Elecciones en Sonora: Murrieta, el #ProcubridorABC estatal (II)

blogeditor · 18 de mayo de 2015

Elecciones en Sonora: Murrieta, el #ProcubridorABC estatal (II)

El 7 de junio próximo, un par de días después de haberse conmemorado el sexto aniversario del incendio que enlutó a 49 hogares, produjo lesiones de todo tipo en decenas más y horrorizó a la sociedad mexicana, se definirá el futuro de Sonora y del resto del país. No es exagerado suponer que en esa entidad, si prevalecen la senadora con licencia, Claudia Pavlovich, o en su defecto el ex alcalde de Hermosillo, Javier Gándara Magaña, el caso ABC permanecerá en el limbo. El gobierno federal ni siquiera ha honrado a la memoria de sus víctimas con un comunicado: no lo hizo en 2015, cuando se cumplía un lustro de este crimen sin castigo. Todo apunta a que tampoco lo hará en esta oportunidad. El Presidente, que prometió siendo candidato lo que no cumpliría ya instalado en la presidencia, difícilmente se pronunciará con alguna noticia o comentario en la actual coyuntura electoral.

[contextly_sidebar id=”bNKriwEqxPIVIRSAH2z8ytqAqQcuE3yU”]La semana pasada este espacio se ocupó de Claudia Pavlovich Arellano (PRI), oportunista recomendadora de dos dueños de la estancia infantil ante la autoridad judicial que llevaba la causa relacionada con la tragedia de la Guardería ABC, y que ahora disputa una acérrima batalla por la gubernatura de Sonora contra su rival panista Javier Gándara Magaña. Inútil resulta, para los no iniciados en los usos y costumbres del priísmo sonorense y nacional, desentrañar los motivos que llevaron a la cúpula de su partido a postular a un personaje con nula autoridad ética o moral. Pero así están las cosas. Los electores sonorenses tendrán una opción enajenante: la de inclinar su voto por una solapadora de los propietarios, como quedó constado cuando los padres tuvieron acceso al expediente que contenía dos misivas firmadas por ella a favor de Gildardo Urquides Serrano –desde entonces, absuelto por el Poder Judicial- y Sandra Téllez Nieto (en vías, seguramente, de obtener el mismo beneficio judicial); o quizá sufraguen por su contrincante, un represor manifiesto de papás del Movimiento por la Justicia Cinco de Junio, a quienes su policía municipal golpeó el 25 de mayo de 2012 e incluso, en el caso de Moisés Madrid y Nohemí Pacheco –padres de una niña fallecida en el infierno prevenible del 5 de junio de 2009- detuvo arbitrariamente.

Hay un tercer candidato, que aspira a un puesto menos vistoso pero igual de importante como el que presagia una elección cerrada entre Pavlovich y Gándara Magaña. Se trata de la titularidad del sexto distrito federal de Sonora, cuya cabecera es Ciudad Obregón y que se encuentra en el municipio de Cajeme.

Abel Murrieta Gutiérrez representó a esa demarcación, a nivel local en el Congreso de su estado, a partir de su triunfo en 2012. Antes de esa fecha, se desempeñó como titular de la Procuraduría estatal bajo las órdenes del priísta Eduardo Bours Castelo y, después, en la administración panista de Guillermo Padrés Elías, quien, contradiciendo los compromisos asumidos con agrupaciones de papás de víctimas del incendio, cuando buscaba afanosamente ganarle a Alfonso Elías Serrano (hoy presidente del PRI del estado), su primo y aspirante a la gubernatura en 2009, ratificó a Murrieta y lo mantuvo en el puesto hasta que este último decidió pelear por la diputación local en las elecciones, hace tres años.

Foto vía Noticias de Cajeme
Foto vía Noticias de Cajeme

Abel Murrieta, procubridor por excelencia de propietarios y responsables administrativos de la Guardería ABC.

A Murrieta Gutiérrez lo persiguen dudas válidas y cuestionamientos fundados tras ocho años ininterrumpidos de labor al frente de la Procuraduría estatal. Su pobre desempeño profesional y franco desinterés hacia causas ciudadanas como la del activista del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Nepomuceno Moreno –asesinado el 28 de noviembre de 2011 cuando investigaba la desaparición de su hijo Jorge y sus amigos, ante la sospecha de un posible vínculo de elementos de la procuraduría a su cargo y la policía estatal en este crimen- no lo recomendaban sobremanera. Aún así, fue elegido por una mayoría de votos y los oficios del PRI de Sonora en su vertiente boursista.

Dossier Político
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Murrieta y la pandilla en su rancho. Abelandia, acompañado por lo que una publicación sonorense define como la crema y nata del priísmo local (y cavernícola): junto al candidato a diputado, vemos a Ricardo Bours Castelo, hermano del ex gobernador Eduardo (‘duermo como bebito’, lo bailado ya no nos lo quita nadie, PRI 2005-11) y líder indiscutido del denominado Chilorio Power junto con Serrano Elías, presidente del PRI estatal.

Supo entender Murrieta que los tiempos eran de amnesia generalizada para todo asunto que tuviese que ver con la Guardería ABC. Se reposicionó, para acumular bonos, como opositor a ultranza del panismo corruptérrimo y cleptócrata, copia fiel de sus antecesores del PRI y que hoy representa a plenitud Padrés y su camarilla (una que incluye a su ‘gallo’ Gándara Magaña, de quien platicaremos la semana entrante). Fortaleció los amarres con el grupo que lo ha protegido siempre: el del clan Bours (en permanente conflicto con la facción que comanda Manlio Fabio Beltrones, que por su lado consiguió que Pavlovich fuese ungida candidata de unidad). Esperó su momento y se lanzó a la aventura electoral de 2015.

El testimonio de las familias que cabildearon por la homologación de la Ley Cinco de Junio federal, un inmenso logro de este grupo conseguido a pesar de la resistencia de Calderón y su gabinete el 23 de octubre de 2011, es demoledor. Murrieta no acudió a ninguna de las múltiples mesas de trabajo que se integraron, con representantes de la sociedad civil y sectores académicos, para sacar adelante la versión local. Aunque era integrante de las comisiones encargadas de elaborar dicho ordenamiento, jamás se presentó ni dio la cara a los familiares de víctimas del incendio que fueron los principales impulsores. Cuando por fin se aprobó, el 27 de junio de 2013, optó por no presentarse en el pleno, permaneció literalmente escondido, de acuerdo a notas publicadas ese mismo día, en la biblioteca del recinto legislativo.

Ahora si los votantes en ese gran estado vuelven a otorgarle el ‘beneficio de la duda’ (o consideran que su comportamiento amerita nuevas oportunidades de cometer agravios contra el bien común, como ha sido la norma a lo largo de su gestión como legislador del Congreso de Sonora, o procurador estatal, o subprocurador de averiguaciones previas, o subsecretario ‘A’ del gobierno del estado, o secretario del ayuntamiento de Cajeme, o director general de la procuraduría sonorense, &c., &c.…), habrá llegado Murrieta, en San Lázaro y hasta 2018, a un nuevo estadio de su carrera política. No al merecido inhabilitamiento que debió haber sido, junto con Pavlovich y Gándara Magaña –los otros dos candidatos de la ignominia- su destino natural en cualquier país genuinamente preocupado por la moral en el servicio público.

Si no recapacitan las y los electores sonorenses, habremos llegado entonces a un nuevo Nadir, propio de la restauración del PRI y la colonización casi completa de sus antiguos opositores en la segunda mitad del peñanietismo; con una sociedad mayoritariamente apática, que podría de nueva cuenta votar, se podría decir incluso gozosa (en el caso de Sonora, y de otras entidades federativas, y del Congreso federal) por sus victimarios y verdugos.

Si por el contrario se intenta recuperar -así sea poco a poco- el honor y dignidad perdidos, entonces que el veredicto de las urnas, a golpe de votos, y una voluntad genuina de cambio y combate a la impunidad, cancele en definitiva las aspiraciones del encubridor Murrieta y sus similares.

Consejo no solicitado a las y los sonorenses: No emitan un solo voto a favor de Abel Murrieta Gutiérrez.

Que el mensaje apuntale un contundente a la #JusticiaABC, aunque sea con 6 largos años de retraso.

Que los votos libres proclamen lo que debió haber sido exigencia irrenunciable, en el proceso anterior de 2012. Y antes y después. Y siempre: hasta llegar a la Tierra Prometida.

Guardería ABC, Nunca Más.

 

@alconsumidor