Redacción Animal Político · 23 de enero de 2023
Para nadie es una sorpresa que México se encuentra en un contexto de violencia y crisis de violaciones graves a derechos humanos desde hace más de 15 años. Cuando a finales de 2006 el entonces presidente Felipe Calderón dio inicio a la estrategia militarizada de seguridad para el “combate frontal” a los grupos criminales y de narcotráfico, dio comienzo a una serie de acciones y decisiones que impactaron y siguen causando estragos a millones de personas y comunidades a lo largo y ancho del territorio nacional.
En este contexto, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos ha trabajado en investigar las consecuencias atroces de la respuesta militar que se han traducido en miles de violaciones graves a los derechos humanos. El informe “La Guerra Interiorizada: De los crímenes internacionales a la vida pública en México” representa la tercera entrega sobre la documentación de crímenes graves cometidos por las instituciones de seguridad de México durante su actuación en el combate al narcotráfico o contra las organizaciones criminales, realizado por la CMDPDH (los anteriores son: Huellas imborrables: desapariciones, torturas y asesinatos por instituciones de seguridad en México 2006-2017 y Entre la brutalidad y la impunidad: Los crímenes atroces cometidos al amparo de la estrategia de seguridad militarizada 2006-2018).
Este informe pone de manifiesto la manera en que el proceso de militarización que comenzó en 2006 se ha profundizado, asentándose de forma arraigada e íntima en la vida pública del país. Las instituciones militares del Estado mexicano no sólo abarcan cada vez más territorios, actividades y áreas que deberían ser civiles, convirtiéndose en la respuesta fácil y simple para resolver los problemas de la vida pública del país y en las instituciones a cargo de los grandes proyectos. Pero más allá de lo que estas instituciones llevan a cabo, la militarización ha atravesado una interiorización por medio de la imposición de la presencia militar y las narrativas que desde el poder político se han difundido para justificarla y ampliar sus alcances.
El haber generado la necesidad de militarización viene de la interiorización de la idea de una guerra, en la que se identificó como enemigo a los grupos del crimen organizado y se estableció como objetivo el abatirlos y detener su proliferación a través del despliegue masivo de elementos castrenses en comunidades y vías de comunicación en diferentes puntos del país, propuesta que a más de 15 años no ha cumplido con sus metas y, al contrario, ha agravado las condiciones de seguridad de la mayoría de la población que se manifiestan en las crisis de violencia homicida y de violaciones a derechos humanos. Los datos muestran que los patrones de conducta que derivan en crímenes internacionales permanecen a lo largo del tiempo y a través de las tres administraciones federales que han perpetuado esta estrategia fallida: Felipe Calderón (2006-2012), Enrique Peña Nieto (2012-2018) y Andrés Manuel López Obrador (2018 hasta ahora).
El informe está conformado por tres bloques principales. El primero comprende un breve estudio histórico de la “Guerra contra las drogas” como política de seguridad, haciendo una distinción entre la militarización como proceso e implementación de dicha política pública y el militarismo como la incidencia de la estructura militar en la vida política del país. El segundo muestra el panorama respecto de los crímenes internacionales que se han cometido en todo el territorio nacional al amparo de la guerra, en específico: tortura, desaparición y asesinato, así como los patrones de actuación de las distintas instituciones que son señaladas como responsables de su comisión, con énfasis en las Fuerzas Federales del Estado mexicano [Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), Secretaría de Marina (SEMAR), Policía Federal (PF) y Guardia Nacional (GN)]. Finalmente, el tercer bloque muestra cómo esta guerra se ha interiorizado y acrecentado, a través del análisis del despliegue histórico militar en el país, las estructuras castrenses involucradas en actos de violencia de sistema que constituyen crímenes internacionales, y el aumento sostenido del presupuesto y atribuciones de los cuerpos militares en la vida civil.
El Informe busca evidenciar el contexto de crímenes graves existentes en México perpetrados a través de la implementación de una política de seguridad que se ha afianzado, en la que a los cuerpos militares se les han otorgado cada vez más atribuciones en la vida civil, interiorizando una guerra en la vida pública del país, donde los máximos responsables de cometer crímenes internacionales siguen gozando de completa impunidad, dando lugar a malas prácticas que no tienen consecuencias para las personas perpetradoras, pero dejan huella dolorosas e irreparables en las comunidades, familias y la sociedad mexicana que lleva ya más de quince años asimilando un conflicto con resultados catastróficos. Las narrativas que cobijan el proceso de militarización enarbolan la violencia armada del despliegue militar como única solución posible, pero los fracasos son evidentes así como la incapacidad de las autoridades civiles para retomar el control político de la situación.
Cada vez que las autoridades deciden claudicar el poder civil a favor de las intervenciones castrenses, empujando el militarismo en las diversas áreas de la vida pública del país, se invisibilizan las miles de víctimas directas y millones de víctimas indirectas que son un derivado directo de la declaración de la “Guerra contra las drogas”. No sorprende, ya que sistemáticamente se han negado a realizar un diagnóstico certero de lo que sí funciona para alcanzar la paz y salir de las crisis de violencia y violaciones graves a derechos humanos en que nos encontramos hoy en día. Hay que decirlo: la solución no va a llegar de la mano de materiales y retóricas de guerra, la paz no se construye con militares en las calles.
Desde la CMDPDH extendemos la invitación a que nos acompañen en la presentación del informe “La Guerra Interiorizada: De los crímenes internacionales a la vida pública de México 2006-2021” para conocer los detalles de la información de la documentación de los crímenes internacionales cometidos durante la implementación de la estrategia militarizada de seguridad y las evidencias del militarismo, así como la manera en que ha invadido la cotidianeidad de la sociedad mexicana. La cita es el martes 31 de enero de este año en el auditorio Ángel Palerm de la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México, a partir de las 16:00 horas; se contará con transmisión en vivo a través del canal de YouTube del Programa de Seguridad Ciudadana de la Ibero y por Facebook Live desde la página de la CMDPDH.