blogeditor · 6 de diciembre de 2020
Los procesos electorales de 2020 produjeron una serie de lecciones sobre el funcionamiento del sistema electoral y la configuración del poder político en medio de la pandemia del COVID-19. Enseñanzas que serán cruciales para entender el comportamiento de las instituciones electorales, los partidos políticos y los candidatos en los comicios de 2021.
Las lecciones permiten llegar a la conclusión que el sistema electoral mexicano es democrático, eficiente, eficaz, certero y confiable, perfectible sin lugar a duda, pero desde hace veinticinco años es el ancla del régimen democrático para garantizar la estabilidad política, económica y social en la transmisión del poder público.
A continuación, reflexionemos sobre el caso de Coahuila.
Resultados. No todo es lo que parece ser
El victorioso en las elecciones fue el PRI, ya que conquistó las 16 diputaciones que estaban en juego. No solo ganó sino que arrasó en las votaciones. Su triunfo más estrecho fue por 15.99 puntos y el más holgado fue por 36.80 puntos. En promedio tuvo una diferencia de 29.92 puntos con el segundo lugar (ver gráfica 1).
El aparente “perdedor” de los comicios fue MORENA1, ya que fue derrotado de manera estrepitosa en los 16 distritos. Esta afirmación da una falsa impresión, puesto que al analizar los resultados en su integralidad se concluye que MORENA fue no fue un perdedor. Veamos.
En 2017 fue la primera intervención electoral de MORENA y obtuvo una votación de 10.70%. En 2018, con el impulso de la campaña presidencial, incrementó su votación en 9.9 puntos porcentuales al conseguir el 19.6%. En 2020 se esperaba que redujera drásticamente su votación, ya que no tendría el empuje de López Obrador y por el desgaste del ejercicio de gobierno. Sin embargo, no existió un desplome electoral, pues solo perdió el 00.1% de su votación y alcanzó un 19.5%, lo que demuestra que el partido político del Presidente no ha perdido fuerza política-electoral (ver gráfica 2).
El verdadero perdedor de las elecciones fue el PAN, puesto que no logró mantener las diputaciones de los distritos 5, 8, 9, 10,11 y 14. En los dos últimos comicios dejó de contar con el apego de la ciudadanía. En 2018 se redujo su votación en 2.4 puntos porcentuales y en 2020 tuvo una caída de 16.8 puntos porcentuales. El PAN fue desplazado por MORENA como segunda fuerza política en Coahuila (ver gráfica 3).
COVID-19
El SARS-CoV-2 fue un factor que condicionó la organización y la realización de las elecciones, pero no se constituyó como un elemento que imposibilitará el involucramiento de la ciudadanía en el proceso de formación de la voluntad colectiva.
En 58 días de trabajo de campo, 126 Supervisores Electorales (SE) y 754 Capacitadores-Asistentes Electorales (CAE) recorrieron el territorio coahuilense para notificar y capacitar a 26,796 personas como funcionarios de casilla. De ellos, solo 16 CAE contrajeron el virus que provoca el COVID-19, cifra que arrojó una baja tasa de contagio (02.12%) para una actividad de contacto personal directo. Los protocolos implementados por el INE fueron exitosos para proteger la salud y la vida de los funcionarios y de la ciudadanía.
Únicamente 1,005 personas manifestaron que no serían funcionarios de casilla por causa del SARS-CoV-2, es decir, 03.75% de los ciudadanos rechazó participar en la elección por temor a contagiarse del coronavirus. También, 40 personas declinaron a prestar sus domicilios para acoger a una casilla; en otras palabras, 07.09% de las casillas tuvieron que cambiar de ubicación debido al miedo de los propietarios de enfermarse de COVID-19.
El día de la jornada electoral se esperaba que el SARS-CoV-2 obstaculizara la participación de las personas en los comicios. La incidencia del coronavirus podría detonar un alto ausentismo de funcionarios de casilla y una baja tasa de participación ciudadana. Empero, ninguna de los dos pronósticos aconteció en grandes magnitudes el día de la votación.
El ausentismo de los funcionarios fue del 15.96%, es decir, 4,277 personas no asistieron a las casillas para desempeñar su rol de autoridad electoral. Estas cifras solo son 3.70 puntos porcentuales mayores a las acontecidas en las elecciones de 2018, en donde el 12.26% de los funcionarios no se presentaron en las casillas.
Lo anterior guarda correlación con el número de casillas integradas sin funcionarios de la fila, el 63.02% de las casillas fue conformadas solo por personas designadas por el INE. En las elecciones de 2018 el 60.48% de las casillas funcionaron sin ciudadanos tomados de la fila; es decir, que en los comicios de 2020 existió un incremento del 2.54%.
La participación de la ciudadanía fue del 39.44%; esto implicó que 2,220,746 personas acudieron a las urnas para emitir su sufragio. En comparación con las elecciones de 2014 (elecciones similares al integrar únicamente el Congreso Local), en donde votaron el 39.60% de los electores, se configuró una disminución exigua del 0.16%. Esta cifra demuestra el compromiso cívico y democrático de la ciudadanía coahuilense que salió a votar sin miedo de la pandemia de COVID-19. La gráfica 4 da cuenta de la tendencia a la baja de la participación en las elecciones de diputaciones:
Alternancias
Se continuó con la tendencia incremental en el porcentaje de alternancias. En los comicios ocurrieron nueve casos de alternancias a favor del PRI. El PAN en seis distritos y la Unidad Democrática de Coahuila en tres distritos fueron derrotados en las urnas por el PRI.
Al comparar el porcentaje de alternancia en los modelos de sistema electoral, se obtiene que en el sistema federal ocurrieron 32 alternancias en veinticinco años, con un porcentaje de alternancias del 19.51%. En tanto que en el sistema nacional han acontecido 18 alternancias en seis años, se alcanzó un porcentaje de alternancias del 56.25%
En la gráfica 5 se ilustra la evolución histórica de las alternancias en las elecciones de diputaciones durante los últimos cuarenta y dos años:
Competitividad
Al medir los resultados entre el primer y el segundo lugar, se obtiene que ninguna elección es catalogada como cerrada, competida o sin competencia; 3 comicios (18.75%) fueron abiertos y 13 elecciones (81.25%) fueron definidas2. En conclusión, las elecciones de diputaciones no fueron competidas, ya que fueron arrasadas por el PRI. La gráfica 6 ilustra sobre la competitividad electoral:
Elecciones sin violencia
Los comicios se desarrollaron bajo un contexto de aparente reducción de la inseguridad y la violencia. Al comparar 2019 con 20203 sobre la incidencia delictiva estatal en Coahuila se observa una disminución del 10.58 puntos porcentuales4. De igual modo, la incidencia delictiva a nivel federal en Coahuila tiene una caída de 19.52 puntos porcentuales5.
Se celebraron procesos electorales libres de violencia. Lo anterior permitió que solo se presentaran 65 incidentes de inseguridad y/ violencia en los 58 días del operativo de campo. En la jornada electoral acontecieron tres incidentes de violencia: en dos casillas se suspendió temporalmente la votación por riesgo de violencia y en una casilla se suspendió temporalmente del escrutinio y cómputo por violencia en la casilla. Históricamente las votaciones son realizadas en condiciones de seguridad y paz, son pocos los sucesos que atentan contra la realización de las elecciones.
Reelección
La reelección es difícil de lograr. Siete legisladores buscaron reelegirse y solo 1 logró el objetivo de ser reelecto; se obtuvo un porcentaje de victoria del 14.29%. La legisladora del PRI, María Esperanza Chapa García, pudo reelegirse por el distrito dos de Piedras Negras.
En esta ocasión seis parlamentarios por mayoría relativa y una diputación por representación proporcional buscaron reelegirse. La pertenencia partidista fue la siguiente: tres del PAN, dos del PRI, uno del PT y 1 de MORENA.
Candidaturas independientes
10 personas intentaron postularse a través de una candidatura independiente, pero únicamente 2 ciudadanos lograron competir mediante dicha figura. Uno en el distrito 2 de Piedras Negras y otro en distrito 5 de Monclova. Ninguno consiguió la victoria.
En el distrito 02, Luis Enrique Muñoz Villarreal se posicionó en el segundo lugar con 9,475 sufragios, es decir, logró el 18.82% de la votación. Superó a MORENA (16.1%), UDC (10.34%), PAN (05.83%) y PVEM (03.13%). Mientras que en el distrito 05, Héctor Manuel Garza obtuvo el quinto lugar con 1,099 votos, es decir, conquistó el 02.08% de los sufragios, solo venció al PVEM (01.48%), PT (01.42%), UNIDOS (00.97%) y PRD (00.92%).
Urna electrónica
Por primera vez se utilizaron urnas electrónicas para recibir la votación de las personas. Se instalaron 54 urnas electrónicas en 10 distritos locales y en 10 secciones diferentes para recibir la votación de 36,276 sufragantes. Al final pudieron emitir su voto 13,265 electores, lo que significa el 36.57% de participación ciudadana.
Los funcionarios de casilla no tuvieron problemas para instalar, operar, desinstalar y trasladar las urnas electrónicas. Tampoco, los electores tuvieron ningún contratiempo ni inconveniente para emitir su sufragio. Solo reportaron tres incidentes consistentes, tales como: no funcionó un código de votación; la urna no dejó emitir votos; y, la urna se trabó. Todos los incidentes fueron resueltos y se continuó con la emisión de la votación sin ningún problema.
A manera de conclusión
Las elecciones de Coahuila fueron los primeros comicios -esperemos que también sean los últimos- desarrolladas en medio de la pandemia del COVID-19. Las y los coahuilenses demostraron que la responsabilidad cívica y el compromiso democrático pudieron más que el miedo al SARS-CoV-2. De igual manera, en caso de requerirse esta preparación particular, las autoridades electorales ya cuentan con las lecciones necesarias.
El INE y el IEC garantizaron a la ciudadanía la compatibilidad de los derechos, libertades e iguales políticas con el derecho a la salud, la integridad y la vida, mediante la aplicación de protocolos sanitarios. Las elecciones no fueron un factor de riego para el contagio del COVID-19 ni un acontecimiento que indujera el incremento de contagios del SARS-CoV-2.
En medio de la pandemia del coronavirus se introdujo un mecanismo tecnológico para emitir, recibir y computar la votación: la urna electrónica. El instrumento técnico función de manera óptima. No representó una carga para los funcionarios de casilla ni un impedimento para los electores. Facilitó la votación y el cómputo y escrutinio d ellos sufragios.
Los resultados de las elecciones ilustran sobre el dominio del PRI, la debacle del PAN y el crecimiento de MORENA, así como la desolación del PRD, PT, MC y PVEM. Esto último podría ser independiente a la pandemia, pero es una lección que los actores políticos deberán tomar en cuenta en 2021.
* César Hernández González (@ZezarHG) es asesor del Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral.
1 MORENA nunca ha ganado una elección de gubernatura, diputaciones y ayuntamientos.
2 Cerrada – menor de 5 puntos porcentuales-; competida – entre 5 y 10 puntos porcentuales-; abierta -entre 10 y 20 puntos porcentuales-; definida -entre 20 a 50 puntos porcentuales-y sin competencia más de 50 puntos porcentuales.
3 Ejercicio comparativo que toma en cuenta de los meses de enero a octubre de 2019 y de 2020.
4 Datos consultados en la página web del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
5 Datos consultados en la página web del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.