Redacción Animal Político · 14 de julio de 2024
La violencia asociada alcrimen organizado está transformando las elecciones locales en varios municipios. En cada una de las últimas tres elecciones (2018, 2021 y 2024), más de treinta precandidatos y candidatos fueron brutalmente asesinados antes de las votaciones. Esta violencia política no se limita a las campañas, sino que también afecta a los presidentes municipales en funciones e incluso a los políticos que acaban de dejar sus cargos.
De acuerdo con mi reciente estudio, en los últimos 20 años más de 500 políticos han sido asesinados en el país, la gran mayoría de estos asesinatos cometidos durante la administración de Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador (Figura 1). Estas muertes no deben ser ignoradas por tratarse de políticos locales. Lo que sucede a nivel local refleja la gran infiltración que los grupos criminales tienen en las fuerzas de seguridad y el gobierno, poniendo en riesgo la democracia del país. ¿Quién está detrás de esta violencia política y con qué fin?
Figura 1: Asesinatos políticos en México enero 2000 a junio 2021

Fuente: Gutiérrez-Romero e Iturbe (2024)
En esta reciente investigación, financiada por UNU-WIDER, encuentro que el crimen organizado utiliza la violencia estratégicamente para influir en la selección de candidatos y controlar gobiernos locales de alto valor extractivo. Por ejemplo, cuanto más cerca estén los municipios donde hay huachicol, mayor es la probabilidad de que sus candidatos a presidente municipal sean asesinados durante las campañas. Capturar esos municipios tiene un valor estratégico significativo ya que permite asegurar la cooperación de figuras clave como el jefe de policía local, que reside en los presidentes municipales. Estos deben cooperar con los operativos federales compartiendo información, lo que podría beneficiar a las organizaciones criminales al darles acceso a inteligencia valiosa. Infiltrarse en los gobiernos locales también facilita la realización de operaciones ilícitas como el huachicol, que requiere de varias actividades muy difíciles de ocultar en contraste con otras actividades ilegales como el lavado de dinero. El huachicol no solo implica colusión con miembros de PEMEX para conocer los horarios adecuados para extraer la gasolina, sino que también requiere operativos de extracción, transporte, almacenamiento y venta de gasolina en el mercado negro, tanto dentro como fuera del municipio, para los cuales la cooperación de autoridades locales es esencial.
El huachicol representa a grupos criminales ganancias similares a las del narcotráfico. Ello explica por qué la violencia política en contra de presidentes municipales se ha intensificado a partir de que los grupos de narcotráfico diversificaron sus actividades, sobre todo hacia el huachicol. Además, la desregulación del precio de la gasolina ha atraído a estos grupos debido a las vastas ganancias de este delito.
Los presidentes municipales también sufren violencia política a manos de estos grupos criminales como represalia por las acciones gubernamentales tomadas contra dichas organizaciones delictivas. Específicamente, una vez elegidos los presidentes municipales, el principal riesgo de ser asesinados es el arresto o el asesinato de miembros del crimen organizado por parte de las varias fuerzas de seguridad nacional. Es muy posible que los presidentes municipales en turno sean los objetivos principales de tal violencia por ser percibidos como soplones o por no haber proporcionado información sobre redadas que pudieron haber evitado el arresto o la muerte de dichos criminales. Este tipo de asesinatos implica que las políticas de seguridad necesitan una coordinación extrema para mitigar las víctimas más probables: los políticos locales en funciones, que suelen tener recursos muy limitados para frenar las amenazas de los grupos criminales.
Es importante notar que el grupo más afectado por la violencia política, incluso más que los candidatos, son los presidentes municipales que tienen pocos años de haber dejado su cargo. Más de cien expresidentes municipales han sido asesinados en las últimas dos administraciones. El riesgo para expresidentes municipales de ser asesinados es más elevado para aquellos que gobernaron en municipios cercanos al huachicol. Consultoras especializadas como Etellekt han notado que, entre los expresidentes municipales asesinados, un posible agravante es haber entablado negocios con el crimen organizado. Esto evidencia lo difícil que es salir del narcotráfico y el huachicol con vida.
Figura 2: Asesinatos políticos en México 2000–21 y el Huachicol

Fuente: Gutiérrez-Romero e Iturbe (2024)
Cabe preguntarse si los patrones detectados sobre dónde es más probable que ocurran estos asesinatos son simplemente coincidencias y no necesariamente indican un factor causal. En los resultados presentados, utilizo un método cuantitativo llamado “variables instrumentales”, comúnmente utilizado para identificar factores causales. Este método utiliza información, o pistas, que nos permiten entender mejor la relación entre diferentes factores. En este caso, utilizo tres pistas que me ayudan a identificar en qué áreas y períodos el gobierno es más propenso a arrestar o eliminar miembros de grupos criminales. Esas pistas son los patrones históricos de cultivos de amapola, las fluctuaciones en el mercado de drogas en Estados Unidos y los precios locales de los cultivos de maíz. Gracias a este enfoque, podemos concluir que los asesinatos de políticos no son simplemente incidentes aleatorios. Estos son más propensos a ocurrir en áreas donde hay presencia delictiva y como venganza a arrestos o eliminaciones de miembros de grupos criminales organizados en áreas vulnerables.
Este método también ayuda a descartar otros posibles factores que podrían explicar por qué ciertas áreas tienen más asesinatos políticos. Por ejemplo, áreas más violentas, medidas por la cantidad general de homicidios, no explican si un municipio sufrirá el asesinato de candidatos o políticos. Además, el análisis desmitifica la explicación común de que los asesinatos de presidentes municipales se deben a que rechazan dar parte de los recursos públicos del municipio a los grupos criminales. No dudo de que exista este tipo de extorsión, pero la evidencia apunta que el nivel de presupuesto del municipio no explica por qué algunos tienen más asesinatos de políticos.
En el estudio demuestro que, sorprendentemente, los asesinatos políticos no tienen ningún impacto en la participación electoral en las elecciones locales durante todo el periodo de estudio 2000-2021. Incluso la tasa de homicidios, descartando los asesinatos de políticos o criminales, tiene un impacto casi nulo sobre la participación electoral. Esto lo ilustro en la Figura 3. Estos resultados no significan que al electorado no le importe el crimen. Por el contrario, en municipios donde se han decomisado drogas durante la administración, hay una mayor probabilidad de que los gobiernos locales sean reelegidos (Figura 3, panel derecho). Más evidencia de que el electorado valora el combate contra el crimen también se refleja en que los municipios que han arrestado o eliminado miembros del crimen organizado tienden a mostrar mayor participación electoral (Figura 3, panel izquierdo).
Figura 3. Participación electoral y probabilidad de victoria del partido local en el poder en las elecciones municipales de 2000–21

Fuente: Gutiérrez-Romero e Iturbe (2024)
Recientemente presenté estos resultados en una conferencia académica en el Reino Unido. Un politólogo me comentó que quizás 500 políticos asesinados no son suficientes para captar la atención de la élite política. Y, desafortunadamente, ese es el gran problema. ¿Se imaginan el escándalo que habría si en el Reino Unido o cualquier otro país industrializado hubiera semejante nivel de violencia política? Esto ocurre en México porque el grado de impunidad es tan elevado que cada asesinato político se convierte en un número más.
Para fortalecer la democracia y garantizar elecciones libres y justas en el futuro,es fundamental que el recién gobierno electo adopte una estrategia integral contra el crimen organizado. Esto incluye no solo detener la expansión y dominio del crimen organizado, sino también proteger a los candidatos y crear un entorno seguro para el ejercicio democrático.
* Roxana Gutiérrez-Romero (@Roxanagutz) es profesora de Políticas Públicas y Métodos Cuantitativos en la Escuela de Negocios de la Queen Mary University of London en el Reino Unido. Doctora en Economía por University of Cambridge.