Contenido Animal Político · 17 de junio de 2020
A casi 100 días de que la vida nacional se trastocara por completo derivado de la emergencia sanitaria causada por el COVID19, la atención de autoridades y ciudadanos está centrada en las medidas a adoptar para poder “volver a la normalidad”, si es que cabe esa expresión en el contexto actual.
A diferencia de muchas otras, las actividades legislativas no pararon por completo y estas semanas se aprovecharon para, de manera silenciosa, procesar al interior de diversos congresos locales reformas electorales que podrían calificarse como de dudosa necesidad y/o de cuestionable efectividad. Varias de estas relacionadas directamente con la forma en la que se organizan las elecciones y, otras más, buscando crear un mayor beneficio político para sus impulsores.
Dada la importancia de varias de estas reformas aprobadas y de algunas de las inicativas que aún se discuten, en Strategia Electoral hicimos un recuento respecto de aquellas que consideramos deben visibilisarze y conocerse de cara a las elecciones de 2021.
Reformas aprobadas:
Iniciativas presentadas:
Todas estas modificaciones, se suman a la determinación del INE, en abril pasado, de suspender indefinidamente las elecciones que se iban a celebrar el pasado 7 de junio en Hidalgo y Coahuila (Acuerdo INE/CG82/2020).
En este sentido, la Fundación Internacional para Sistemas Electorales, −IFES, por sus siglas en inglés− elaboró una guía de consideraciones legales al retrasar o ajustar elecciones. Para IFES, las medidas que se adopten relativas a los procesos electorales deben ser proporcionales, no discriminatorias, temporales y con límites geográficos y materiales claramente definidos. Asimismo, en el caso de hacer reformas legales en materia electoral estas deben asegurar la certeza jurídica, la claridad y la inclusión.
Si bien sabemos que en México se busca de manera permanente introducir medidas, principalmente operativas y presupuestales, que busquen reducir el gasto electoral, especialmente bajo el contexto actual, estas no pueden ser pretexto para introducir cambios que demeriten la calidad de las elecciones, y menos que busquen reducir el presupuesto electoral, especialmente cuando la experiencia internacional y los especialistas en la materia han señalado que, mientras la pandemia siga vigente, el costo de las elecciones será mayor debido a las medidas de sanidad que se necesitan tomar.
Es importante que la clase política en general, así como las y los legisladores en particular actúen con mucha responsabilidad ante la situación de emergencia que vivimos y de cara a los comicios más grandes de la historia del país, y probablemente unos de los más importantes por lo que estará en juego. Es necesario que cualquier reforma electoral que se haga en estos momentos, consista en cambios estudiados y diseñados con mucha cautela, y con la clara noción de cuidar que la organización de las elecciones cuente con todas las herramientas legales y presupuestales necesarias para garantizar elecciones libres, auténticas y bajo los principios fundamentales de la función electoral, de lo contrario, se podría estar poniendo en riesgo el marco constitucional y la democracia mexicana.