El robo de vehículos y la delincuencia organizada

blogeditor · 10 de marzo de 2015

El robo de vehículos y la delincuencia organizada

Hace un par de meses colaboré con un grupo de policías en una serie de talleres de capacitación. Un día, a bordo de una patrulla, le pregunté a uno de los oficiales ¿qué delito es el más frecuente? “El robo de vehículos, sin duda”, me respondió. A lo que sugerí, ¿crees que los robos de vehículos son parte del crimen organizado? Sin demorarse mucho en la respuesta me contestó: “ Por supuesto, es clarísimo”, y me compartió una historia local.

Va la anécdota. En un lugar del Estado de México de cuyo nombre no quiero acordarme, los policías me explican sobre una situación que viven frecuentemente. En un rondín rutinario, una patrulla se topa con un grupo de personas que están subiendo varios automóviles a un tráiler. La situación les parece extraña y deciden pararse a averiguar. Entre que preguntan por los papeles de los vehículos y el destino de éstos, los sujetos que suben los vehículos hacen una serie de llamadas.

Pasan unos minutos y un grupo de patrullas de la Policía Estatal llega a auxiliar a las personas que suben vehículos al tráiler. Se hacen de palabras; hay desconcierto. Los policías municipales piden apoyo a otras unidades. Aquello se empieza a parecer a una escena de Hollywood. Estatales y municipales se arremolinan alrededor del tráiler con vehículos de dudosa procedencia y más dudoso destino. Hay desconcierto y en varias ocasiones están a punto de salir las armas. Gritos, insultos, hasta que entre los capitanes hay un breve momento de cordura.

[contextly_sidebar id=”yt1YDOZFhF0LAH3X1V4UoGwJDd6qzqtN”]Se acuerda verificar los Números de Serie de los vehículos, de existir reporte de robo en alguno de ellos se detendría a las personas con los vehículos y a los policías estatales que llegaron en su auxilio. Si no hubiera reporte de robo, los estatales se llevarían a los municipales, ya para entonces acusados de extorsionar a los supuestos ladrones. La escena es tensa y la verificación de cada uno de los números de serie, motor, chasis de los vehículos toma largas y tensas horas…

En esos momentos hay risas nerviosas y miradas de camaradería entre quienes me comparten la historia. No salían, jefe, me dice, “no botaba ningún número, estábamos muy nerviosos de que los autos no fueran robados”. Finalmente, vaya-usted-a-saber-en-qué-base-de-datos (ah, por qué resulta que hay que checar los datos de los vehículos en por lo menos cuatro sistemas diferentes, uno de ellos es Plataforma México) bota finalmente uno de los números de serie de los vehículos. ¡Puumm! La noticia circula con velocidad entre los presentes en al escena del crimen.

Así como se va dispersando el hallazgo, las patrullas de los estatales empiezan a desaparecer tan rápido como llegaron. Aquí no hay nada más que ver… Finalmente, se detuvo a las personas involucradas en la movilización de esos vehículos y a los policías estatales que llegaron en su auxilio. Todos salieron libres a los pocos días.

Esta escena se repite en numerosas ciudades del país. Sobretodo en aquellas que tienen evidente presencia del crimen organizado se observan altas tasas de robo de vehículos. Entre ellas tenemos a Culiacán, la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, la ZM de Cuernavaca, Nuevo Laredo, Ciudad Victoria, La Laguna, sólo por mencionar algunas. Independientemente de la Ciudad de México que, por su volumen, es claramente uno de las ciudades con mayores reportes de robo de vehículos, el resto tiene una clara presencia de altos niveles delictivos muy probablemente relacionados con la presencia de la delincuencia organizada.

Tabla 1: 10 Principales ciudades según tasa de robo de vehículos, 2013

Ciudad Tasa robo de vehículos con violencia 2013
Culiacán, Sin 291.9
ZM Ciudad de México 153.6
ZM Cuernavaca, Mor 136.1
ZM Nuevo Laredo, Tamps 122.9
Cd. Victoria, Tamps 107.4
ZM La Laguna, Coah-Dgo 105.7
ZM Acapulco, Gro 91.
ZM Morelia, Mich 89.6
Fresnillo, Zac 77.7
Chilpancingo, Gro 71.5

Fuente: elaboración propia con datos delictivos del SNSP y población CONAPO.

El robo de vehículos es una de las primeras funciones delictivas en las que se va fogueando a un joven delincuente. De adolescentes muchos de ellos inician con el robo de autopartes, hasta que van ascendiendo hasta robar autos enteros. Así van subiendo en el escalafón delictivo. Los autos son usados para cometer otros delitos: asesinatos dirigidos, secuestros, traslado de drogas, armas, etc…. La delincuencia organizada roba impunemente cualquier número de autos de las calles de las principales ciudades del país. En algunos casos, la policía les ayuda a cometer estos ilícitos, otras veces “subcontratan” a bandas locales para hacer este tipo de trabajos.

A la par de esta actividad, hay otra industria que trabaja con la delincuencia organizada y que es poco considerada: los talleres de automóviles. Buen parte de los autos robados son llevados a talleres que trabajan para el cártel. Ahí son modificados, se cambian números de serie, se sustituyen placas, se colocan los famosos clavos.[1] En este giro, hay verdaderos maestros del pimpeo de autos al servicio de los cárteles. Esta también es una rama de especialización de la delincuencia organizada que pocas veces se considera y que sería más o menos sencillo regular y verificar. Sin embargo, pululan los talleres clandestinos o irregulares en calles y colonias de todas las ciudades. No sería tan complejo levantar un padrón de estos giros, revisar sus licencias y permisos, armar un censo de propietarios y vehículos en estos lotes. Estoy seguro que se obtendrían resultados interesantes.

Analizando este tipo de patrones delictivos sería posible detectar a las redes delictivas de robo de vehículos, las rutas más utilizadas, las ciudades y hotspots, así como hacer levantamientos y censos de los talleres de autos en las principales ciudades y construir bases de datos fidedignas y homologadas a nivel nacional con esta información.

También valdría la pena unificar las bases de información y hacer sistemas de consulta más ágiles para que los policías puedan verificar la información de forma más expedita, ya que en la práctica cotidiana no es así.

 

@rodaxiando

 

[1] Es el nombre que se utiliza para llamar a los compartimentos secretos dentro de vehículos para esconder droga, armas, personas, etc.