Entre el abstencionismo: Hidalgo a la alternancia y cambios de gobiernos

blogeditor · 13 de junio de 2022

Entre el abstencionismo: Hidalgo a la alternancia y cambios de gobiernos

El proceso electoral está por concluir. Queda esperar el resultado de las impugnaciones que promovieron los partidos políticos, y la ciudadanía, de aquellos procesos que no se hayan apegado a los principios constitucionales y de legalidad. Sin embargo, y a pesar de lo poco probable de modificar los resultados, se concretó lo que hace meses muchas personas suponíamos: el continuo declive de un partido que gobernó 90 años de manera unipartidista, así como la ausencia de una oposición partidista en el país.

Las elecciones locales por las gubernaturas de Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Oaxaca y Tamaulipas estuvieron en juego estos últimos meses, a pesar de los escándalos locales y del juego político de cada una de ellas. Una entidad optó por unirse a la llamada alternancia inclinando su voto por una opción distinta a la que siempre fueron gobernados, mientras que las otras entidades, adelantadas a esta transición, eligieron solo un cambio de gobierno.

Después de la llegada de MORENA a la Presidencia de la República, estos seis estados tuvieron por primera vez una contienda para elegir a las personas a cargo del poder ejecutivo durante los siguientes seis años. A pesar de las diferencias vislumbradas por parte de todos los partidos políticos al optar o no por una alianza, así como los evidentes roces entre las dirigencias nacionales y locales, la realidad es que las entidades cambiarán de colores.

Durante el proceso electoral 2021-2022 los estados de Aguascalientes, Hidalgo, Oaxaca y Tamaulipas celebraron elecciones en la cual estuvieron en juego únicamente las gubernaturas. En Durango, 1 además de la gubernatura también fueron votadas las personas que integrarán sus 39 ayuntamientos. En Quintana Roo 2 estuvo en juego la gubernatura, así como las 25 diputaciones locales de mayoría relativa y de representación proporcional.

Desde hace meses la intención de voto en entidades como Hidalgo, Oaxaca, Tamaulipas y Quintana Roo proyectaban victorias para el guinda y compañía, mientras que Aguascalientes se preveía quedaría en azul con sus aliados; Durango sería la más reñida de las seis entidades; a pesar de ello, al finalizar el conteo de votos estas dos últimas se quedarían en manos de la oposición por una amplia diferencia.

Para este año, cerca de 12 millones de personas 3 en las seis entidades tuvieron la oportunidad de emitir su voto por lo que resultan preocupantes los altos niveles de abstencionismo, ya que de acuerdo a los Resultados Electorales Preliminares solo Tamaulipas 4 y Durango 5 superaron el 50 por ciento de participación ciudadana.

A diferencia de las otras entidades, el proceso electoral de Hidalgo resulta bastante peculiar. Desde 1929 el Partido Revolucionario Institucional ha mantenido el control político y administrativo del estado. Con poco más de 90 años gobernando la entidad es considerado -junto a Coahuila y Estado de México- los últimos bastiones priistas, pues nunca han sido gobernados por otro partido. En esta entidad desde hace meses se visualizaba una victoria contundente por parte de la candidatura común de la coalición Juntos Haremos Historia, teniendo una ventaja de más de 20 puntos durante la primera semana de campaña, hasta alcanzar el doble la intención del voto en la última semana previa a la elección. Hidalgo fue la entidad con mayor diferencia en la intención del voto de las seis entidades, entre el primer y segundo lugar. 6

A pesar de que la Coalición Va por México logró concretarse en 4 de los 6 estados, en Hidalgo dicha alianza resultó ser controversial, ya que tanto la dirigencia estatal como nacional buscaban imponer a la persona que liderara dicha coalición. Al final, las dirigencias nacionales de los partidos decidieron otorgarle al PAN la oportunidad de abanderar la coalición en Aguascalientes, Tamaulipas e Hidalgo. En este último tendría que ser encabezado por una persona externa al partido dando como resultado que la dirigencia nacional del PRI pudiera colocar a la persona que encabezara su candidatura, situación que fracturó de manera evidente a su partido y militancia.

El pasado 5 de junio millones de personas salieron a votar a las urnas, colocando sus esperanzas en lograr un cambio a través del voto; quienes creemos en el sistema democrático sabemos que es sana la existencia de contrapesos. No obstante, la ausencia de autocrítica y reflexión de los partidos, además de alianzas que suponen ser una contradicción ideológica y que le dan la razón al presidente de ser lo mismo, han dejado vía libre a que MORENA siga dominando en cada elección.

Al final, las encuestas no estuvieron tan alejadas de los resultados en esta contienda, mismos que podrían ser un pequeño adelanto de las elecciones a celebrarse en el Estado de México y Coahuila el próximo año, en los últimos estados gobernados bajo control absoluto del PRI.

* Daniel Alemán es politólogo y representante de Nosotrxs en Hidalgo (@NosotrxsMX).

 

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