ELIGE, ¿un partido feminista?

blogeditor · 16 de marzo de 2022

ELIGE, ¿un partido feminista?

Existen ciertas condiciones para la realización de elecciones libres y una de ellas es que las barreras legales para entrar a la arena política sean bajas. Cuando esto es así, hay grupos que pueden aprovechar los incentivos del sistema electoral para ingresar a la competencia. No obstante, las nuevas fuerzas tienen que enfrentar a los partidos establecidos y tratar de presentarse como organizaciones novedosas y atractivas para la ciudadanía. En los procesos electorales recientes en México han surgido partidos nuevos, tanto nacionales como locales, y es importante estudiar si éstos están recogiendo las demandas y agendas no contempladas o tratadas de manera marginal por los partidos establecidos.

Uno de los casos importantes de estudio sobre este fenómeno es el del primer partido local de la Ciudad de México: el Partido Equidad, Libertad y Género (ELIGE), el cual, al igual que la mayoría de los partidos nuevos, no logró conservar el registro luego de participar en su primera elección en el año de 2021, pero que parecía responder, al menos por el nombre, los colores y el logotipo, al activismo y las demandas de las colectivas feministas de la Ciudad de México, las cuales están presentes en el contexto preelectoral.

En su página oficial, así como en el propio nombre del partido se indica que ELIGE es una opción política que vela por promover la participación política en igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, con especial énfasis en la promoción e inclusión de la mujer en la actividad política; la inclusión de personas jóvenes y el acceso a las personas de los pueblos, barrios originarios y comunidades indígenas de la Ciudad de México (Elige, 2022). Para corroborar su compromiso con dichos temas, realizamos un análisis de tres elementos: 1) la trayectoria política de las fundadoras, 2) las propuestas e ideología establecida en los documentos básicos del partido y 3) las postulaciones que hicieron en el proceso electoral. Esto con el objetivo de identificar la congruencia de la nueva propuesta política.

Respecto de sus orígenes, ELIGE fue fundado y presidido por la Dra. Mariana Morán Salazar, pedagoga con doctorado en educación, y por Verónica Román Quiroz, maestra en derecho por la UNAM. Ambas han señalado en diferentes entrevistas que el proyecto surgió “como una inquietud de trabajar las cuestiones de género”. Previo a  la formación del partido, ELIGE era una asociación civil que daba apoyo psicológico a los jóvenes y asesoría jurídica a las madres solteras o con problemas de pensiones económicas, y hacían otras actividades de tipo social. Vale la pena señalar que las fundadoras no refieren tener experiencia en temas de género e igualdad, y ambas definen la línea del partido como no política, sino como ciudadana.

En cuanto a los documentos básicos (estatutos, declaración de principios y programa de acción), mencionan que sus principios rectores son la equidad, justicia, dignidad y libertad; en sus estatutos se comprometen con la integración paritaria de sus órganos directivos y en la postulación de candidaturas. No obstante, existen ciertos elementos que ponen en entredicho lo establecido en estos documentos.

Un primer elemento de análisis es el uso del término equidad, tanto en la identidad del partido como al considerarlo un principio rector, pues ha sido un concepto que es confundido muchas veces con el de igualdad. Los instrumentos internacionales de reconocimiento de derechos han hecho énfasis en la utilización del concepto de igualdad y no de equidad, pues a pesar de que son términos que se usan regularmente de manera indistinta, tiene significados diferentes. La lucha de las mujeres históricamente ha sido por la igualdad de derechos, incluso se ha avanzado en determinar a las políticas públicas como “políticas de igualdad”. Tal como señala Facio (1996), “La equidad no exige eliminar las desigualdades y discriminaciones que hay contra las mujeres”. El derecho a la igualdad es un derecho humano sustantivo y si bien la equidad es un paso relevante para lograr la igualdad, su aplicación no elimina las relaciones de poder ni garantiza derechos (Garcia Prince, 2008). Por tanto, puede considerarse una debilidad teórica y programática que dicho partido base su actuar en la equidad y no en la igualdad.

En los estatutos se describe el logo y se explica el porqué del uso de los colores y letras y en la narrativa es posible identificar que se replican algunos mandatos de género, por ejemplo, al referir que “…con el color magenta al 100% hacemos énfasis en el género representativo de la mujer”. Los colores son elementos importantes para los movimientos sociales y el movimiento feminista ha hecho uso de algunos; tal es el caso del color violeta o el verde, por lo cual, si el partido quería hacer notar con los colores la defensa de los derechos de las mujeres, era necesaria una posición explícita y no únicamente la declaración respecto a que es un color representativo del género.

Otro aspecto para analizar es el propio lema del partido, “La Fuerza de Todos”, ya que al no hacer uso de lenguaje incluyente invisibiliza a las mujeres, que de acuerdo con su propuesta son una pieza fundamental de su creación. Este hecho permea en los tres documentos básicos, en los cuales se habla de los jóvenes, los integrantes, los candidatos, el presidente de la comisión, etc., todos en masculino, sin nombrar a las mujeres y su posibilidad de ejercer esos cargos y funciones.

Por otro lado, en los estatutos se señala la obligación de cumplir con la integración paritaria en la conformación de sus órganos y en la postulación de candidaturas; no obstante, cuando se describe cómo se crearán las comisiones, no se obliga a la integración paritaria; de hecho, el procedimiento enunciado para su integración no mandata a la paridad, como es el caso de las comisiones de honor y justicia, protección de derechos de los militantes o la de Información y Transparencia.

Respecto de las personas postuladas para la elección de 2021, destaca que en su mayoría se trata de perfiles de personas sin experiencia política y sin liderazgo social. Hay algunos casos que vale la pena mencionar como el del candidato a la alcaldía de Álvaro Obregón, Francisco Estévez, quien fue integrante del PRD, dirigente estudiantil y profesionista; el candidato al distrito 3, José Luis Zannela, quien fue militante del PVEM; el candidato a la alcaldía de Benito Juárez, Marte Calderón, exmilitante del PAN; el candidato a la alcaldía de Cuajimalpa, Julio Colin, quien es profesor de la UAM. Mención aparte merece Marven, muxe mejor conocida como Lady Tacos de Canasta, activista de los derechos de la comunidad LGBT+ y de las comunidades indígenas de Oaxaca. Hay algunos /as profesionistas e influencers en Tik Tok, como la candidata a la alcaldía de la GAM, María Alejandra Cierra “Alex Cierra” y una cantante, “Italu”. Ninguna de las propuestas del partido ganó o estuvo cerca de resultar electa.

En las elecciones de 2021, ELIGE obtuvo un total de 27,076 votos, lo que representa el 0.66% del total de la votación para las alcaldías. Los resultados para el Congreso de la Ciudad de México tampoco fueron altos; obtuvo el 1.3% de la votación, por lo que no consiguió el 3% requerido por la ley para mantener el registro. El partido impugnó 99% de las casillas denunciando inequidad en la contienda, posteriormente los tribunales desecharon las denuncias y confirmaron su pérdida de registro dando fin así al primer partido local de la Ciudad de México.

En conclusión, podemos decir que ELIGE no tuvo claridad programática desde su origen. Su intento por presentarse como un partido en defensa de la igualdad fue fallido dada su propia confusión identitaria y el desconocimiento de las líderes de una agenda feminista. Es un partido conformado por mujeres, pero sin perspectiva feminista; sus fundadoras muchas veces replicaron los mandatos de género y prácticas que limitan los derechos de las mujeres, tales como la designación únicamente de hombres en el consejo general local y el no contar con perfiles de candidaturas adecuados y competitivos. Debemos valorar la importancia de los partidos locales y analizar qué representan, porque si bien pueden ser nuevas opciones políticas que den voz a sectores excluidos de la representación, lo cierto es que no parecen diferenciarse de las ya conocidas instituciones consolidadas.

* Esperanza Palma (@EsperanzaIPalma) es doctora en Ciencias Políticas, profesora Investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana-A. Líneas de investigación: democracia, elecciones, paridad, partidos políticos, representación política. Marisol Vázquez (@solivazquez) es politóloga por la UNAM, maestra en Políticas Públicas y Género en FLACSO; feminista, subdirectora en la Unidad Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación del Instituto Nacional Electoral.

 

 

 

Referencias

ELIGE. (2020). Estatutos. Obtenido de aquí.

Facio, A. (1996). Cuando el género suena cambios trae. Obtenido de aquí.

García Prince, E. (2008). Políticas de Igualdad, Equidad y Gender Mainstreaming. Marco Conceptual. Obtenido de aquí.