Elecciones sorprendentes

Redacción Animal Político · 4 de junio de 2024

Elecciones sorprendentes

Hasta ayer, creía que algo entendía de campañas, encuestas, debates, aciertos o errores de candidatos, en fin, que algo conocía del comportamiento esperable del electorado. Confieso que hasta el momento no tengo una explicación clara de lo que los ciudadanos que acudimos a votar hicimos. Lo que yo leía, y entiendo las encuestas reflejaron durante la última semana, es que las contiendas se estaban cerrando, que habría mayor competencia, que la pluralidad se recrearía de mejor manera. La elección me sorprendió.

Lo que se preveía como una reducción de márgenes se tradujo en una ampliación de las distancias entre las contendientes. Claramente esa lectura no se correspondía con lo que finalmente ocurrió en la jornada electoral de pasado domingo. Varios supuestos sostenían esa mirada.

Una primera premisa es que la alternancia, casi sistemática, ha sido una constante en los últimos años, parecíamos ser una sociedad que cotidianamente castigaba la gestión gubernamental y le otorgaba la oportunidad de gobernar a una fuerza política distinta. Ese patrón de comportamiento se rompió el domingo.

Una segunda es que la competitividad se fincaba en la irrupción de un nuevo actor político en la escena: la marea rosa. La concentración nacional del día 19 de mayo pasado superó las expectativas de todos los organizadores y parecía anunciar un humor social que podía acercar la distancia entre las contendientes y, reitero, afectar no sólo a la elección presidencial, sino influir también en comicios locales y aún en la posible integración del congreso. Nada de ello ocurrió el domingo pasado.

Y una tercera percepción que no se correspondió con lo que ocurrió el domingo es el nivel de participación ciudadana. Aparentemente ahora tuvimos niveles muy diferenciados: mientras que en muchas zonas de la ciudad de México (que fue lo que yo vi) había largas filas de ciudadanos esperando su turno para votar, seguramente en otras regiones del país la votación fue más modesta.

Así, la percepción de que mediante una amplia participación se podría dar un cauce más preciso al mandato ciudadano se desmintió con una participación más bien modesta, toda vez que se trató de la elección con más cargos en juego de toda nuestra historia.

En fin, sin duda tengo que revisar muchas de mis premisas y supuestos, asumo que lo mismo tiene que ocurrir con los instrumentos para acercarme a interpretar el pulso del electorado, y sin duda el escenario político que se actualizó a partir de ayer está muy lejos de lo que yo imaginé. Reitero, la elección me sorprendió. Por último, superada mi sorpresa, lo que espero sinceramente es que la señal que tuvimos en las largas campañas de la profundización de la polarización sea atendida con un sincero y urgente llamado a la reconciliación. Ojalá todos hagamos algo para ello.

* Rodrigo Morales M. (@rodmoralmanz) fue consejero electoral en el Instituto Electoral del Distrito Federal y en el Instituto Federal Electoral. Actualmente es consultor internacional en materia electoral.