Gerardo Esquivel · 19 de mayo de 2011
PIB per cápita
Esta es una de las primeras gráficas de la presentación:
El problema de los panistas es que usan los datos equivocados. Para empezar, llama la atención que prefieren usar una medida en dólares y no en pesos. Lo hacen así, porque creen que eso les favorece, pero esto ocurre así no porque la información esté en dólares, sino porque usan un concepto equivocado. Los panistas citan como fuente al Fondo Monetario Internacional (FMI) y aclaran que usan datos ajustados por la paridad del poder de compra (PPP, por sus siglas en inglés). Lo que ignora quien quiera que haya hecho este gráfico, es que ese tipo de indicador es apropiado únicamente cuando se quieren hacer comparaciones internacionales, ya que los datos ajustados por PPP permiten comparar los ingresos entre aquellas economías en las cuales puede haber una diferencia importante en los precios de algunos productos. Lo anterior, sin embargo, no corrige los datos por la inflación, por lo que usar una serie de tiempo de estos datos básicamente equivale a usar información a precios corrientes o nominales, no constantes. Es por ello que los datos que utiliza el PAN tienden a sobreestimar el crecimiento económico reciente, ya que una parte de lo que ellos consideran crecimiento es en realidad un puro efecto inflacionario.
Desafortunadamente, la base de datos pública del FMI no incluye información del PIB per cápita de México en dólares y en términos constantes (es decir, corrigiendo por la inflación). Por ello, en lugar de usar los datos del FMI, nosotros usaremos los datos del Banco Mundial, que en su base de datos pública sí tiene información del PIB per cápita de México en términos constantes, tanto en pesos como en dólares ajustados por PPP (los cuales, por cierto, producen resultados idénticos). El único problema con esta opción es que la base de datos sólo llega hasta 2009, por lo que estimaremos el dato de 2010 aplicando una tasa de crecimiento del PIB per cápita de 4% para 2010, que es el dato observado en México para dicho año. Otro problema con el ejercicio del PAN es que en su análisis ellos comparan promedios de periodos de distinta longitud (lo que sesga aun más los resultados), en vez de comparar los datos más recientes con los datos del 2000 (que es la situación que encontraron), que sería lo correcto.
Veamos ahora que pasa cuando hacemos estos ajustes y cuando hacemos las comparaciones apropiadas. El gráfico que se obtiene es el siguiente:
Crecimiento económico
Veamos ahora cómo sería esta gráfica usando la información correcta, es decir, tasas de crecimiento promedio anual y usando los datos de PIB por habitante ajustados por inflación:
Comparación internacional
Por último, analicemos esta otra gráfica del documento del PAN, en la cual se dice que “por primera vez en la historia reciente de México, la riqueza (sic) por habitante creció a una mayor tasa que los países desarrollados”:
Como puede verse, una vez más la conclusión es muy diferente a la de los panistas. Durante su administración, al igual que durante las administraciones priístas recientes, el PIB per cápita de México ha crecido a tasas inferiores a las de los países desarrollados, con lo que la brecha económica entre los mexicanos y los habitantes esos países ha tendido a incrementarse en estas últimas tres décadas.
En conclusión, ya sea por ignorancia o por mala fe, la interpretación panista del desempeño reciente de la economía mexicana está completamente equivocada y se basa en información errónea o simplemente inexistente. Esto parece explicar su optimismo exagerado y, sobre todo, su aparente sentido de incomprensión de lo que según ellos han logrado en estos 10 años de gobierno. Por ello, cuando escuche o lea nuevamente las cuentas alegres de las administraciones panistas, al menos tómelas con un granito de sal y recuerde que en esto de reinventar el país en el que vivimos, Calderolandia está resultando la fase superior de Foxilandia.