El repugnante caso de Rayo Mares

blogeditor · 6 de septiembre de 2011

El repugnante caso de Rayo Mares

Frustración y desesperanza. Esos fueron los sentimientos que me asaltaron hoy por la mañana cuando leí una nota del periodista Carlos Jiménez, de La Razón, en la que consigna que el ex juez Juan Carlos Rayo Mares, quien fue destituido y estuvo detenido ya está nuevamente en activo, litigando en la defensa Juan Antonio Jiménez Cuevas, apodado El Niño, un tipo que se hacía pasar por policía federal acusado de coordinar el secuestro de mi hijo Fernando.

Este sujeto mientras era juez le pidió 12 mil pesos y favores sexuales a una mujer para no encarcelar a su esposo. De hecho fue detenido en flagrancia mientras conducía rumbo a un hotel junto con la víctima y en posesión del efectivo que acababa de entregarle.

Luego de 11 meses de juicio, en el que fue juzgado por extorsión agravada, fue sentenciado a sólo cuatro años y 10 meses, por lo que pudo quedar en libertad tras pagar una fianza de 20 mil pesos.

Pero la cosa no queda ahí, Rayo Mares no sólo defiende actualmente a los homicidas de mi hijo, sino que además en 2007 este ex integrante del Poder Judicial encabezó la defensa del Fernando Martínez, homicida de la maestra Carla Jiménez Baños, del colegio Churchill.

Como se imaginarán el caso tiene la mayor relevancia para mí, pero quisiera dejar de lado las consideraciones personales. Este caso es un lamentable botón de muestra de la corrupción que priva en nuestro sistema de justicia.

¿Cómo es posible que un ex juez, que conoce perfectamente los vericuetos del sistema y quiere utilizarlos para poner en la calle a un secuestrador, pueda ejercer tranquilamente como abogado litigante?

En otros países, como Estados Unidos, los litigantes deben pertenecer a las barras y asociaciones de abogados. Estas barras se encargan de cuidar la reputación del gremio al evitar que delincuentes no asuman el rol de defensores, como es el caso de Rayo Mares.

Desde aquí, y a reserva de buscar más adelante un acercamiento institucional vía México SOS con la Barra Mexicana de Abogados, quiero hacer un llamado a los profesionales de la abogacía a que nos ayuden a cerrar filas contra delincuentes que ensucian el ejercicio de una profesión tan noble como cualquier otra, cuando se lleva con honestidad, probidad y respeto.

Es indispensable además, que las autoridades agilicen la implementación de la reforma penal que ayudaría a eliminar esos tramos de opacidad que permiten y fomentan la corrupción.

Necesitamos que el sistema judicial sea transparente, basado en la oralidad y la audiencia pública. No podemos permitir que más delincuentes como Rayo Mares litiguen tranquilamente en los juzgados para defender a otros de su calaña.

Mientras la impunidad siga operando, los criminales van a seguir saliendo por asuntos de forma, aunque su culpabilidad sea de fondo, porque quienes conocen las cloacas del sistema saben cómo operar para usar en su favor figuras tan nobles como el amparo.

¡No podemos permitirlo!

El Poder Judicial en todas sus instancias tiene una amplia ventana de oportunidad para mejorar sus procesos, profesionalizar a sus integrantes y dar respuestas a una sociedad lastimada no sólo por la saña de los delincuentes, sino sobre todo por la indolencia de las autoridades.

¿Hasta cuándo?