Entre la basura, la violencia y la esperanza

Médicos sin Fronteras · 22 de febrero de 2013

Entre la basura, la violencia y la esperanza
Kelly Khabala
Kelly Khabala, oficial clínico de MSF en Kibera

Cuando llegué a Kibera por primera vez me sentí humillado por lo que vi. Me fue difícil imaginar que fuera posible vivir en tales condiciones: en Kibera, se estima que viven unas 250,000 personas en una pequeña parcela de cinco kilómetros cuadrados. Viven en casas muy pequeñas hechas de lodo o láminas de hierro. Son comunes el polvo y el humo, la pestilencia, el desagüe, los desperdicios y la falta de agua dejan su huella en la vida diaria de las personas. No hay suficientes letrinas y si quieres usar el excusado tienes que pagar cinco chelines. Algunas familias no pueden costear esto, por lo que tienen que usar bolsas de plástico que luego tiran a lo largo de los estrechos senderos del barrio.

He estado trabajando para MSF en Kibera desde el 2004. Soy un Oficial Clínico, un clínico entrenado para tratar patologías comunes. Mi trabajo es supervisar pacientes con SIDA/VIH y tuberculosis y otros pacientes. Cuando me gradué de la escuela de Medicina en 2001, quería trabajar en un hospital grande para salvar tantas vidas como fuera posible. Después de un puesto en un hospital de Misión Cristiana, finalmente llegué al proyecto de MSF en Kibera en 2004.

En ese entonces, la gente seropositiva era estigmatizada, con frecuencia no nos llevaban a los pacientes hasta que estaba en etapa terminal de SIDA muriendo. Muchas veces habían sido tratados sin éxito por curanderos tradicionales. Debido al acceso tardío a la atención médica estas personas a menudo sufrían de enfermedades colaterales graves, como el sarcoma de Kaposi (una forma de cáncer frecuentemente asociada con el VIH/SIDA) la meningitis criptocócica, la desnutrición severa o la tuberculosis extrapulmonar. MSF era la única organización en ofrecer antirretrovirales gratis y tratamiento de coinfecciones. La respuesta principal al VIH/SIDA por parte de las autoridades no había comenzado, y los hospitales privados exigían sumas exorbitantes por el tratamiento.

Durante los siguientes dos años, nos dimos cuenta de que más y más pacientes de VIH/SIDA también sufrían de tuberculosis. Anteriormente teníamos que trasladar a estos pacientes a otros hospitales, lo cual, dada la distancia y el tratamiento a menudo insuficiente, no era la mejor solución. Por lo tanto, decidimos integrar el tratamiento de la tuberculosis a nuestro programa. Hoy en día el tratamiento de la tuberculosis está incluido en la consulta, además de los análisis, la medicación, la planeación familiar y la terapia psicológica.

ESCAPANDO DE LA MUERTE

MSF: tratamiento gratuito todos los días
MSF: tratamiento gratuito todos los días

La vida en Kibera es muy difícil. Muchos adolescentes trabajan como revendedores para los matatus, minibuses usados como transporte público en Nairobi. Otros están involucrados en robos, asaltos y prostitución. Es común el abuso de alcohol y drogas. Los adolescentes sorprendidos en asaltos son a menudo linchados por la turba. En uno de los últimos de estos incidentes, cinco jóvenes acusados de una serie de robos fueron brutalmente golpeados y abandonados a su muerte. Tratamos de proporcionarles atención médica, pero era una situación muy delicada. Una muchedumbre de aproximadamente 200 personas y la policía se rehusaron a permitir que los chicos fueran atendidos; muchos de ellos sorprendidos de que quisiéramos rescatarlos. Por supuesto no cejamos en nuestro esfuerzo hasta que se nos permitió el acceso a los heridos. Después de la atención de emergencia, pudimos referirlos a un hospital. Posteriormente, se nos acercó un miembro de la pandilla para agradecer nuestra ayuda y prometió divulgar lo acontecido en su red. Esto ayuda a aumentar aún más nuestra aceptación en Kibera, lo cual es muy importante, especialmente en situaciones de crisis en las que necesitamos acceso urgente a la población.

Nuestra aceptación en Kibera será de especial importancia en las próximas elecciones. En 2008 Kenia fue testigo de disturbios y violencia post electoral, con más de 1,000 muertes y medio millón de  desplazados. Kibera fue seriamente afectada: ciertos grupos étnicos fueron expulsados del barrio por otros grupos. Todos los demás centros de salud fueran cerrados, pero MSF decidió quedarse y tratar a los heridos y continuar con el suministro de medicamentos a los pacientes. También distribuimos artículos de ayuda e improvisamos una clínica  en las afueras del barrio para atender a los desplazados. En tales situaciones se pone de manifiesto la importancia de ser independientes e imparciales y aceptados por todos los grupos. He llegado a apreciar mucho a MSF, porque esta organización realmente adapta su trabajo a las necesidades de los beneficiarios.

UN CONCEPTO EXITOSO

Niñas en Kibera, uno de los barrios marginales más grandes del mundo.
Niñas en Kibera, uno de los barrios marginales más grandes del mundo.

Si bien MSF tuvo éxito en el tratamiento del VIH/SIDA en Kibera, la falta de atención médica general en el barrio fue un gran reto para nosotros. Por ejemplo, mientras que un padre podía recibir tratamiento gratuito para el VIH/SIDA por parte de MSF, su hija no infectada de SIDA podía morir de neumonía, simplemente porque no había tratamiento gratuito disponible. Por lo tanto, desarrollamos un modelo integral gratuito para el cuidado de la salud que incluye tratamiento médico básico, tratamiento para enfermedades crónicas y atención a las víctimas de agresión sexual. El programa de MSF en Kibera es el único en Kenia que ofrece un paquete gratuito tan extenso y completo.

Nuestro concepto es tan exitoso –y necesario – que además de la población del barrio, vemos pacientes de otros vecindarios de Nairobi y hasta de otras partes de Kenia. Éste es un nuevo reto para nosotros, porque es importante mantener la alta calidad de la atención. Por lo que ahora estamos tomando medidas para asegurar que el flujo de pacientes se optimice. Ahora tenemos el apoyo del Ministerio de Salud de Kenia, que está contribuyendo con personal y equipo. Puede que nuestros métodos evolucionen, pero la meta sigue siendo la misma: continuar asegurando el acceso gratuito a la atención médica esencial para la gente de Kibera.

 

Puedes visitar Kibera, viajando a través de Sobrevivientes Urbanos, haz tu Check In.