En la construcción de la paz, México debe confiar en sus ciudadanos

blogeditor · 19 de marzo de 2015

En la construcción de la paz, México debe confiar en sus ciudadanos

En los últimos meses, los líderes empresariales y cívicos en México han intensificado sus críticas a lo que ven como fallas del gobierno mexicano en materia de delincuencia y seguridad, publicando desplegados para expresar su consternación.

Hay una base sólida para sus críticas. El Índice de Paz de México, un informe publicado hoy por nuestra organización, el Instituto para la Economía y la Paz, encuentra que el impacto económico de la violencia en México fue de 3 trillón de pesos, o 17.3 por ciento del PIB de México, en 2014.

Para poner ese número en perspectiva, se traduce en cerca de 25,000 pesos por cada ciudadano mexicano, tres veces la cantidad que el gobierno gasta en atención a la salud.

[contextly_sidebar id=”683iISnVdWs3Q74tHOlfsIDfPKBGd7yN”]Esto tiene un impacto directo a los negocios. Según las encuestas producidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las empresas gastan un promedio de cuatro por ciento de sus costos de operación en medidas de seguridad, como la contratación de guardias de seguridad, sistemas de seguridad y la instalación de cerraduras, barras y ventanas. Casi una quinta parte de las empresas que han sido víctima de la delincuencia han cancelado los planes para crecer o invertir. Muchos se han visto obligados a cambiar de lugar o incluso, detener sus operaciones.

Claramente, el crimen es un problema social y económico para México. La pregunta, entonces es, ¿qué se puede hacer?

Un buen comienzo es el reconocimiento de que, desde una perspectiva global, México está preparado para mejorar sus niveles de paz. Su potencial de paz, evaluado por la fortaleza de sus instituciones, en comparación con los promedios mundiales, es mucho mayor de lo que sugieren sus niveles de paz actuales.

A pesar de las alertas de malas noticias, hay algunos signos alentadores en México. El Índice de Paz México muestra una mejora modesta en sus niveles paz desde 2011, con descensos en tasas de homicidio y delitos violentos en general.

Para que México siga mejorando, ¿en qué debe concentrar sus energías? El control de la corrupción encabeza la lista. Nuestra investigación muestra que a nivel estatal, en 2014, la corrupción es el factor que se correlaciona más significativamente con la paz, definida como la ausencia de violencia o miedo a la violencia. Este hallazgo ofrece una validación empírica relevante de la creencia de que la corrupción es corrosiva en la sociedad mexicana.

La corrupción y el buen funcionamiento del gobierno, son claramente temas prioritarios para México. Sin embargo, hay otro factor relevante que sigue pendiente: la voluntad de los ciudadanos mexicanos para arremangarse y participar en los esfuerzos para resolver problemas locales. En este sentido, el Índice de Paz México, muestra que el nivel de participación de los ciudadanos y el capital social de un estado, tienen casi el mismo impacto que la actuación del gobierno en los niveles de paz.

Si se echa un vistazo de cerca a los datos a nivel estatal, podemos observar algunos resultados sorprendentes. Por ejemplo, aun cuando Guerrero y Morelos son los dos estados con el más bajo desempeño en el Índice de Paz México, los ciudadanos muestran una gran disposición a contribuir con su tiempo a soluciones pacíficas.

El reto para México en el futuro, será aprovechar este deseo de cambio. En conversaciones con activistas de la paz en México, representantes del sector empresarial y otros actores, vemos que están ávidos por participar en los esfuerzos de consolidación de la paz.

La buena noticia es que hay mucha inspiración. Ya sea en la Mesa de Seguridad y Justicia, una asociación que ha contribuido a mejorar la situación de seguridad en Ciudad Juárez, o ejemplos menos conocidos como la iniciativa de Parques Alegres en Culiacán, que brinda herramientas a los ciudadanos para mejorar los espacios públicos locales, miles de ideas dan frutos en el camino hacia un ambiente de paz.

Desde esta perspectiva, la crítica al gobierno mexicano por líderes empresariales y cívicos es una señal positiva de que México está dispuesto a avanzar. El reto es canalizar las energías de la ciudadanía en México, en acciones positivas.

 

* Aubrey Fox es el Director Ejecutivo del Instituto para la Economía y la Paz, el think tank global que produce el Índice de Paz de México.