La entrega voluntaria de armas no reduce los homicidios; investigaciones lo comprueban

Redacción Animal Político · 10 de enero de 2025

La entrega voluntaria de armas no reduce los homicidios; investigaciones lo comprueban

Tal vez cualquiera intuye que ofrecer dinero a cambio de armas es una buena idea, porque si la gente no las tiene entonces habrá menos muertes provocadas por su uso. Pero, ¿es así? Este ejemplo nos enseña muy bien la distancia que hay en México entre las decisiones en seguridad y su paso por la etapa de toda política pública que enseña si esta cumple o no lo que promete, es decir, la evaluación.

Seguimos en el Programa de Seguridad Ciudadana de la Ibero CDMX haciendo todo lo que está a nuestro alcance para acercar la toma de decisiones en seguridad a la evaluación basada en evidencia. México y toda América Latina y el Caribe padecen una debilidad crónica en la evaluación de sus políticas de seguridad, a pesar de ser la zona del mundo con las más altas tasas de homicidios.

El año pasado Ignacio Cano, Emiliano Rojido y Doriam Borges publicaron la investigación ¿Qué funciona para Reducir Homicidios en América Latina y el Caribe?, desde el Laboratorio de Análisis de la Violencia de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. Los autores dedicaron tres años a realizar una tarea monumental que localizó, cuantificó y valoró cualitativamente cada programa evaluado. “En total se identificaron y analizaron 65 evaluaciones, 42 de ellas provenientes de Brasil, 10 de Colombia y 5 de México, con una menor representación de otros países”.

En cuanto a la eficacia de las intervenciones, se presenta una tabla “que resume el impacto de cada tipo de programa sobre los homicidios”. La entrega voluntaria de armas aparece en la categoría de intervenciones que no funcionan, con 4 evaluaciones identificadas. “De las cuatro evaluaciones encontradas, dos están referidas al Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego (PEVAF) en Argentina y otras dos a programas en Brasil (estados de Río de Janeiro y Paraná, respectivamente). Entre las cuatro evaluaciones, tres no obtienen resultados significativos atribuibles a la entrega voluntaria de armas. La única evaluación que muestra un impacto significativo tiene severas limitaciones…”. La metodología de cada una de las evaluaciones sobre la entrega voluntaria de armas y sobre la totalidad de los 65 casos en múltiples áreas están explicadas en el anexo del documento.

Ninguna de las cinco evaluaciones de México que aparecen en el estudio tiene que ver con la entrega voluntaria de armas. No puedo afirmar que no existen, pero lo cierto es que, al parecer, no hay ninguna disponible. El estudio hace notar que “En el ámbito de la evaluación es común que algunos estudios sean confidenciales o se mantengan en sigilo durante un tiempo determinado. Además, la evaluación de intervenciones locales podría no estar muy difundida. Por tanto, es probable que algunas evaluaciones no estén incluidas aquí”.

Me interesa destacar que, a casi dos décadas de la epidemia de homicidios intencionales en México, el Estado no ofrece y la sociedad no exige -salvo mínimas excepciones- que el anuncio de las políticas de seguridad incluya base de comprobación científica. No se muestra que se cuenta con investigaciones realizadas en México y tampoco se avisa que se ha revisado las que se elaboran en otros países.

Si la presidenta Claudia Sheinbaum tiene en la mano la evidencia de que la entrega voluntaria de armas reduce homicidios, sentaría un precedente mayor mostrándola para fundamentar su decisión. Si no la tiene y tampoco la exigimos, estaremos dando continuidad a una costumbre histórica del gobierno federal y la inmensa mayoría de los gobiernos del país: decidir e implementar políticas de seguridad que no son evaluadas, aprovechando que nadie -o casi- lo exige y ni siquiera lo menciona.

@ErnestoLPV