El pase libre de control externo que dio López Obrador a las Fuerzas Armadas

blogeditor · 13 de diciembre de 2021

El pase libre de control externo que dio López Obrador a las Fuerzas Armadas

El pasado 18 de noviembre se cumplieron tres años de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) donde condenó al Estado mexicano por violaciones graves responsabilidad de la Policía Federal, del Estado de México y municipales de Texcoco y San Salvador sucedidas en los hechos de Atenco en mayo de 2006.

Ya son quince años de lucha por el acceso a la justicia por parte de algunas de las mujeres víctimas de la tortura sexual de las policías y el Estado mexicano, así como negó la justicia en el ámbito nacional, ahora también dice no ante el máximo tribunal del Sistema Interamericano de los Derechos Humanos. A la tolerancia y la impunidad de la tortura policial ahora se suma la bofetada a las víctimas, dándole la espalda a la Corte IDH.

Italia Méndez, sobreviviente de torturas sexuales en San Salvador Atenco, y María Luisa Aguilar, coordinadora del Área Internacional del Centro Prodh, explicaron a Carmen Aristegui que no avanzan las medidas estructurales de no repetición ni las relacionadas directamente con los procesos penales incluidas en la sentencia de la Corte IDH. Una de las “Garantías de no repetición” que no ha sido acatada es la creación del observatorio externo sobre la Guardia Nacional y la policía del Estado de México.

En el párrafo 356 de la Sentencia se lee lo siguiente:

“… la Corte dispone que el Estado deberá establecer al nivel federal un observatorio independiente que permita dar seguimiento a la implementación de las políticas en materia de rendición de cuentas y monitoreo del uso de la fuerza de la Policía Federal (ahora Guardia Nacional) y la policía del estado de México, dentro del cual se permita la participación de miembros de la sociedad civil. Asimismo, dicho observatorio deberá generar información que permita realizar mejoras institucionales en la materia. Para tales efectos, el Estado deberá generar sistemas de información que permitan: (i) evaluar la efectividad de los mecanismos existentes de supervisión y fiscalización de los operativos policiales antes, durante y después del uso de la fuerza, y (ii) brindar retroalimentación sobre las mejoras institucionales que correspondan de acuerdo con la información obtenida por medio del observatorio. Para el cumplimiento de esta medida el Estado deberá acreditar la creación del observatorio, con las características especificadas, así como su puesta en funcionamiento”.

En las audiencias públicas del caso a las que convocó la Corte en noviembre de 2017, tuve la oportunidad de participar como experto invitado por la defensa de las víctimas para exponer mi interpretación sobre la crisis histórica de la policía en México y la nueva tendencia internacional a favor de la creación de entidades de supervisión policial externa (solo en Estados Unidos ya hay más de 160 de esas autoridades encargadas de evaluar sistemáticamente a la policía).

En mayo pasado el Centro Prodh expuso que el Estado mexicano comunicó que no creará ese observatorio dado que, “a su parecer, los órganos internos de control interno con los que se cuenta cumplen ya con ese propósito. Lo anterior, sin embargo, es inexacto, pues el observatorio ordenado por la Corte IDH precisamente busca que se implemente un monitoreo externo de la participación ciudadana”.

Yo agrego dos argumentos. Primero, el control interno debe fortalecerse justamente a partir de la creación de este nuevo tipo de control externo, es decir, son esfuerzos complementarios; segundo, el control externo está diseñado principalmente para construir una evaluación que propicia el aprendizaje y la mejora estructural, mientras el interno, cuando realmente funciona, tiene un enfoque disciplinario.

En el municipio de Puebla se acaba de lograr la primera experiencia piloto documentada en México que muestra esta complementariedad con evidencia; aquí el informe correspondiente.

Tuvo López Obrador la oportunidad de sentar el precedente federal para subir a México en la tendencia internacional de la supervisión policial externa. Mejor prefirió firmar un pase libre de control externo con participación ciudadana sobre las Fuerzas Armadas.

@ErnestoLPV