blogeditor · 4 de octubre de 2016
El número de turistas extranjeros que va a recibir el país en 2018 va a rondar los 40 millones, según el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid.
Esta cantidad representa un crecimiento del 24.6 por ciento con relación al total de los turistas extranjeros que llegaron en 2015, que fueron 31.2 millones.
Esto supone crecer en 12.3 % en 2016 y 12.3 % en 2017. El momento que vive el sector permite pensar que esas cifras son posibles. A ello abona el precio del dólar frente al peso y los buenos resultados de la economía de Estados Unidos.
El país resulta un sitio muy atractivo y competitivo por sus bajos precios, en hoteles, restaurantes y muy diversos servicios asociados al turismo. El primer destino de los turistas del vecino del norte es nuestro país.
Lo anterior, en versión del secretario, exige que México diseñe una estrategia de largo plazo, a 30 años, con la participación del gobierno, el sector privado, nacional e internacional, y las organizaciones de la sociedad civil.
La estrategia, añade, debe de incidir en el desarrollo de las diversas regiones del país, para ampliar la oferta de sitios y servicios, y consolidar los destinos.
En su versión se está en una época de cosechar “éxitos del pasado”, pero ahora se hace necesario “sembrar los éxitos del futuro”.
El secretario ve como un peligro “que nos quedemos dormidos con el tema de que vamos muy bien, que somos el nuevo país más visitado en el mundo y entonces sigamos con la inercia del actual crecimiento”.
Las posibilidades turísticas del país son enormes: mar, playas, selvas, bosques, desiertos, sitios arqueológicos, ciudades coloniales, ciudades modernas, espectáculos, conciertos, museos, grandes exposiciones y deportes.
En el marco de una agresiva estrategia de mediano y largo plazo, el país debe aspira a recibir más de 50 millones de turistas en un plazo no mayor de diez años. Es posible.