Energía limpia y accesible para todos: el reto del siglo XXI

blogeditor · 27 de septiembre de 2021

Energía limpia y accesible para todos: el reto del siglo XXI

El papel de la energía en nuestras vidas es incuestionable: es un elemento central para el funcionamiento de la economía. A pesar de que en la última década aumentó significativamente el acceso de la población mundial a la energía, se calcula que aún 759 millones de personas siguen sin tener electricidad (OMS, 2021), principalmente aquellas que residen en zonas marginales y países en desarrollo -incluido América Latina. Por ello, las Naciones Unidas estableció como uno de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS-7) el acceso universal a un nivel asequible, seguro y sostenible de energía. Con una demanda de energía que crece cada año es evidente que existe la necesidad de una mayor cobertura que, además, disminuya la asimetría en el acceso a la electricidad.

Sin embargo, el sector energético es el principal generador de gases de efecto invernadero (GEI) aportando aproximadamente el 60% del total de las emisiones globales, siendo así la primordial causa del aumento de la temperatura mundial. La fuente energética más barata actualmente es el carbón, pero es la más contaminante, y a pesar de que la generación de electricidad derivada de él ha disminuido es esencial derivar otras fuentes que sean renovables y sostenibles, así como obtener un uso más intensivo de la energía. De acuerdo con la OMS, para alcanzar el ODS-7 es necesario que la eficiencia energética mejore a un 3 % anual en promedio, al menos, hasta el 2030. Por ello, es insostenible que la demanda energética mantenga las mismas tendencias de crecimiento que en el presente.

Un punto clave para cambiar el rumbo es modificar el sector del transporte, debido a que tiene la tasa de penetración de energías renovables más baja de todos los sectores. Es necesario promover la innovación e introducción de nuevas tecnologías renovables con rapidez para lograr los cambios a tiempo, reduciendo la probabilidad de sufrir graves costos ambientales.

En México es particularmente urgente garantizar un mayor acceso a métodos más eficientes para cocinar, pues todavía el 15% de la población en 2019 no podía cocinar sus alimentos con fuentes de energía “limpia”, que se refieren a las soluciones energéticas capaces de reducir las emisiones contaminantes del aire de los hogares al nivel que la OMS dicta seguro para la salud humana.

Además, nuestro país está rezagado en cuanto a eficiencia energética. Lo anterior significa que los hogares gastan más combustibles por cada unidad de energía que consiguen, ya sea por fugas o por el funcionamiento subóptimo de los dispositivos (boiler, estufa, etc.).

Así, el reto energético no sólo es cubrir la falta de energía, sino que esta sea limpia. En México, únicamente el 10% del consumo final de energía en el 2018 provenía de fuentes renovables. Los factores claves para lograr esta transición son:  i) impulsar la eficiencia energética, ii) invertir en nuevas tecnologías que eviten o reduzcan la contaminación y iii) ampliar el acceso a las energías renovables en todos los sectores, sobre todo de la energía solar, que ha demostrado su factibilidad técnica y cuyos costos han caído en picada durante las últimas décadas.

* Maria Sabine Santana Sosa es economista por El Colegio de México. Coordinadora de Investigación en @ESG_Latam.

 

 

 

Referencias:

OMS (2019), Como nunca antes, más personas tienen acceso a la electricidad, pero los avances no son suficientes para alcanzar los objetivos en materia de energía sostenible, disponible aquí.

Tracking SDG 7, Mexico, disponible aquí.