blogeditor · 5 de diciembre de 2019
El vicepresidente: más allá del poder (Estados Unidos, 2018) del director y guionista Adam McKay es una semblanza de la vida del político estadounidense Dick Cheney (Christian Bale), que fue secretario de Defensa en el gobierno de George Bush, padre, y vicepresidente con George Bush, hijo, (Sam Rockwell).
En la construcción de la historia hay un ir y venir entre la vida privada del personaje y su carrera política. Se centra en el extraordinario poder que tuvo cuando fue vicepresidente y las decisiones que tomó.
Su alcoholismo y descuido lo obligan a dejar la Universidad de Yale. Su esposa, Lynne (Amy Adams), lo amenaza con la separación si no deja de tomar y se pone a trabajar. La película plantea que este fue un momento determinante en su vida.
En 1969 Cheney consigue un puesto en la Casa Blanca en tiempos de la administración del presidente Richard Nixon. Trabaja para Donald Rumsfeld (Steve Carell), asesor económico del presidente. Ahí se convierte en un hábil operador. Es el inicio de su carrera política.
Rumsfeld se distancia de Nixon y Cheney en esa decisión acompaña a su jefe. Eso les favorece y a la renuncia de Nixon, ya con el presidente Gerald Ford, Rumsfeld se convierte en secretario de Defensa y Cheney asume el cargo de Jefe de Gabinete.
En ese tiempo Antonin Scalia presenta a Cheney la teoría “ejecutiva unitaria”, que va a marcar su visión del poder, de la política y de su concepción de la presidencia. Cheney se presenta como candidato a representante de Wyoming. No hace una buena campaña. Sufre un infarto.
Mientras convalece su esposa hace la campaña. Ella se revela como una gran candidata y Cheney gana la elección. Como congresista, ya en el gobierno de Ronald Reagan, apoya políticas que favorecen a la industria de los combustibles fósiles y diversos proyectos de la derecha más conservadora.
El presidente Bush, padre, lo nombra su secretario de Defensa durante la Guerra del Golfo. A nivel familiar su hija menor, Mary, le dice que es lesbiana. Asume esa decisión, pero la mantiene en secreto para que no vaya a perjudicarle en sus aspiraciones políticas.
Cheney en la presidencia de Bill Clinton se retira de la política y asume el cargo como CEO de la petrolera Halliburton. Su esposa se dedica a la cría de perros de registro y escribe libros. Bush, hijo, lo invita a ser su compañero de fórmula como vicepresidente en la elección de 2000.
En un principio duda, pero decide aceptar si Bush accede a que él se haga cargo de la política exterior y la energética. Ya como vicepresidente trabaja con el secretario de Defensa Rumsfeld, el asesor legal David Addington, y el jefe de Gabinete, Scooter Libby, para ejercer el control de la política exterior y las decisiones de defensa.
El vicepresidente juega un papel central en la reacción del gobierno ante los ataques del 11 de septiembre. Interviene en la decisión de abrir los frentes de guerra de Afganistán e Irak, lo que provoca cientos de miles de víctimas.
Esa decisión tensa las relaciones internacionales y termina haciendo un gran daño a la administración Bush. Vuelve a tener un infarto. En 2012 logra un trasplante de corazón cuando ya estaba desahuciado. Regresa a las actividades privadas.
La película muestra a un político conservador particularmente hábil en la manipulación y sin ningún escrúpulo, para llevar adelante lo que piensa debe hacerse. En las administraciones republicanas ocupó todos los cargos menos la de ser presidente.
En la versión de McKay, el director y guionista, Cheney es un personaje que encarna lo peor de la clase política de los Estados Unidos, particularmente la derecha más conservadora articulada y beneficiada por los intereses económicos de las grandes empresas ligadas a la energía fósil y la guerra.
La película ha recibido numerosos premios y nominaciones entre ellos ocho al Oscar, ganó como mejor maquillaje y peinado, y seis en los Golden Globe Awards, Bale ganó como mejor actor, y también seis en los British Academy Film Awards.
El vicepresidente: Más allá del poder
Título original: Vice
Producción: Estados Unidos, 2018 (Netflix)
Dirección: Adam McKay
Guion: Adam McKay
Fotografía: Greig Fraser
Música: Nicholas Britell
Con: Christian Bale, Amy Adams, Steve Carell, Sam Rockwell, Lily Rabe, Alison Pill, Tyler Perry