Los pendientes antes de las elecciones de 2027

Jorge Avila · 6 de mayo de 2026

Los pendientes antes de las elecciones de 2027

En septiembre de este año iniciará el proceso electoral 2026-2027, en el que se renovarán 500 diputaciones federales y se llevarán a cabo elecciones locales cuyos procesos iniciarán paulatinamente entre ese mismo mes y enero de 2027, en los cuales se elegirán 17 gubernaturas, ayuntamientos en 30 entidades y diputaciones locales en 31. Pero, previo a que inicien estos procesos, es necesario que ocurran varias cosas:

  1. Reforma electoral “Plan B”. Hace unos días entró en vigor el Plan B de la reforma electoral; se trata principalmente de cambios administrativos que impactan lo local, pues en varios ayuntamientos se deberá reducir la cantidad de regidores y regidoras, y los congresos locales tendrán un presupuesto máximo a ejercer. Esto impactará directamente en la cantidad de cargos a elegir en varias entidades, además de ajustes presupuestales internos en los congresos.
  2. Nueva conformación del INE. Recientemente asumieron como consejeras y consejero electoral los tres nuevos integrantes del Instituto Nacional Electoral (INE), quienes tienen apenas unos meses para familiarizarse con las dinámicas internas del Instituto, integrar las comisiones que les correspondan y prepararse para atender los pendientes relacionados con las elecciones de 2027.
  3. Ajustes internos en el INE. La reforma electoral también impactó en la estructura de la autoridad electoral, pues, por un lado, es necesario que se modifiquen los tabuladores salariales y se ajusten las prestaciones de quienes laboran en esa institución, ya que la reforma se rige por el principio de austeridad republicana. Adicionalmente, en días pasados, la consejera presidenta, en uso de sus nuevas facultades para designar integrantes de la Junta General Ejecutiva, realizó diversos cambios en las direcciones ejecutivas y unidades técnicas, incorporando perfiles nuevos a cargos operativos en las elecciones y generando un impacto importante en la paridad de ese órgano.
  4. Vacancias y chapulineo. Los tiempos electorales se caracterizan porque quienes buscan participar en las elecciones comienzan a posicionar sus candidaturas. Para ello, al menos desde el partido en el gobierno, se ha pedido que se separen de sus cargos públicos quienes tengan aspiraciones electorales. Con ello ha venido una lluvia de licencias, renuncias y cambios en el gabinete federal, el Congreso de la Unión, los gobiernos locales y municipales y los congresos locales. Habrá que observar quiénes ocupan estos cargos y quiénes adelantan tiempos y comienzan sus campañas.
  5. Nuevos partidos políticos. El proceso de creación de partidos políticos, iniciado en enero de 2025, está en su fase final. En las próximas semanas se conocerá si algunas de las organizaciones que solicitaron su registro cumplieron con los requisitos y el INE les dará el banderazo para que, a partir del 1 de julio de 2026, sean una fuerza política más en el país. Cabe recordar que para las elecciones de 2027 no podrán competir coaligados con otros partidos y deberán obtener al menos el 3% de la votación para conservar su registro.
  6. Elecciones judiciales 2027 o 2028. Aunque hasta ahora está previsto constitucionalmente que la segunda parte de las elecciones judiciales se lleve a cabo en 2027 de forma concurrente con las elecciones legislativas y locales, el debate sobre una reforma para modificar la fecha y trasladarlas a 2028 se ha intensificado. En cualquier momento, antes del inicio del proceso electoral judicial —también previsto para septiembre—, el Congreso de la Unión podría modificar la fecha.

Es inminente el inicio del proceso electoral 2026-2027 y la renovación de cientos de cargos de elección popular. Sin embargo, de acuerdo con los estudios y análisis publicados por el Laboratorio Electoral, existen todavía múltiples temas que deben atenderse previo al arranque de estas elecciones, especialmente aquellos que impactan en la integridad del proceso electoral, como la violencia electoral, la desinformación, el incumplimiento de los tiempos y las reglas electorales y el uso de la inteligencia artificial, entre otros.

Aquí es donde las autoridades electorales y quienes observan y trabajan en favor de la democracia electoral todavía tienen mucho que hacer y cada vez menos tiempo.