Lexia · 16 de abril de 2012
Por: Guido Lara*
¿Con qué partido te identificas más? Si contestas con “ninguno”, es que formas parte del “partido” mayoritario en México (aproximadamente un 40% del electorado), integrado por quienes no se identifican con ninguno de los partidos políticos.
Los Ninguno son el gran segmento electoral que definirá la elección presidencial del 2012: son el voto decisivo. En LEXIA los hemos estudiado desde el 1997 con métodos cualitativos –conversacionales, dialógicos- siendo claves para explicar los más importantes resultados electorales de nuestra era reciente.
En 1997 le dieron el triunfo a Cuauhtémoc Cárdenas en el DF y generaron el primer congreso no mayoritario de nuestra historia contemporánea. En el 2000 nutrieron la gran ola que sacó al PRI de los Pinos; en el 2006 se iban inclinando claramente a favor de AMLO hasta que la campaña “un peligro para México” y los propios errores del entonces puntero generaron serias dudas. Aunque durante 2006 AMLO ganó entre los Ninguno lo hizo por un margen reducido y no suficiente para compensar un voto duro más numeroso del PAN frente al proporcionado por el PRD. Muy pocos Ninguno votaron entonces por Roberto Madrazo, el candidato del PRI.
En la perspectiva de los Ninguno, el marco electivo del 2000 se dirimió entre el deseo del cambio y la percepción de imposibilidad de lograrlo. La campaña de Fox logró abanderar el cambio y entusiasmar a la sociedad, al mismo tiempo que disminuyó la percepción del PRI como un adversario imbatible.
En el 2006 la gestión de un gobierno redistribuidor de la riqueza a favor de los pobres, exponenciada por la justa indignación provocada por la torpe maniobra del desafuero, hizo que los Ninguno iniciarán la campaña claramente a favor de AMLO, sin embargo, alrededor de dos millones de estos electores lo fueron dejando cuando cayó en el garlito de verse acusado de ser “un peligro para México” y emplear mucho tiempo de su campaña a brindar verosimilitud a tal acusación.
Si en 2000 se enfrentaron el deseo del cambio contra la imposibilidad de lograrlo; en el 2006 la idea de primero los pobres contra el peligro para México; ahora para los Ninguno el concepto que predomina es “el regreso derrotado a la normalidad”. No hay grandes entusiasmos sólo una percepción de ¡sáquenme de aquí!
Toda elección presidencial es una elección entre continuidad y cambio. Los Ninguno claramente quieren cambio, especialmente en el tema de la controvertida “guerra contra el narco”.
– “Nomás te levantas y vamos a ver cuántos se murieron… antes en México 7 muertos eran una masacre, ahora 1000 son una masacre.” Hombres trabajadores informales, 18-24 años, Monterrey.
– “Lo importante es la seguridad, no podemos salir a las 8 de la noche, estamos como animalitos guardándonos, queremos salir con seguridad.” Mujeres jubiladas mayores de 60 años, Oaxaca.
Josefina Vázquez Mota y su equipo de campaña enfrentan un enorme reto, pues tienen que consolidar su propuesta de opción diferente a la vez de desmarcarse de una continuidad pura y dura en materia de combate al crimen. Andrés Manuel López Obrador está apoyándose en los logros de seguridad pública obtenidos por los gobiernos del PRD en la Ciudad de México y subrayando las causas del problema como la desigualdad social, las carencias educativas y la corrupción e impunidad. Por su parte Enrique Peña Nieto señala en su spot jarocho que “ajustará y corregirá la estrategia nacional contra el crimen para recuperar la tranquilidad de los veracruzanos y de todos los mexicanos”. Este spot conecta claramente con las necesidades emocionales de este gran segmento electoral.
– “Lo único bueno que ha tenido el PAN es que la economía es estable y ha crecido, pero eso de que nos sirve si no tenemos seguridad, siguen habiendo muertos.”
Universitarias, 18 – 24 años, DF.
– “Antes de que entrara el Calderón, Fox, todo estaba mucho más tranquilo, Calderón sólo pateó el avispero.” Empleados 30 – 45 años Morelia.
– Yo no quiero estar todas las noches pensando en si mi hijo llegará o no llegará. Si me dicen el precio para que mis hijos estén seguros es la corrupción y negociar, perdónenme yo sí lo hago.”
Mujeres trabajadoras formales, 26-40 años, Monterrey.
Para los Ninguno es verosímil la idea de que un triunfo del PRI puede ser un “regreso a la normalidad”, aunque nuestro estudio sobre el Voto Decisivo ha identificado que es un regreso sin grandes esperanzas, más parecido al del joven que deja casas de sus padres para regresar años después con la cola entre las patas por no haber logrado salir adelante por sí solo.
*Guido Lara es Presidente y Fundador de LEXIA, es Doctor en Teoría de la Comunicación y Métodos de Investigación Social por la Complutense de Madrid y Licenciado en Comunicación por la Ibero. Cuenta con 15 años de experiencia desarrollando metodologías propietarias y liderando proyectos de investigación relevantes: campañas presidenciales y estatales, evaluación de políticas públicas, exploración de oportunidades de negocio, contenido mediático, branding y posicionamiento.