Redacción Animal Político · 18 de abril de 2023
Se publica este texto en la misma fecha que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a las 10 de la mañana (hora CDMX), dará a conocer su nueva Plataforma de Evidencias en Seguridad y Justicia, “sitio en línea que contiene el primer Banco de Evidencias en portugués y español sobre programas cuya efectividad ha sido rigurosamente evaluada. Contiene información sobre casi 100 tipos de soluciones y más de 700 casos evaluados, de los cuales alrededor de 60 son de la región [América Latina y el Caribe]”, distribuida la herramienta en “los ejes de: Prevención de la violencia infanto-juvenil, Prevención de la violencia contra las mujeres, Seguridad urbana, Policiamiento, Justicia criminal y Reinserción social”. Cualquier persona se puede conectar al evento por aquí.
Explica Rodrigo Serrano-Berthel, especialista principal en seguridad ciudadana de la División de Servicios de Innovación Orientada al Ciudadano del BID, que en nuestra región todavía prevalecen las decisiones basadas más en creencias y menos en la ciencia, enfrentado el desafío de acceder al “amplio conocimiento existente de manera ‘curada’ (asegurando su calidad metodológica) y estructurada…”.
Duele reconocerlo pero, en términos generales, comparado con el inicio de la construcción del conocimiento de frontera basado en “experimentos controlados aleatorios y otras formas de evaluar lo que funciona”, nuestra región anda rezagada más de medio siglo. Del total de experiencias en la plataforma, solo el ocho por ciento nos representa. Para precisar el tamaño del contraste, por ejemplo, mientras en otras regiones haca décadas crece la implementación y evaluación de intervenciones llamadas disuasión focalizada, precisamente por su eficacia comprobada, solo se encontraron dos casos en toda nuestra región.
En todo caso, Serrano-Berthel llama al optimismo:
Existen también en nuestra región múltiples casos de programas que fueron evaluados rigurosamente y ofrecen beneficios tangibles a la población, como el caso de alcaldías que diseñan planes municipales informados por evidencia, comandantes de policía que adaptan innovaciones y las evalúan, universidades trabajando junto con gobiernos para evaluar qué es efectivo en la agenda de seguridad ciudadana.
Pensando en el descomunal proceso electoral que viene en el 2024, miro este lanzamiento con sentires encontrados; por un lado, me anima este salto cualitativo por mucho tiempo anhelado desde segmentos de operadores del Estado en seguridad y justicia, desde parte importante de la academia y también desde grupos cada vez más especializados de la sociedad civil organizada; pero por el otro, la experiencia me hace prever la indiferencia entre la clase política -salvo excepciones-, aferrada a la toma de decisiones que no son puestas a prueba mediante la comprobación científica, en el mejor de los casos, y en el peor orientada a la histórica manipulación política y la perpetuación de la impunidad.
De cualquier manera, desde el Programa de Seguridad Ciudadana de la Ibero CDMX buscamos con todos los medios a nuestro alcance sumar a favor de la experiencia mexicana germinal hacia las políticas de seguridad y justicia basadas en evidencia; por eso celebramos el lanzamiento del BID.