ENIGH 2022: las transferencias gubernamentales a debate

Redacción Animal Político · 28 de julio de 2023

ENIGH 2022: las transferencias gubernamentales a debate

Ayer se presentó la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2022, misma que es una herramienta fundamental para el estudio y comprensión de la situación económica y social de los hogares en México. Esta encuesta, realizada periódicamente por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), ofrece una visión detallada de los ingresos y gastos de las familias mexicanas, así como de otros aspectos relevantes de su vida cotidiana. A través de sus resultados se pueden identificar tendencias, desigualdades y patrones económicos que permiten tomar decisiones informadas en políticas públicas y programas sociales.

Sobre estos últimos se muestran resultados importantes de analizar, porque son el pilar de la política social de la actual administración y se basan, en su mayoría, en la entrega de recursos económicos a individuos y familias con el propósito de mejorar sus condiciones de vida y reducir la pobreza. De entrada, el dato que más llama la atención es que 34 % de los hogares cuentan con al menos un programa social, un máximo histórico por encima del 31 % registrado en 2016.

Pero al observar el tipo de hogares que reciben dichos programas hay una contradicción fundamental: los recursos monetarios destinados a combatir la pobreza no llegan a los que más lo necesitan. En 2016, 68 % de los hogares más pobres eran beneficiarios de programas sociales, para 2022 sólo 49 % lo fueron, una caída de casi 20 %. En cambio, en ese mismo periodo el porcentaje de los hogares más ricos beneficiados por un programa social aumentó 16 %. Muy claro, la política social implementada ha dado menos a los pobres y más a los ricos.

Otro dato que refuerza esta idea es que el porcentaje que representan las transferencias gubernamentales en el ingreso total de los hogares aumentó, pero para los deciles con ingresos más altos. Mientras en 2016 en las viviendas más pobres de nuestro país los recursos otorgados por los programas sociales representaban 17.1 % de sus ingresos, para 2022 estos contribuyeron con el 14.7 %, una caída de casi 3 puntos porcentuales. Por su parte, en los hogares más ricos, la proporción de los ingresos por programas sociales se cuadruplicó. En cambio, en los otros 8 deciles apenas hubo un aumento, en promedio, de 1 %.

Esto ocurre, principalmente, porque las transferencias de los programas sociales de la actual administración se otorgan a todos los ciudadanos o a un grupo amplio de la población, independientemente de su nivel de ingresos o su situación socioeconómica. Es decir, no están condicionadas a la pobreza o a otros criterios de elegibilidad; el ejemplo más claro es la pensión universal para adultos mayores.

Aunque este tipo de transferencias contribuyen a la inclusión, tienen un mayor alcance y se requiere menos burocracia, el otro lado de la moneda es que se corre el riesgo de que las intervenciones gubernamentales no cumplan el objetivo de beneficiar a los  grupos poblacionales más desfavorecidos y excluidos generando el efecto contrario: mayor desigualdad en la población.

Sin duda que las transferencias económicas otorgadas por los programas sociales son una herramienta esencial para promover el bienestar social y reducir la pobreza en una sociedad. Los datos mostrados por la ENIGH 2022 muestran que la universalidad no es deseable en todos los casos, sobre todo cuando se trata de redistribuir la riqueza.

 @ljcortes6