Marcha en sentido contrario

blogeditor · 13 de febrero de 2017

Marcha en sentido contrario

El domingo pasado decidí marchar en sentido contrario para poder ver los rostros, reconocer consignas y encontrar imaginarios individuales y colectivos. La marcha, que algunas de las personas organizadoras señalaron que sólo era contra Trump, iniciaba sus pasos pidiendo no tener un “Santa Ana, presidente corrupto, miedoso y vende patrias”, manifestando que no deseaban tener otro así, y aclarando al final que no se necesita a Estados Unidos para vivir, ya que México ha despertado.

Al seguir en sentido contrario había una gran manta que decía “Sí: México con justicia” y un gran “No: a la corrupción, a la impunidad y a la desigualdad”, frases que van en sentido contrario de la propuesta de únicamente hablar contra Trump y por México.

Las banderas y consignas de “Fuera Peña” adornaban manos, pechos y espaldas, y se agitaban con soberana alegría, así de claro la marcha acentuaba su sentido contrario: “Fuera Peña”, “Fuera Trump”, y enmarcaba las caras largas de quienes pensaron que sería un cheque en blanco para la presidencia de México y su aprendiz de canciller.

Acto seguido, un grupo de defensores de derechos humanos alzaba la voz exigiendo que “México necesita una comisión internacional para combatir la impunidad”, lo cual aplica para la impunidad en nuestro territorio y para iniciar la defensa de los paisanos que sufren detenciones y deportaciones arbitrarias.

Las diversas muestras de descontento con el jefe y el negociador se hicieron notar: “Peña y Videgaray, peones de Trump”, así no se puede negociar, lástima que los dos personajes no entienden el conflicto de interés pues al ser peones y negociadores dejan en clara desventaja al “México, México, México” que seguían gritando muchos y muchas. En otras pancartas se leía: “Trump, eres enemigo de la vida y Peña, eres enemigo de México”, “Abajo Trump, abajo Peña”; las cuales confirmaban el sentido contrario que los manifestantes estaban dando a la marcha por nuestro país, puesto que los marchantes y manifestantes tenían claro que “el enemigo está dentro y la amenaza afuera”.

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Por otro lado, sin decir agua va, me encontré a la familia Puma. Sí, todos con su hermosa playera de 1981, esa que calienta la garganta para gritar un Goya, pero ahora teniendo como lema la “Anticorrupción”. De esa forma refuerzo mi amor por los Pumas de la UNAM y voy abriendo mis expectativas del contingente universitario, al mismo tiempo que pienso en esos mexicanos y mexicanas contra la corrupción y que decidieron negociar la convocatoria en sentido institucional. Ni modo, acá hay “sentido contrario”.

Fue entonces que encontré la creatividad pintada en un cartel parecido a un muro el cual señalaba “No te distraigas, México, con muro o sin muro nos están robando en casa”. Sobre advertencia no hay engaño, ya que nuestra capacidad de olvidar es proporcional a la corrupción y la impunidad de los políticos. “Ni Peña Nieto, ni Trump, ni el gazolinazo harán que se nos olvide la corrupción de los Duarte, Medina, Borge, Moreira, Herrera, etc., etc., etc.; esos tres etcéteras me hicieron recordar Pasta de Conchos, Guardería ABC, New’s Divine, Villas de Salvárcar, y cambiar el nombre por el de otros muchos políticos. Nuevamente, cualquiera que asiste a la marcha afirmaría que es contra Peña; no obstante también es un sentido contrario a Trump.

En Paseo de la Reforma retumba: “Peña Nieto, no te confundas, es por México”. El sentido contrario empieza a tomar rumbo al llamarle “corrupto y traidor”, así me encuentro a la huesuda y ella pide “cárcel para políticos corruptos”. También veo a las mujeres en resistencia contra Trump, y seguimos con las banderas que consignan “Fuera Trump” y sus diversas comparaciones: algunos lo tachan de fascista, otros de Nazi, y por fin una concreta que indica “Estoy aquí por los miles de mexicanos que cruzaron la frontera, expulsados por la falta de oportunidades en nuestro país”. Sí, ahí estaba la que buscaba la reciprocidad con quienes generan hoy más ingresos que el turismo o el petróleo: los migrantes y su ayuda vía remesas, por eso el “Basta de negociaciones agachonas” es un justo reclamo contra Videgaray, aprendiz de canciller, quien ya es diplomado en edición de discursos de @potus.

Así mismo, se hizo presente la lucha feminista con el “Macho uno y macho dos”, juego de consignas que me obliga a hacer correlaciones: “Uno Peña, y dos Trump”. De esa forma continúa esta marcha en sentido contrario “Por México”, profundamente contra Peña y Trump -eso se gana quien irrumpe en otro país- y “Don Enrique, su intervencionismo electoral no se nos olvida”.

Por fin, me topo al contingente de la UNAM. Me quedé pensando en el rector Javier Barrios Sierra en tiempos distintos y necesidades similares; sin embargo, la diferencia es que faltaban los jóvenes; la creatividad y chispa de los estudiantes no estaba, hoy tiene un costo no haber marchado con ellos por Ayotzinapa y no defenderlos frente a las detenciones arbitrarias.

Más adelante estaba el “Derribemos el muro de la corrupción” y “No soy Pro-Peña, soy Pro-México” además de otra consigna que refrenda mi hipótesis de libertad: “No vengo convocado x Telerisa, gobierno corrupto”; con lo que me queda claro que la televisora ya no convoca, y con ello en este terreno pierde su poder de intercambio con la presidencia. En otras palabras, perdieron su catafixia.

“Peña Nieto y Trump, los derechos de las mujeres no tienen fronteras” decía otra hermosa consigna, y así llego a la retaguardia donde se me informa que una enorme pinta se ha realizado en el Ángel de la Independencia, la cual señala: “Resist! Trump=EPN renuncia ya”, frase con la que me queda claro que marchar no es lo mismo que manifestarse. El sentido contrario está escrito y así de simple se gana una marcha, nuestra marcha, contra Trump, su xenofobia y contra EPN, su corrupción y su impunidad

P.D. Recuperemos pronto el Estado y construyamos el Estado de derecho; es nuestro y lo están haciendo fallido.

 

@carloscauce