El país de los muros

blogeditor · 6 de diciembre de 2022

Hemos llenado México de muros. Unos son más visibles que otros. Por ejemplo, si pensamos en Tijuana, el muro es parte del paisaje, está presente y visible de manera constante en muchas partes de la ciudad. Una de las cosas que más me llama la atención es ver el contraste, mientras del lado de México hay muchas construcciones, de todos tipos y categorías, justo a un lado de los enormes barrotes de metal, del otro lado se ve el desierto, no se ve ninguna construcción cercana. Esto es aún más notorio en la noche, porque del lado mexicano se ven las luces de las casas y los edificios, y las luces urbanas de San Ysidro se ven más lejanas. Da la impresión de que Tijuana se recarga hacia San Diego.

Más allá de lo que se ve, sabemos que en Tijuana se concentran miles de personas desplazadas internas, actualmente más son originarias de Michoacán y Guerrero. Los albergues reportan que más de la mitad de la ocupación es de nuestros connacionales que están ahí huyendo de las amenazas del crimen organizado y de las persecuciones en razón de género. Madres con niños pequeños, personas mayores, familias completas tratado de abrir un pequeño hueco en el muro para acceder a pedir asilo en Estados Unidos.

Así también buscando rendijas entre esa gran muralla están las personas refugiadas que vienen desde países distintos, especialmente de este mismo continente. Recientemente hemos visto la presencia de personas que vienen caminando desde Venezuela, muchas de ellas después de atravesar esa selva impenetrable del Darién ubicada entre Panamá y Colombia.

Fue descorazonador escuchar el anuncio del cambio de la política de los Estados Unidos apenas hace unos días con respecto a las personas venezolanas. Ahora no basta con llegar a territorio de Estados Unidos y pedir asilo por venir huyendo de la falta de medicamentos y las persecuciones, ahora un patrocinador tiene que iniciar el procedimiento desde algún lugar de Estados Unidos y asegurar hasta un seguro médico. La persona interesada deberá llegar por avión y contar con pasaporte vigente. Para muchas personas venezolanas estos muros de papel y de dinero serán más difíciles de superar que el gran muro de Tijuana.

Paradójicamente, y después de pensar en el dato interesante que me compartió Enrique Chiu, el artista que ha dedicado años a pintar -o mejor dicho a borrar con su arte- el muro, cuando te paras justo a un lado, estás en los Estados Unidos. Según me explicó, el muro está construido un metro dentro del territorio estadounidense. Se hizo así para tener entero control sobre él. Así que ese metro es a lo más que pueden aspirar la gran mayoría de esas miles de personas desesperadas.

El muro es cruel a la vista. Representa el obstáculo mas evidente y visible de la dificultad de alcanzar un lugar seguro, un trabajo mejor pagado o una vida digna para miles de personas. Pero además de esa barreara de metal, están los muros que representan el sistema de visas que discrimina por nivel económico y por color de piel, están los muros burocráticos de México, los muros militares y culturales. Tener la fortuna de trabajar en Sin Fronteras IAP y conocer a Enrique Chiu y a tantas otras personas en Tijuana que comprenden esta realidad y tratan de borrar estos muros me llena de esperanza.

* Ana Saiz (@anasaizv) es directora general de Sin Fronteras IAP.