Elevemos el nivel de la política

blogeditor · 22 de mayo de 2015

Las elecciones están a menos de un mes de llevarse a cabo y vaya sorpresa (o no) la que nos hemos llevado con tan bajo nivel de propuestas y estrategias de campaña. En todo el país las campañas políticas de los candidatos a todos los niveles y de todos los partidos han dejado mucho qué desear.

En la mayoría de los estados pareciera que las campañas se basan en ver quién tiene más grabaciones o quién es más corrupto en lugar de priorizar la propuesta y los planes de trabajo. No son pocos los casos: Sonora, Colima, Guerrero, Nuevo León, Distrito Federal… la lista sigue. En todo el país se dan situaciones que no hacen más que aumentar la repulsión de la gente hacia la política y los políticos.

La política no es mala ni corrupta per se, son perfiles específicos los que la ensucian, pero eso no define a toda la política y, mucho menos, a la totalidad de las personas que participan en ella. Pero cómo se puede hacer entender eso a la gente si los mismos políticos, de todos los colores, parecen encargarse de desprestigiar en sus discursos (y algunos en sus acciones) a la política, sin darse cuenta que ellos mismos la representan y que, además, forma parte fundamental de la vida democrática de un país. Confunden conceptos, no hacen diferencia entre política y grilla. La política construye, la grilla destruye. Y luego se preguntan por qué la sociedad tiene tan pésimo concepto de la política y de aquellos que en ella participan. Elevemos el nivel de hacer política.

En algunos casos, los candidatos no saben o confunden cuáles serían sus atribuciones en caso de ganar la posición a la que aspiran. Desconocen la diferencia entre un legislador y un administrador y las distintas facultades que a estos les otorga la ley, por lo que algunas de sus propuestas, dado que se encuentran fuera del área de jurisdicción del puesto que pretenden obtener, están a priori destinadas a no poder cumplirse.

Propuestas vacías y demagogas inundan los promocionales de candidatos en todo el país, propuestas improvisadas que parecen reflejar que más allá de la elaboración y/o puesta en práctica de políticas públicas en beneficio de la población a la que buscan representar, los candidatos tan sólo quieren el puesto por el puesto y el poder por el poder.

Los candidatos independientes también, y remarco, también, son políticos, el ser humano es político por naturaleza, es hora de eliminar ya la falsa bandera de no más políticos y, en lugar de eso, elevemos el nivel de la política.

Es por ello que las personas que tienen un interés genuino en participar activamente en el oficio político y el diseño de política pública, y se preparan para realizar un buen papel, parecen estar condenadas a cargar con errores de otras personas, originando en la gente posiciones verdaderamente tristes y que reflejan un hartazgo, sí, pero a la vez una cerrazón de la misma población para darse cuenta que la generalización es mala.

Elevemos el nivel de las campañas. La crítica destructiva, el exhibir y el difamar al contrincante puede funcionar a corto plazo, pero ¿qué tanto se puede explotar esa estrategia antes de que el sistema implosione? Prioricemos la propuesta, la capacidad y aptitudes, la cercanía con la gente. El trabajo duro habla más de una persona que cien encuestas y mil spots.

Criticar y evidenciar la corrupción no es malo, al contrario, debe hacerse, lo malo es cuando se convierte en un circo mediático que no va más allá y que muchas veces se hace sin sustento. Si existen las pruebas se tiene que denunciar pues estamos hablando de un delito, no solamente de una anécdota para manchar la campaña del candidato contrincante.

Recordemos que con las nuevas reglas de fiscalización, las campañas deben centrarse más en la estrategia y en las propuestas, ahora el dinero no será el que defina una elección y eso por supuesto nos beneficia a los ciudadanos, pero también debe ser motivo para poner a trabajar más arduamente a los candidatos.

Ya lo decía correctamente Milton Friedman, y la frase parece estar más vigente que nunca aunque algunos candidatos parecen olvidarse de ello, “Los gobiernos nunca aprenden, pero la gente sí”. Elevemos el nivel de hacer política.

* Fernando Campos (@JFCamposC) es Economista por el ITAM y asesor económico, político y parlamentario. Contato: [email protected]