El regreso del “dictaMenchaca” de cannabis

blogeditor · 22 de enero de 2020

El regreso del “dictaMenchaca” de cannabis

El 30 de abril del 2020 vence el plazo para aprobar una ley que regule la mariguana en México. Esta semana las Comisiones Unidas del Senado encargadas de dictaminar han comenzado a circular un anteproyecto peor que el presentado en octubre y que parece no entender qué es la cannabis.

Y es que el senador Julio Menchaca, quien encabeza la Comisión de Justicia que lidera el esfuerzo de cumplir el mandato de la Suprema Corte de regular la planta, parece empeñado en ignorar a especialistas y privilegiar prejuicios e intereses privados.

El proyecto decepciona a las personas usuarias porque no garantiza la despenalización efectiva, o sea que la policía podrá continuar extorsionando y vuelve inviables a las asociaciones cannábicas como modo de abastecimiento.

Decepciona a pacientes porque restringe a la planta todavía más que la ley de mariguana medicinal que se publicó en 2017, además de que excluye del acceso a tratamiento a los menores, quienes junto a sus familias lograron poner el tema en la agenda nacional.

Decepciona a comunidades cultivadoras porque establece barreras de entrada como la trazabilidad (estricto régimen de seguimiento cabildeado por grandes empresas), y propone comprobar el origen lícito de las semillas creando una dependencia de la industria nacional a las semillas extranjeras, condenando a la ilegalidad a semillas mexicanas como la Acapulco Golden.

Es más, no le atinaron ni al cáñamo, la variedad de cannabis que se utiliza para fines industriales y que no tiene las propiedades psicoactivas de la mariguana. Esto limitaría la comercialización de tal manera que se vislumbran situaciones tan absurdas como que venderle una sudadera de cáñamo a un menor estaría prohibido.

Son tantas las cosas que se requieren modificar que sería mejor que empezaran de cero, o que se turne a otra comisión que sea capaz de digerir todo lo que se dijo en el parlamento abierto del año pasado y antes de que se venza la nueva prórroga de la Suprema Corte.

Para corregir el camino, habría que comenzar por reconocer que es la sociedad civil la que nos ha traído hasta este punto con múltiples acciones: organizando la marcha por la legalización durante 20 años; empujando a la Suprema Corte a posicionarse mediante litigios estratégicos que tomaron más de un lustro en rendir frutos; desarrollando estrategias de reducción de daños para afrontar los impactos causadas por la prohibición; nombrando a todas comunidades afectadas por la estrategia de guerra; reclamando la aparición con vida de las personas desaparecidas, la verdad y la justicia.

Por ello desde Regulación por la Paz hacemos el llamado a organizarnos y participar en el Día de Acción para la regulación de la Mariguana. Se convoca a que el 4 de febrero, día en que reinicia el periodo de sesiones legislativas, nos manifestemos con acción locales y en redes para exigir la presentación de un dictamen que sí ponga por delante el respeto a los derechos humanos.

Este año se cumplen 100 años de la prohibición de la mariguana en México y 13 de la estrategia de guerra. El nuevo gobierno ha dado señales mixtas sobre cómo planea modificar las políticas de drogas, sin embargo, será la sociedad civil organizada la que ayude a construir un modelo de regulación que ponga primero a las personas y nunca más los prejuicios ni mucho menos los intereses de privados.

Para más información visita las redes sociales de Regulación por la Paz.

* Mariana Sevilla (@marianasevilla) es responsable de incidencia en ReverdeSer Colectivo y fundadora de México Regula. Licenciada en comunicación por la UNAM. Ha participado en procesos de incidencia para regular la cannabis y reformar la política de drogas desde 2013.

@cideppd