“Elegías / Cantos al mar”, una obra poética

Opinión y Análisis · 25 de octubre de 2026

“Elegías / Cantos al mar”, una obra poética

Javier Torres Nafarrate (Mazatlán, Sinaloa, 1945) escribe Elegías / Cantos al mar (México, 2026). Cuenta que “hace años, en la Ibero, el escritor Gonzalo Celorio, en un seminario sobre Sor Juana, comentó que ella había hecho una versión genial sobre los versos de Góngora (En tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada): Es una necia diligencia errada. / Es afán caduco, y bien mirado, / Es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.

“Nos invitó a hacer variaciones en privado como ejercicio —continúa Torres Nafarrete—. Variaciones en el sentido más literal de la palabra: introducir, cambios y alteraciones. En ese momento escribí algunos poemas que todavía eran muy imperfectos.

“Años después continué por mi cuenta. Pensé que, partiendo de una condición intuitiva, me iría acercando a una escritura más formal. Tendrán que ser sonetos, sí, para mantener la impresión de que ‘los ha escrito un autor de autores’.

“Imaginé, entonces, la posibilidad de crear una especie de palimpsesto: aprovechar el rastro de una escritura antigua y reescribirla con mutaciones.

Los sonetos deberían de estar escritos en el mood de Gaspara Stampa; es decir, deberían conservar lejanamente el tono de elegía. Stampa, poetisa de familia noble y de formación refinada, nació en Padua en 1523 y murió en Venecia en 1554.

 Su amor desdichado por Collaltino di Collalto, que la abandonó poco después, encuentra expresión apasionada, en sus sonetos. Rilke la menciona en su primera elegía.”

En el preámbulo, Torres Nafarrate dice que “hace poco me propuse ir ‘en busca del tiempo perdido’ al escribir poesía. Imaginé que, al principio, debería hacer una fase en la que tendría que empaparme de los ‘clásicos’.

“Presento aquí mis dos últimos intentos: Elegías y Cantos al mar. Cada uno de ellos persigue un objetivo distinto; en Cantos al mar, familiarizarme con el endecasílabo. En Elegías, adentrarme al mundo fascinante del soneto”.

“Elegías”

El autor, en sus 22 Elegías, se propone realizar “variaciones sobre sonetos clásicos”, y lo hace con obras de: Francisco de Quevedo; Oscar Wilde; William Shakespeare; Ramón Gaya; Charles Baudelaire; Emily Dickinson; Juan Ramón Jiménez; Gabriela Mistral; Rainer María Rilke; Marguerite Yourcenar; Francisco Brines y Gerard Manley Hopkins.

Sobre estas Elegías, en la cuarta de forros se dice: “Este ciclo de poemas destaca por una dicción elevada que evoca la herencia del Siglo de Oro, especialmente la escuela de Quevedo, en su obsesión por el amor que trasciende la muerte.

“A través de imágenes potentes —desde la frialdad del mármol hasta la calidez del sueño—, el yo lírico construye un santuario de memoria donde la amada no solo es recreada, sino sacralizada”.

(Especial)

“Cantos al mar”

Son 20 poemas en endecasílabos, que hacen referencia al mar. El autor nació en Mazatlán, en el mar, que siempre para él ha sido un espacio de tranquilidad y meditación.

En estos poemas dialoga con obras de Fray Luis de León; San Agustín de Hipona; Allan Poe; Miguel Aguayo; Rubén Darío; Herman Melville; Virgilio; Rosario Castellanos y Mauricio Brehm.

 Sobre estos Cantos del mar, en la cuarta de forros se dice: “Este ciclo de poemas es una celebración del mar como espejo del alma, un canto que resuena con la tradición literaria y que, además, hace suya la proclama e Keats, en el poema VI ‘Beauty is truth, truth beauty’. En estos versos el mar encarna una verdad poética que trasciende el tiempo”.

Entiendo el inmenso valor literario de la poesía, pero me cuesta leerla, a veces me resulta difícil entender la densidad de las imágenes y los símbolos y también oír la musicalidad de los textos.

A pesar de esas dificultades, que son mías y no de la poesía, la leo con frecuencia, en búsqueda de superar mis límites, para algún día realmente poder gozarla en plenitud, como lo hacen amigas y amigos a los que envidio.

De las Elegías y Cantos del mar, estas dos obras de Javier Torres Nafarrate, reunidas en un solo texto, he podido reconocer, en más de una ocasión, sus “variaciones” de textos clásicos.

He podido también admirar la concisión de la escritura, y la precisión para decir lo que quiere expresar. Y también la belleza y la fuerza de las metáforas.

Sobre Javier Torres Nafarrate

Nació en Mazatlán, Sinaloa, en 1945. Fue sacerdote jesuita e hizo su doctorado en la Universidad Johann Wolfgang Goethe de Frankfurt, Alemania. De regreso a México trabajó en el INEA y en la Secretaría de Programación y Presupuesto.

En 1984 funda la empresa de análisis de información ANAFACTA, donde trabaja hasta 1988 cuando se incorpora de tiempo completo como profesor-investigador a la Universidad Iberoamericana. Es uno de los más importantes especialistas a nivel internacional sobre el pensamiento y obra del sociólogo alemán Niklas Luhmann (1927-1998), al que ha traducido al español.

Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel III y profesor-investigador emérito de la Universidad Iberoamericana, también se ha hecho merecedor de apoyos internacionales por parte de fundaciones alemanas: Heinrich Hertz, DAAD y últimamente el fellowship del Centro de Investigación interdisciplinaria (ZIF) de la Universidad de Bielefeld.

“Elegías / Cantos al mar”

Javier Torres Nafarrate

Edición de autor

México, 2026

61 páginas♦  

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