blogeditor · 11 de septiembre de 2020
En 1972, dos jóvenes reporteros de The Washington Post, Bob Woodward y Carl Berstein, iniciaron una serie de artículos que revelaron al mundo el escándalo de Watergate, lo cual condujo a numerosas investigaciones que involucró a demócratas y republicanos y que fueron la causa de la eventual renuncia del presidente Richard Nixon.
Ahora, Woodward nos trae una nueva investigación en su libro RAGE (Ira) que estará en las librerías a partir del 15 de septiembre. Esta obra se une a una gran lista de libros que en los últimos meses revelan, de una forma u otra, el gobierno y la personalidad de Donald Trump.
Lo que distingue a RAGE es que difícilmente la Casa Blanca y los mas acérrimos seguidores de Trump alegarán que es un relato falso, lleno de mentiras o exageraciones. Esto lo ha logrado brillantemente Woodward ya que desde el pasado febrero hasta julio de este año, condujo 18 entrevistas con el presidente las cuales fueron grabadas con la autorización de Trump. Algunas de esas conversaciones ya han sido presentadas al público como un preámbulo a todo lo que RAGE ofrece en esas sin precedente conversaciones presidenciales. Estas entrevistas no estuvieron controladas por el personal de la presidencia ya que además de hacerlo personalmente, hubo varias efectuadas vía teléfono cuando el presidente llamó por las noches desde la Casa Blanca a Woodward.
Entre las extraordinarias revelaciones podemos citar solo algunas, pero que ya han ocasionado un terremoto político.
Con respecto al COVID-19: Trump le relató el 7 de febrero a Woodward que desde del pasado mes de enero ya había sido informado por sus consejeros científicos que el virus “pasa por el aire, y eso es peor que por el tacto. No tienes que tocar las cosas. ¿Verdad? Solo el aire, simplemente respiras el aire y así es como pasa”. Además sabía que es sumamente peligroso y mortal, que una pandemia estaba a la puerta de la nación estadounidense y que el virus es además una amenaza no solo para las personas adultas y de la tercera edad sino también para la gente joven.
A pesar de todo esto, el presidente dijo que minimizó la información e iba a seguir haciéndolo ya que “no quería causar pánico”, lo cual no es muy congruente si consideramos todas sus falsas acusaciones sobre la gente que trata de emigrar de México y América Latina, “secuestradores, traficantes, y mal hombres”, sus ataques al movimiento Black Life Matters (las Vidas Negras Importan) y asegurar que su oponente demócrata, Joe Biden, “traerá el caos, el comunismo y la destrucción del American Way of Life” (estilo de vida americano).
Unos días después de la primera entrevista en febrero, Trump insistió en seguir convocando, sin ninguna protección ni sano distanciamiento, enormes manifestaciones con sus seguidores, y aseguró muchas veces que el virus no era peligroso, que pasaría en unos cuantos días, que solo era cuestión de que cambiara el clima y toda una ya famosa serie de desinformaciones, exageraciones y simples mentiras. Esto ha incluido el burlarse del uso de las mascarillas a pesar de las recomendaciones de los directivos del Centro de Control de Enfermedades (CDC), decir que era bueno inyectarse desinfectantes para matar el virus, y asegurar el que los niños son prácticamente inmunes al virus.
Los siguiente meses se distinguieron por un constante ataque netamente político a la pandemia: la llamó “farsa, exageraciones y mentiras propagadas por los demócratas”, mientras tanto los números de infectados, enfermos y fallecidos por el COVID-19 comenzaron a escalar sin que el gobierno tuviese realmente un plan de ataque. En estos momentos, Estados Unidos es la nación en el mundo con mayor números de infectados -casi 6 millones y medio, y 192 mil fallecidos. Su economía ha sufrido el mayor deterioro en su historia, tanto en desempleo como en pérdida de negocios, aún peor que la crisis económica de 1929. Las consecuencias del cambio climático, que Trump y la mayor parte de su administración niega que exista, campea con impunidad por todo el territorio de la Unión Americana, con las mayores incendios que se han visto, inundaciones, huracanes y todas sus consecuencias.
Las conversaciones de Trump en RAGE cubren también otros temas muy trascendentes como sus puntos de vista sobre las relaciones raciales de Estados Unidos, la extraña diplomacia con Corea del Norte y una serie de graves cuestiones de seguridad nacional.
Aquí hacemos una pausa para una breve reflexión sobre lo que estos hechos han significado para países como México y Brasil. Eso amerita un artículo posterior que analice con mayor profundidad el tema. Por ahora, limitémonos a las extrañas coincidencias con Trump -por decirlo de una forma diplomática, de las actuaciones de los gobiernos mexicano y brasileño en el tratamiento de la pandemia. Tanto en México como en Brasil se negó por un buen tiempo la gravedad de la pandemia, se ridiculizó el uso de mascarillas, se aseguró que todo era como una simple gripe, que pasaría en unos días, etc, etc. Las consecuencias están a la vista de todos, Brasil es el tercer país del mundo con mayor infectados -4,200,000- y el segundo en fallecimientos -129,000-. México ocupa el séptimo lugar con más de 640,000 infectados y el cuarto en el mundo con casi 70,000 fallecidos. A veces seguir malas decisiones por simples juegos políticos traen graves consecuencias. En varias ocasiones he citado la famosa frase del Quijote “La razón de la razón”, tratando de explicar o entender la forma errática y contradictoria del gobierno del presidente Donald Trump.
Ahora hay una forma más exacta. En RAGE, Woodward anota una conversación con Jared Kushner, yerno de Trump, quien funge como asesor de la Casa Blanca. Kushner hace una de las evaluaciones más extrañas de la presidencia de Donald Trump. Utiliza como alegoría el famoso cuento de Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas para “comprender el gobierno de Trump” y destaca el personaje del gato de Chesire, o Sonriente, como se le conoce por el público hispano. El gato aparece y desaparece a su antojo en sus encuentros con Alicia, lo cual frustra a Alicia. Sonriente es el emblema absoluto de la “lógica” de lo absurdo, resistente y perseverante, pero sin sentido de la dirección.
En ese País de las Maravillas gobierna la reina de Corazones, histérica, despótica y absolutista. Haciendo una analogía con su suegro, concluye Kushner: “Si no sabe a dónde va, cualquier camino lo llevará allí”. ¿Qué otros impactantes secretos revelará el libro de Bob Woodward?
* Rubén D. Arvizu (@RubenDArvizu) es ambientalista, escritor y periodista. Director para América Latina de la Nuclear Age Peace Foundation y Director General para América Latina de la organización de Jean-Michel Cousteau Ocean Futures Society.