El presupuesto de las corporaciones policiacas

Redacción Animal Político · 23 de marzo de 2023

El presupuesto de las corporaciones policiacas

El pasado 16 de marzo, Causa en Común presentó el informe “Las policías en México: radiografía de un retraso crónico (2018-2022)”, en el que se reúnen algunas investigaciones realizadas por la organización en torno al incumplimiento de los acuerdos del Consejo Nacional de Seguridad Pública, el Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica, las movilizaciones de policías en todo el país, los asesinatos de policías, así como los efectos de la militarización de la seguridad pública. 1

Si bien cada uno de los aspectos de este informe da cuenta de la condición de crisis y retraso en cuanto a profesionalización que padecen las corporaciones de seguridad, al hacer énfasis en el tema de presupuesto se hace evidente uno de los efectos de la militarización: el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas ocurre en detrimento de las corporaciones policiacas.

Por poner un ejemplo, de acuerdo con los datos del Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal 2022 a cargo del INEGI, a nivel nacional el presupuesto ejercido por las instituciones encargadas de la función de seguridad pública estatal en el año 2021 fue de 93, 225 millones de pesos. De acuerdo con la información de este Censo, dicha cantidad representó una disminución de 3.5 % comparada con la cifra reportada en 2020, la cual fue de 96,571 millones de pesos. 2 Ahora bien, durante ese mismo año (2021), al sumar el presupuesto aprobado a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar) y el de la Guardia Nacional (GN), el total asciende a 183,705 millones de pesos. Es decir, el presupuesto aprobado a las Fuerzas Armadas en 2021 fue casi el doble que el presupuesto ejercido por las instituciones civiles de seguridad pública estatal.

Por otra parte, durante 2021 y 2022 el Subsidio para el Fortalecimiento del Desempeño en Materia de Seguridad Pública a los Municipios y Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México (FORTASEG) no tuvo cabida en el Presupuesto de Egresos de la Federación, es decir, fue eliminado. La desaparición de dicho subsidio, que beneficiaba a 300 municipios con altos índices de incidencia delictiva, contrasta de manera evidente con el aumento destinado al presupuesto de la GN, que pasó de un total de 35,671 millones de pesos en 2021, a 62,825 millones de pesos para 2022; es decir, se percibió un incremento presupuestal anual de 76%. En contraste, en lo que concierne al Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) -fondo presupuestal para transferir recursos a las entidades federativas para dar cumplimiento a estrategias nacionales en materia de seguridad pública- en los últimos cuatro años ha presentado aumentos mínimos al pasar de 7,696 MDP en 2021, a 7,988 MDP en 2022.

Ahora bien, a inicios de la actual administración se planteó el Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica, el cual se fija como objetivo “el fortalecimiento de las policías municipales y estatales, así como la articulación efectiva entre dichos cuerpos con la Guardia Nacional y las fiscalías generales para prevenir el delito, fortalecer su investigación, disminuir la incidencia delictiva, mejorar la percepción de seguridad, e incrementar la confianza en las instituciones de seguridad pública”. 3 Este Modelo realiza un diagnóstico sobre el estado de las policías del país, señalando que uno de los problemas fundamentales en el desarrollo de las corporaciones policiacas está relacionado directamente con su financiamiento. 4 Entonces, si hay una relación directa entre financiamiento y desarrollo policial, ¿cómo es que el aumento presupuestal a las policías estatales y municipales no pasó a la implementación? La respuesta parece ser clara: en lo que va del sexenio actual se ha acelerado como en ningún otro la militarización de la seguridad pública. Además del incremento de funciones, atribuciones y despliegue, el presupuesto es clave para entender este fenómeno. Mientras los recursos federales asignados a las Fuerzas Armadas aumentan, los presupuestos destinados al fortalecimiento de las policías y la seguridad pública estatal y municipal se ven estancados o incluso desaparecidos.

De acuerdo con la organización México Evalúa, de 2014 a 2018 los presupuestos manejados por las Fuerzas Armadas y por las instituciones civiles de seguridad pública se mantenían similares, sin embargo, a partir de 2019 la diferencia entre ambos presupuestos fue exponencial. Por ejemplo, si durante el 2014 tanto Fuerzas Armadas (Sedena y Semar) como entes civiles (Procuraduría General de la República, Secretaría de Seguridad Pública y Gobernación) ejercieron alrededor de 122 mil millones de pesos, para 2022 el presupuesto de las Fuerzas Armadas en conjunto con los recursos de la GN fue mayor que el presupuesto destinado a las instituciones civiles de seguridad en un 271 %. 5

Al hacer esta revisión presupuestal es claro que el Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica no ha cumplido el objetivo de profesionalizar y dignificar las condiciones laborales de las policías, de mantener una coordinación entre la GN, las policías estatales y municipales, ni mucho menos disminuir la incidencia delictiva en las entidades, en la medida en que uno de los elementos clave para cumplir dicho propósito era el financiamiento. Por el contrario, como bien señala el informe de Causa en Común, las policías trabajan en condiciones precarias trabajando turnos de 24 horas o más, con sueldos y prestaciones muy reducidos, con equipos e instalaciones inadecuados, sin capacitación suficiente, y con frecuencia soportando tratos denigrantes al interior de sus corporaciones; tampoco se puede sostener que haya una coordinación entre la GN, las policías estatales y municipales cuando estas últimas reciben menos presupuesto para su fortalecimiento.

En conclusión, el Modelo Nacional de Policía hacía un diagnóstico adecuado sobre el estado en que se encontraban las policías en 2019, sin embargo, la diferencia de presupuestos entre las policías estatales y municipales, con las Fuerzas Armadas a nivel federal, indica con claridad que el Modelo no falló, sino que nunca se implementó.

 

1 Puede verse aquí.

2 Puede verse aquí.

3 Puede verse aquí.

4 Puede verse aquí.

5 Puede verse aquí.