Emergencia ahora: más allá de las cumbres

blogeditor · 26 de mayo de 2016

Emergencia ahora: más allá de las cumbres

A principios de mayo de 2016 anunciamos nuestra decisión de no asistir a la Cumbre Humanitaria Mundial (WHS, por sus siglas en inglés). En el comunicado expresamos la poca esperanza que tenemos que la WHS pueda abordar las debilidades en la acción humanitaria y la respuesta de emergencia, en particular en las zonas de conflicto o en situaciones de crisis epidémicas. En su lugar, el enfoque de la WHS parecería ser una incorporación de la asistencia humanitaria a una agenda más amplia de desarrollo y resiliencia. Además, la Cumbre se niega a reforzar las obligaciones de los Estados de mantener e implementar las leyes humanitarias y de refugiados que han firmado.

MSF ha estado muy involucrada en el proceso de la Cumbre Humanitaria Mundial durante los últimos 18 meses, incluyendo la participación en foros de la Cumbre en todo el mundo y la preparación de notas sobre varios temas, como señal de nuestro compromiso.

El principal objetivo de este informe es compartir algunas de nuestras mayores preocupaciones, al mismo tiempo que reconocemos que la Cumbre, debido a su diseño organizacional, no tendrá oportunidad de hacerlas públicas.

Hoy, la ayuda humanitaria es más necesaria que nunca. Pero la respuesta humanitaria ante los conflictos actuales, la crisis de desplazados y las epidemias está fallando.

Los conflictos alrededor del mundo están desarrollándose con un alarmante desprecio por las normas internacionales. Pero mientras que las reglas del conflicto armado son ampliamente ignoradas por los países en guerra, las leyes están siendo ignoradas por los Estados que disfrutan de la paz. Esto incluye a países que han cerrado sus fronteras a sirios, que han deportado a refugiados fuera de Europa, y que han amenazado con mandar a cientos de miles de somalíes de regreso a Somalia.

Una razón de la pobre respuesta internacional de los últimos años es la medida en que la ayuda humanitaria ha sido puesta al servicio de intereses de seguridad nacional. En tanto dominen los imperativos de seguridad, habrá que esperar ver a más personas siendo arrastradas hasta las costas de Europa, más hospitales bombardeados en zonas de guerra, e incluso una respuesta internacional más lenta ante epidemias. Y mientras que los Estados persiguen sus agendas de seguridad, dejan a un limitado y parcialmente cooptado sistema de ayuda humanitaria internacional lidiando con las consecuencias de sus decisiones.

La respuesta a las epidemias y a otras emergencias de salud están siendo dejadas de lado. Esto se debe, en parte, al declarado deseo de la comunidad internacional de “terminar con las necesidades” y enfocarse en el desarrollo. Pero también se debe a la falta de voluntad y de iniciativa política para declarar situaciones de epidemia y responder a tiempo y de manera efectiva, como lo vimos con la inicialmente letárgica respuesta al brote de Ébola en África Occidental, en 2014.

La propuesta de la ONU también falla al no tomar en cuenta las ya preocupantes limitantes del sistema humanitario en la respuesta a emergencias. Mientras que el sistema humanitario se ha mostrado capaz de montar una respuesta efectiva y a tiempo para desastres naturales, principalmente con la movilización de actores regionales y locales; su respuesta a epidemias, crisis de refugiados y en zonas de conflicto está severamente limitada. Estos son los verdaderos desafíos que MSF considera que la Cumbre Humanitaria Mundial (WHS por sus siglas en inglés) no será capaz de abordar. Esto apuntaló nuestra decisión, a principios de mayo, de deslindarnos del proceso. Y en este informe reflexionamos las razones.

Emergencia Ahora, consulta aquí.

 

 

@MSF_Mexico