Elecciones del COVID 19

blogeditor · 7 de junio de 2020

Elecciones del COVID 19

Ante un escenario tan incierto, las elecciones en Coahuila e Hidalgo de 2020 se tendrán que reanudar y realizar durante el apogeo de la pandemia del coronavirus. Este proceso de renovación del poder político pasará a la historia de México como las elecciones del COVID-19.

Volver a la cotidianidad de la vida pública, lamentablemente, no es parte de un futuro cercano, mientras no se tenga una vacuna que detenga la transmisión, o bien, un medicamento que sea eficaz para contrarrestar los efectos del SARS-CoV-2 en la salud de las personas. Incluso, en días recientes Alemania, Corea del Sur, China, Indonesia y Japón reportaron una nueva oleada de contagios, por lo que han anunciado la reactivación de las medidas de sanidad y de distanciamiento social para contrarrestar el aumento en la transmisión del COVID-19 1.

En México, por el momento, el escenario de salubridad no es alentador. Con corte al 3 de junio se han registrado 101,238 personas contagiadas y, desafortunadamente, han acontecido 11,729 muertes2. A pesar de ello, en estos días acaece la transición a una etapa de normalidad que detona una reactivación, paulatina y cautelosa, de las actividades políticas, económica, sociales y culturales.

En días futuros, el Instituto Nacional Electoral (INE), el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) y el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) tendrán que reiniciar las actividades para la preparación de las elecciones en Coahuila e Hidalgo. Hay que recordar que en Coahuila se elegirán 16 diputaciones de mayoría relativa y 9 diputaciones de representación proporcional (25 cargos de representación popular). En tanto que en Hidalgo se van a elegir 84 presidencias municipales, 84 sindicaturas de mayoría relativa, 12 sindicaturas de primera minoría, 512 regidurías de mayoría relativa y 388 regidurías de representación popular (1,080 cargos electivos).

Dado que los contextos, internacional y nacional, muestran que la pandemia no está controlada, aunado a que las expectativas científicas prevén una segunda oleada de contagios alrededor del mundo3, es factible concluir que no será fácil llevar a cabo los comicios. Sin lugar a duda, la pandemia provocará, como en otros países, grandes cambios en la forma de hacer elecciones en México. Cambios que no solo afectarán al entramado legal o institucional, sino que modificarán la forma de participación de los actores políticos y la ciudadanía. El COVID-19 va a redefinir la forma de organizar y realizar los comicios y deberá considerarse como una oportunidad para transformar los procedimientos comiciales y las campañas electorales.

Breve recuento de los avances en la organización de las elecciones

Debido a la propagación de la pandemia del SARS-CoV-2, el INE decidió suspender temporalmente el desarrollo de los comicios y pospuso la fecha de la Jornada Electoral4. Por su parte, el IEC5 y el IEEH6 difirieron los plazos y los términos relativos a las elecciones de Diputaciones y Ayuntamientos.

Los procesos electorales locales están integrados por 256 actividades instrumentadas por el INE, el IEC y el IEEH. Hasta el 1 de abril se habían concluido 44%, se encontraban en proceso de desarrollo 41% y no habían comenzado 15% (ver tabla 1).

Las elecciones están diseñadas para garantizar la trasmisión pacifica del poder político a través del ejercicio del derecho al voto de 4,420,633 ciudadanos. Entre las actividades ya finalizadas, podemos rememorar que los Consejos Distritales del INE aprobaron la utilización y la ubicación de 7,723 casillas, las cuales serán operadas por 54,061 ciudadanos que fungirán como funcionarios.

El INE aprobó los diseños y las especificaciones técnicas de la documentación (boletas y actas) así como los materiales (canceles, mamparas, urnas, marcadores) elaborados por el IEC y IEEH. Además, se comenzó con la acreditación de observadores electorales y con el desarrollo del Programa de Resultados Preliminares.

El 7 de febrero se realizó la primera insaculación para la designación de los ciudadanos que fungirán como funcionarios de casilla. Se obtuvo un universo de 582,689 ciudadanos. Del 21 de febrero al 31 de marzo, 254 Supervisores Electorales y 1,524 Capacitadores Asistentes Electorales visitaron en sus domicilios a 577,808 ciudadanos, notificaron a 341,686 y capacitaron a 107,333. Finalmente, se obtuvo que 106,892 ciudadanos cumplen con los requisitos legales para ser funcionarios (ver tabla 3).

Sobre la participación de los actores políticos se observa que competirán por el voto de los ciudadanos 7 partidos políticos con registro nacional (PAN, PRI, PRD, PVEM, PT, MC, MORENA) y 8 partidos políticos locales: 4 en Coahuila (Unidad Democrática, Unidos, Revolución Coahuilense y Emiliano Zapata) y 4 en Hidalgo (Podemos, Más por Hidalgo, Nueva Alianza y Encuentro Social). Así mismo, se concluyó con el procedimiento de registro de candidaturas independientes: en Coahuila participarán 5 y en Hidalgo competirán 51.

Tanto en Coahuila como en Hidalgo no habrá coaliciones electorales, debido a que la mayoría de los partidos políticos no solicitaron su registro. Sobresale el caso de las alianzas electorales impulsadas por MORENA; el IEC7 y el IEEH8 negaron su registro debido a que la solicitud fue presentada de manera extemporánea9. Por su parte, en Hidalgo se registraron dos candidaturas comunes: la primera está integrada por el PAN y el PRD para competir en 28 municipios10; la segunda está conformada por PVEM, PT, MORENA y PES para competir en 25 municipios11.

También finalizaron las precampañas. El 27 de marzo las fuerzas políticas y las candidaturas independientes entregaron su informe de fiscalización de precampañas y apoyo ciudadano, respectivamente. Sin embrago, los partidos políticos no tuvieron la oportunidad de ejecutar su método de selección de candidatos (ver tabla 4).

106 actividades que quedan pendientes tendrán que reiniciar con nuevas modalidades y noveles normas para proteger la salud de las personas. Entre éstas es posible destacar algunas.

  • Las anuencias de los propietarios de los inmuebles para la instalación de las casillas; la producción y la distribución de los documentos y los materiales; el equipamiento de las casillas; el registro de representantes de casilla y representante generales; las pruebas del Programa de Resultados Preliminares; la entrega de paquetes electorales a presidentes de casilla; y, la acreditación de observadores electorales.
  • Se realizará la segunda insaculación; la entrega de nombramientos y la capacitación de funcionarios de casilla; la instrumentación de prácticas y simulacros de la jornada electoral; y, en su caso, la sustitución de funcionarios de casilla.
  • Deberán de acontecer la selección de candidaturas por parte de los partidos políticos; la aprobación del registro de las candidaturas de las fuerzas políticas; y, las campañas electorales.
  • Se tendrán que aprobar los dictámenes y las resoluciones de fiscalización de precampañas, apoyo ciudadano y campañas. Así como la sustanciación y la resolución de quejas y denuncias.

Por último, entre las 37 actividades restantes, destacan la operación del sistema de la jornada electoral; la instalación de casillas; la votación; el cómputo y el escrutinio de los sufragios; la instrumentación del Programa de Resultados Preliminares; la recolección de los paquetes electorales; los cómputos distritales; los cómputos municipales; y la asignación de cargos por la vía de la representación proporcional.

Augurios de las elecciones  

A causa de la pandemia del COVID-19, el INE, el IEC y IEEH deberán de analizar la incorporación, la modificación y la supresión de actividades para salvaguardar la salud de todas las personas. Cada decisión que se vaya a tomar para hacer frente al SARS-CoV-2 tendrá que ser compatible con los estándares de legalidad, certeza, confianza, credibilidad y transparencia en la organización de las elecciones. De lo contrario se generaría una merma de gran calado en la seguridad, el hoto y la veracidad de los resultados comiciales.

Las autoridades electorales deberán tener presente que la construcción de la confianza es un proceso complicado, gradual y frágil; a la vez que, la desconfianza es un proceso disruptivo, célere y demoledor. Incorporar, modificar y/o suprimir actividades deberá ser un proceso decisional que tome en cuenta la afinidad, la armonía y la compatibilidad de las actividades que protejan la integridad de las personas con las reglas y los contextos del sistema electoral.

Ante una eventual reactivación de las elecciones, bajo la influencia de la pandemia del coronavirus, se tendrán que redefinir algunos procedimientos. En las siguientes líneas se esboza una serie de medidas que podrían adoptarse para mitigar la propagación del COVID-19 durante el desarrollo de algunos procedimientos. 

En la selección de candidaturas los partidos políticos podrán optar por instrumentar alternativas democráticas como las videoconferencias abiertas, el voto por email, el voto electrónico, el voto postal, encuestas telefónicas y/o extender 2 o 3 días la jornada de votación. Una alternativa menos democrática consistiría en designaciones directas -antiguamente llamado dedazo– por parte de las estructuras directivas de los partidos políticos.

Las campañas electorales deberán tener un mayor énfasis en las redes sociales; en las páginas de internet de periódicos y revistas; en sitios web especializados en deportes, espectáculos, política y educación; en mensajes por correo electrónico; en mensajes de WhatsApp; en llamadas telefónicas; y, en mensajes de texto. También se podrá utilizar el perifoneo. Tal vez se permitan mítines con menos de 50 personas, bajo un control sanitario de entrada y salida. El uso de los promocionales en radio y televisión serán fundamentales para la transmisión de las propuestas y las plataformas electorales.

Se tendría que repensar en las dimensiones de los lugares que fungirán como sedes de casillas electorales, puesto que la distribución del mobiliario deberá garantizar la sana distancia entre funcionarios, electores, representantes de partidos políticos y candidaturas independientes y observadores electorales. También se tendrá que dotar a cada casilla de cubrebocas, caretas, guantes, gel antibacterial y solución desinfectante. Se deberá instruir a los funcionarios de casilla sobre las medidas para sanitizar y desinfectar materiales y superficies. Tal vez, se excluya a los domicilios particulares como sedes de casillas electorales. Además, se tendrá que instrumentar una desinfección previa y posterior de la sede de la casilla electoral. Todo ello, incrementará los costos.

La capacitación de funcionarios de casillas deberá ofrecerse en dos modalidades. La tradicional, que implica la visita del Capacitador-Asistente Electoral en el domicilio del ciudadano y la asistencia de la persona seleccionada a la sede distrital del INE para realizar los simulacros y las prácticas de la jornada electoral. La virtual, que conlleva a que el ciudadano se instruya a través de una plataforma virtual con ejercidos teóricos-prácticos, evaluaciones y seguimiento de avances; de la misma manera se podrían efectuar los simulacros y las prácticas de la jornada electoral. Además, para proteger la integridad de los ciudadanos mayores de 60 años, con problemas cardiacos, respiratorios, obesidad y diabetes, estos deberían de ser descartados para fungir como funcionarios de casilla.

Durante la jornada electoral, sin la instrumentación de medidas drásticas, los sufragantes deberán guardar una distancia 1.5 metros en la fila; los electores podrán acudir a las casillas con cubrebocas, guantes y caretas; se fomentará a que los votantes lleven su marcador para emitir su voto; al entrar y salir de la casilla se le proporcionará a los votantes de gel antibacterial; se solicitará a los sufragantes que no acudan a las casillas en compañía de menores de edad; se enfatizará a que los adultos mayores y las mujeres embarazadas emitan su sufragio sin la necesidad de hacer fila, y se reducirá el contacto entre los funcionarios de casilla y los electores.

La implementación de medidas drásticas en la jornada electoral podría consistir en extender 2 o 3 días la jornada de votación. Una medida más radical podría consistir en extender la jornada electoral y utilizar padrones electorales segmentados, con ello el listado nominal de la casilla se dividirá entre el número de días que dure la votación y cada grupo de electores tendrá un día para sufragar.

¿Por qué no se pueden instrumentar el voto electrónico o el voto postal? En primer lugar, se requiere de una reforma electoral. En segundo lugar, está prohibido modificar las reglas de la elección durante el desarrollo de la elección (principio de definitividad). En tercer lugar, se requiere del consenso de todas las fuerzas políticas. En cuarto lugar, no se tiene tiempo para realizar campañas de sensibilización a la ciudadanía. Además, en el caso del voto electrónico, por el alto costo de la fabricación o renta de las urnas electrónicas; para el voto postal, por la falta de tiempo para implantar la logística del envío y recepción de boletas electorales. Por último, por la desconfianza de la sociedad

Hasta el momento, las elecciones en Coahuila e Hidalgo pareciera que sí se celebrarán en 2020. Efectivamente, no será sencillo, pero existen las opciones para facilitar el ejercicio de derechos político-electorales de tal suerte que no arriesgue la salud de las personas. No obstante, aún no hay fecha y sin ese dato es imposible proseguir. Lamentablemente, será la primera ocasión en nuestro país cuando factores ajenos a la política definirán la forma en que se transmitirá el poder en México.

* César Hernández González (@ZezarHG) es asesor de la Presidencia del Consejo General del Instituto Nacional Electoral.

 

 

1 Cfr. aquí.

2 Cfr. aquí.

3 Cfr. aquí.

4 Cfr. INE/CG82/2020

5 Cfr. IEC/CG/057/2020

6 Cfr. IEEH/CG/026/2020

7 Cfr. IEC/CG/043/2020

8 Cfr. IEEH/CG/013/2020

9 En Coahuila, la coalición de MORENA y PT y en Hidalgo, la coalición de MORENA, PVEM, PNA y PES

10 Cfr. IEEH/CG/R/001/2020

11 Cfr. IEEH/CG/R/002/2020