Dulce Ramos · 19 de diciembre de 2012
Por: Eunice Rendón (@eunicerendon)
En la última década, Ciudad Juárez se convirtió en un ícono de violencia, primero por los feminicidios ocurridos y después por el alto número de homicidios violentos que esta ciudad fronteriza sufrió. La peligrosidad de este Municipio y de otros en el país ha hecho eco incluso a nivel internacional, ocasionando que algunos países recomendaran a sus ciudadanos no viajar a México, especialmente a estas ciudades. Sin embargo, aunque no se ha comunicado ni difundido suficientemente, el último año la tasa de homicidios y los diferentes tipos de delitos existentes han ido a la baja de manera constante en Juárez, presentando un panorama más amigable para los ciudadanos de este municipio.
¿Cómo explicar este descenso en la violencia y en los homicidios? ¿Influye la dinámica comunitaria y social en la baja de delitos? ¿Es que las bandas del crimen organizado han redefinido sus territorios? ¿Cuál es el impacto de la estrategia de los tres órdenes de gobierno Todos Somos Juárez implementada los últimos tres años en esta ciudad? ¿Todas las anteriores influyen?
Es difícil explicar el fenómeno de descenso importante en homicidios y violencia que evidentemente es multicausal; pero sin duda el eje más importante y que en los años venideros nos dará luz de un Juárez más fuerte y con oportunidades; es la sociedad civil y los ciudadanos que se han comprometido y corresponsabilizado en los procesos y acciones de su Ciudad.
Juárez se erige como una Ciudad de cultura binacional, de contrastes, de población flotante de diferentes partes de la República que han migrado en busca de mejores oportunidades laborales; es la mayor área metropolitana de la frontera norte y la octava a nivel nacional, con la industria maquiladora más importante del país y con rezagos en infraestructura social que se han arrastrado por muchos años; todas estas características y patrones específicos han jugado un papel importante en el desarrollo de conductas violentas y situaciones desafortunadas en este municipio.
En términos de violencia observamos que tan solo en el 2009 se concentraron en este Municipio el 30% de los homicidios dolosos relacionados con la delincuencia organizada que se cometieron en el país durante ese año. En Chihuahua se registraron 3,376 ejecuciones, de las cuales 2,252 fueron en Juárez (67%). En 2010 Ciudad Juárez presentaba rasgos y efectos de deterioro social e inseguridad muy fuertes.
En razón de esta situación de violencia, y derivado de la matanza en la fiesta de Villas de Salvácar que dejó como saldo 18 muertos y 10 heridos de entre 15 y 20 años, el 17 de febrero del 2010 se lanzó la estrategia de los tres ordenes de gobierno Todos Somos Juárez, a través de la cual se implementaron más de 294 compromisos y se invirtieron más de 6 mil millones de pesos en infraestructura social y acciones por toda la ciudad. Sin embargo, el logro más importante de Todos Somos Juárez es el fortalecimiento de la capacidad de acción colectiva y empoderamiento ciudadano que se generó. Se involucró a la ciudadanía a través de Consejos Ciudadanos (conformados por líderes naturales, académicos, personajes emblemáticos, expertos y empresarios) y de procesos de participación ciudadana tangible, especialmente con jóvenes.
La sociedad juarense y la fortaleza en OSCs que dicha ciudad conjunta, facilitaron los procesos de involucramiento ciudadano en la toma de decisión y en el seguimiento y vigilancia de las acciones.
La comunidad juarense ha resultado un resiliente natural. Debido a la violencia y problemática que han vivido, se han convertido en una comunidad organizada y participativa que se erige como el factor de prevención y disuasión más efectivo contra la violencia y el delito. En elementos como la cohesión social y el capital social radica la fuerza de una comunidad. [1]
En agosto de 2012 se reportaron 37 homicidios, lo que representa una disminución del 82% en el número de homicidios desde el punto más alto (enero de 2011 con 269 homicidios). El secuestro y la extorsión también han mostrado una disminución importante. A la par se han reportado otros resultados, muchos de ellos derivados de los procesos y gestión que denotan una inversión importante en la ciudad, como la rehabilitación de espacios públicos. Tan sólo por mencionar un ejemplo, se encuentra la reconstrucción y acondicionamiento de 20 espacios deportivos, cinco gimnasios, 22 espacios públicos y 18 centros de desarrollo comunitario, tres nuevas secundarias, cinco nuevas escuelas de educación media superior y la ampliación de tres universidades, así como la cobertura universal en salud y apoyo a empresarios.
Desde el gobierno y organismos internacionales se ha apoyado y beneficiado a un buen número de Organizaciones de la Sociedad Civil, quienes conocen la problemática y oportunidades de la ciudad mejor que nadie y quienes en conjunto con los ciudadanos han sabido organizarse, apropiarse de sus espacios públicos, han luchado por contar con una voz propositiva en la esfera de toma de decisión, estableciendo espacios saludables de convivencia que generen y fortalezcan el capital social y fomentando la participación ciudadana.
El fin de semana pasado fue el primero con saldo blanco en cinco años, esperando que sea el primero de muchos. Octubre y noviembre han sido los meses con menor incidencia de homicidios en tres años (el promedio de los últimos 12 meses es 68 Homicidios por cada 100,000 habitantes). Asimismo, observamos un importante descenso en otros delitos, como robo de autos y extorsión.
La dinámica comunitaria y la activación económica de la ciudad es patente. Hasta hace unos dos años, las calles estaban vacías y el miedo de la sociedad juarense era tangible. A pesar de que aún queda mucho por hacer, y que persiste un alto número de homicidios en Ciudad Juárez, es perceptible una mejora. Actualmente es posible ver la apertura y proliferación de negocios, de vida nocturna y de un nuevo dinamismo en la ciudad.
La sociedad juarense es una comunidad que transformó un problema en una oportunidad, que a través de procesos de resiliencia han logrado erguirse como una comunidad fuerte y sustentable, involucrándose activamente en las decisiones y acciones que en su Ciudad suceden; y es a través de esta visión y perspectiva que con seguridad lograrán salir de este problema y ciclo de violencia del que han sido testigos.
Los jóvenes han sido sin duda un pilar ejemplar en la dinámica positiva de esta Ciudad. En los últimos tres años se organizaron formando la Red de Agrupaciones Juveniles de Ciudad Juárez en la que, con apoyo del gobierno, se han constituido más de 65 OSCs y se han realizado diversos eventos e intervenciones comunitarias. Estos jóvenes han generado una dinámica positiva y activa en la ciudad interviniendo diversos barrios y sitios vulnerables de la Ciudad, pero sobre todo dando esperanza y fuerza a otros jóvenes que han ido sumando a sus filas y que incluso han logrado que se escuche su voz en los espacios políticos y de toma de decisión. Este miércoles se constituirá de manera formal el primer Consejo de la Juventud de Ciudad Juárez, el primero en su tipo en el país a través del cual los jóvenes ciudadanos tendrán la oportunidad de participar no sólo como objeto de las políticas, sino como actores estratégicos y diseñadores de las mismas.
*Eunice Rendón es doctora y maestra en sociología política y políticas públicas por el Institut d´Etudes Politiques de Paris. Posgrado en ética médica y psicosocial del Centro Interdisciplinario de Estudios en Bioética (WHO- PAHO).
Nota. Entendemos por resiliencia comunitaria, la capacidad y potencial de una comunidad tiene para amortiguar y manejar el estrés o las fuerzas destructivas a través de la resistencia o adaptación; Manejar o mantener las funciones y las estructuras básicas durante el impacto o el desastre; Recuperarse y convertir problemas en oportunidades ante una crisis o problemática.
[1]Veáse, por ejemplo: Waller I. Less Law, More Order. The truth about reducing crime. Praeger Publishers. Wesport, CT, USA. 2006 // Kennedy B et al. Social capital, income inequality, and firearm violent crime. Soc Sci Med 1998; 47(1):7-17. // Sampson R, Wilson W. Toward a theory of race, crime, and urban inequality. En: Crime and Inequality, eds J. Hagan and R Peterson. Stanford University Press, Stanford, CA, 1995.// Burton P et al. What works in community involvement in area-base initiatives? A systematic review of the literature. Home Office Online Report 53/04.London, England. 2004. // Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal – Naciones Unidas. Prevención eficaz del delito con participación de la comunidad. Nota del Secretario General. E/CN.15/2002/4. Viena, 2002. // Sherman L, et al. Preventing crime: What works, shat dosen’t, what’s promising. A report to United States Congress Sage. New York. USA 1999.