que el desmantelamiento de la base financiera y logística de las mafias mexicanas, y su delincuencia organizada, se debilita a partir de disminuir sus unidades, sus activos y sus ahorros.
Este planteamiento es casi metodológico para que los fiscales, jueces, comisionados, procuradores, secretarios y subsecretarios vinculados a la lucha contra el delito y su prevención tengan un apéndice más que permita debilitar a los grupos de delincuencia organizada, se cuente con más recursos e infraestructura frente a debilitamiento de municipios por su presencia y se reconstruya el tejido social.
En la región, los activos de las mafias cuando son decomisados pasan por las leyes de extinción de dominio. En muchos casos estos bienes son rematados por las oficinas responsables; sin embargo, en la ruta del dinero son los propios grupos mafiosos los que se adjudican la adquisición.
[contextly_sidebar id=”498e518b97cfbefe6d82c464b8d2fa3e”]Si las leyes de extinción de dominio contemplaran el uso social del bien confiscado podríamos dividir en tres grandes bloques sus activos: 1) Los ranchos, las fincas agrícolas y ganaderas, los hoteles, las fabricas y los restaurantes; 2) las alhajas, las cuentas de banco, el dinero en efectivo y las obras de arte, y 3) los sistemas de radiocomunicación, vehículos y armamento, los cuales podrían usarse para apoyar la prevención social de la violencia, la atención integral a victimas y la investigación, respectivamente.
A continuación presentamos tres ejemplos al respecto.
⇒Reportes de la Fiscalía Nacional de Colombia indican que el líder mafioso del cártel de Sinaloa, conocido como el Chapo Guzmán, habría invertido mas de 300 millones de dólares en la compra de haciendas, bares, departamentos y restaurantes, que en su conjunto sumaron 301 inmuebles; no obstante, muchos de estos bienes tuvieron como fin el remate.
⇒El gobierno de los Estados Unidos, por otro lado, informa la recaudación de más de 12 mdd por la venta de caballos propiedad de José Treviño Morales, hermano de Miguel Ángel Treviño Morales, quien fuera líder de la mafia de los Zetas. Los animales fueron parte del desmantelamiento de una red de lavado de dinero en los E.U.A., y la venta de dichos animales se da después de que su propietario fuera condenado a 20 años por lavado de dinero.
⇒En esa misma línea, más de 200,000 toneladas de hierro han sido decomisadas a la mafia conocida como los Caballeros Templarios, tal cargamento tenía como destino China y sumaría más de 10 millones de dólares en precio comercial. Este decomiso es parte de la estrategia que se sigue en el estado de Michoacán.
En los tres ejemplos anteriores podemos determinar que el uso social de estos bienes y mercancías podrían tener un mejor destino, como lo podría ser administrar los departamentos como hostales, hoteles y restaurantes, que a su vez permitan la implementación de negocios sociales con los estándares internacionales de empleo digno de la OIT, donde las víctimas de trata encuentren trabajo, y jóvenes en riesgo o reinsertados puedan tener empleo permanente.
O bien, los caballos pueden ser usados junto a las tierras decomisadas como centros de producción de equinos, generando utilidades en empresas y granjas de transiciónque permitan a jóvenes reinsertarse o prevenir con jóvenes hijos de presos vinculados a delincuencia organizada.
Otra opción es que la venta de las mercancías decomisadas se convierta en recursos para reparar el daño a las familias de víctimas inocentes de las mafias en México.
La norma jurídica hoy no contempla el uso social de los bienes confiscados, por lo tanto las mafias mexicanas y sus brazos internacionales no son juzgados bajo leyes mexicanas. La delincuencia organizada no es afectada en su principal objetivo: la obtención de beneficios patrimoniales, por lo cual es urgente una reforma que dé pie a leyes de uso social de bienes confiscados, y que esto permita reparar el daño y prevenir socialmente la mafia y la delincuencia organizada, de tal forma que no sea en vano la pérdida de vida de miles de personas en México, haciendo honor a Giovanni Falcone, primer Juez Antimafia en el mundo, quien decía: “Yo no soy Robin Hood, ni un kamikaze, ni un misionero. Soy sólo un servidor del Estado en tierra infiel”.
Esperemos tener muchos diputados servidores del Estado que impulsen el uso social de bienes confiscados.