Redacción Animal Político · 13 de marzo de 2023
Los terribles acontecimientos ocurridos la semana pasada en Tamaulipas, donde cuatro estadounidenses fueron secuestrados y dos de ellos asesinados, muestran la alarmante situación de inseguridad que vive el país. Pero, y dado que las autoridades mexicanas reportaron que el motivo de la visita de uno de los norteamericanos secuestrados se debió a temas relacionados con la atención médica, además colocó en la agenda pública un tema poco explorado pero sumamente valioso para la economía mexicana: el turismo médico.
Como su nombre lo indica, el turismo médico o turismo por salud consiste en viajar a otro país para someterse a tratamientos con el objetivo de mejorar la salud o la estética. De acuerdo con el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), México se ha convertido durante la última década en el segundo destino turístico de salud: en promedio cada año recibimos a poco más 1.2 millones de visitantes por este motivo, tan sólo por detrás de Tailandia que recibe cerca de 2 millones anualmente. Es decir, el 3 % de todo el turismo internacional en México se da por motivos médicos.
Los datos disponibles indican que el valor de esta industria es de entre 8 mil y 9 mil millones de dólares anuales y con base en un estudio, realizado por la consultora internacional Deloitte, en México esta actividad creció 178 % en los últimos 10 años. Ese mismo estudio reveló que 8 de cada 10 “turistas médicos” provienen de Estados Unidos, principalmente de Texas, Nuevo México, Arizona y California.
Según la Asociación de Turismo Médico (MTA, por sus siglas en inglés), las intervenciones quirúrgicas y los tratamientos médicos en México, correspondientes a especialidades como cardiología, cirugía plástica, oftalmología, odontología y oncología, pueden llegar a ser entre 40 y 60 % más baratos que en Estados Unidos. Las principales entidades receptoras de este tipo de turismo son Baja California, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas, por lo que la cercanía geográfica y los tiempos de traslado se convierten en incentivos para el desarrollo del sector.
A pesar del crecimiento y relevancia del turismo médico en nuestro país, no existen cifras oficiales al respecto que permitan, no solo conocer el estado detallado de la industria sino, generar un sistema confiable, completo y actualizado que logre potenciar esta actividad económica en México. A través, por ejemplo, de campañas que muestren los factores competitivos que posicionan a México como un referente en el sector, la creación de centros académicos orientados al trato con pacientes extranjeros o porque no pensar en la implementación de un amplio programa que promueva la creación de clusters médicos por especialidad y región.
México es ya una de las principales potencias en cuanto a turismo médico, por lo que es oportuno reflexionar estrategias que contribuyan a la mejora continua de esta relevante actividad económica.