Mientras sesionábamos entraron al país más de 550 armas de fuego ilegales

Joel Aguirre · 19 de octubre de 2026

Mientras sesionábamos entraron al país más de 550 armas de fuego ilegales

Justo cuando casi 50 personas analizábamos la producción, el tráfico y el uso de las armas de fuego en México, la región y el mundo, podrían haber entrado ilegalmente a nuestro país aproximadamente hasta 570 de ellas. Estarían entrando cada hora unas 30; 250,000 al año en el cálculo más alto presentado en las Jornadas Académicas, Artísticas y Culturales por las Reducción de las Armas de Fuego, iniciativa del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, acompañada por Amnistía Internacional México, Artículo 19 México y Centroamérica y la Red de Igualdad de Género para el Control de Armas Pequeñas (GENSAC) (todas las sesiones están aquí).

Las armas de fuego fluyen sin parar hacia los grupos criminales que Estados Unidos y México enfrentan. ¿Cómo así? ¿Se provee de armas al “enemigo”? Sí, y sin descanso. No es ni de lejos la única contradicción absurda y criminal de las políticas de seguridad, pero sin duda es la que cuesta más vidas. Lo explicaron bien en las jornadas y aplica para todo el subcontinente: la producción y venta legal de armas es el mismo canal principal de provisión para las instituciones públicas armadas y para quienes las enfrentan a muerte.

Imposible ponderar la enorme fuerza de las jornadas sin mirar las tres conferencias magistrales y los seis paneles, más los dos documentales, la mesa de diálogo en la que conversaron sus creadoras y la impresionante obra de danza “Pas de Deux: Partitura para un dron” donde la artista Carmen Ixchel Maya baila junto a un dron que proyecta sus movimientos en vivo, calando emociones para animar al cuestionamiento profundo sobre la relación entre nuestros cuerpos y las tecnologías, en particular las crecientemente diseñadas para acabar con la vida.

La Organización de Estados Americanos abrió el evento con la conferencia “El mundo bajo fuego: armas en las Américas”, seguida por la intervención del quizá más prestigiado monitoreo del tema en el mundo: Small Armas Survey, presentando el “Panorama global de la violencia armada”. Después las jornadas avanzaron hacia las transferencias legales al tráfico ilícito, los contextos de alta violencia criminal con armas de fuego, el uso de estas contra infancias, juventudes, personas LGBTQ+ y población migrante.

Seguimos con el tema de las municiones y el tratado sobre el comercio de armas, para después dar paso a una tercera conferencia magistral, “Masculinidades armadas: poder, prestigio y violencia en disputa” desde el United Nations Institute for Disarmament Research, luego de lo cual presentó su perfil e invitó a sumarse la Red Mexicana Desarmando el Miedo y terminamos con prácticas esperanzadoras, resistencia y agenda de futuro.

“El problema radica en la permisividad del mercado legal”

Entre la pléyade de personas invitadas de muy alta especialización, asistió John Lindsay-Poland de la organización Stop US Arms to Mexico, quien primero explicó en el evento y luego en entrevista que Maricopa, Arizona, es el epicentro del tráfico ilegal de armas a México. Ahí se concentran armerías donde se ponen a la venta rifles de asalto y armas de gran calibre que cruzan la frontera en poco tiempo para llegar a manos del crimen organizado en México. “El problema radica en la permisividad del mercado legal. Una persona puede ingresar a una armería y comprar legalmente cinco rifles AR-15, dos rifles calibre 50 y 1,000 cartuchos calibre 50 sin requerir registro de munición o mediante compras en ferias de armas sin fiscalización…”.

Sigue la entrevista: entre inicios de 2024 y mayo de 2026, al analizar armas con un time to crime menor a un año, se identificaron un poco más de 4,000 armas procedentes de manera predominante del condado de Maricopa, principalmente de Phoenix. De los 15 códigos postales donde más armas fueron compradas y confiscadas dentro de un año en México entre 2023 y 2024, 14 de ellos están en Arizona. Más de dos de cada tres de estas armas recuperadas en el país en 2024 y rastreadas a Estados Unidos vinieron de solamente tres condados: el condado Maricopa, de área de Phoenix, 53.9 %; condado Pima, Arizona, en el área de Tucson, 8.8 %; y el condado Harris, en el área de Houston, en Texas, 6.4 %. “En los últimos dos años, la concentración de compras de cuernos de chivo en Arizona traficados a México en periodos cortos ha crecido rápidamente… El conflicto interno entre facciones criminales en Sinaloa generó una alta demanda de armamento en Sonora y Sinaloa”.

El informe final de las jornadas ya está en redacción, hay muchas preguntas y la agenda de pendientes en la que participaremos es enorme, pero algo es seguro: se sabe de dónde viene la mayoría de las armas con las que se mata en México, pero igualmente sabemos que no se logra parar el negocio; de hecho, solamente crece. Así, Estados Unidos vende y México no controla el tráfico de las armas en manos de quienes son responsables primero de la epidemia de homicidios que cumple dos décadas y que ya maduró hacia la comisión generalizada de crímenes de lesa humanidad.

Un disparate de altísima rentabilidad que se cobra miles de vidas año con año.♦ 

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