El Orgullo LGBTIQ+ y la desinformación

Redacción Animal Político · 30 de junio de 2023

El Orgullo LGBTIQ+ y la desinformación

Estamos por terminar junio, mes del Orgullo LGBTIQ+, en el que desde la Ciudad de México se ha impulsado el trabajo a favor de los derechos de las poblaciones de la diversidad sexual y de género.

Recientemente, el sábado 24 de junio, vivimos la 45 edición de la Marcha del Orgullo en la Ciudad de México, un evento emblemático que reúne a miles de personas de la diversidad sexual y de género, así como a personas aliadas, para celebrar la igualdad, la inclusión y el respeto por los derechos humanos.

A lo largo de los años, esta marcha ha adquirido una gran importancia, convirtiéndose en una manifestación de empoderamiento y visibilidad para la comunidad LGBTIQ+. Durante este día la avenida Reforma se llenan de colores, música, pancartas y mensajes de amor y aceptación. La marcha no solo es un espacio de celebración, sino también de protesta, recordándonos la lucha continua por la igualdad y la erradicación de la discriminación.

En la Ciudad de México, la marcha del orgullo representa una muestra de la diversidad existente que caracterizan a una sociedad en la que todas las personas tienen derecho a vivir y amar libremente, sin importar su orientación sexual o identidad de género.

Al respecto, hubo varias notas informativas y columnas de opinión que hablaron sobre lo acontecido. Hoy quiero referirme específicamente a la columna de opinión “Jaque Mate” de Sergio Sarmiento, del día lunes 26 de junio de 2023, titulada “Orgullo Gay”, y haré algunas aclaraciones al respecto pues en dicho espacio el Sr. Sarmiento realiza una serie de aseveraciones que preocupan, precisamente porque existen todavía una serie de prejuicios en nuestra sociedad que limitan u obstaculizan el acceso a derechos de las personas lesbianas, gay, trans, intersex, queer y otras que pertenecen a la diversidad sexo-genérica (LGBTIQ+).

Precisamente en días pasados, la organización Centro de Apoyo a las Identidades Trans (CAIT) publicó que en México matan a 53 mujeres trans al año y existen datos que colocan a México en el segundo lugar en números absolutos de asesinatos a personas trans en el mundo. De acuerdo con el Informe de Crímenes de Odio que cada año publica Letra S, en el país, durante el 2022 se registraron 87 asesinatos con violencia a personas de las poblaciones LGBTIQ+.

Según la reciente encuesta nacional sobre discriminación publicada por el INEGI, ENADIS 2022, casi el 50 % de las personas de la diversidad declararon haber vivido discriminación en los últimos 12 meses y según la Encuesta sobre Discriminación de la CDMX (EDIS 2021) las orientación y la identidad de género son de los primeros motivos para la discriminación, reflejándose precisamente en las más de 1500 atenciones que el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) ha proporcionado a personas LGBT que se han acercado a denunciar casos de discriminación en los últimos 10 años.

En la columna de opinión antes mencionada se comparte información errónea que desinforma a la población; precisamente, la discriminación y la violencia que viven las personas de la diversidad sexual y de género se debe a la reproducción de prejuicios, estereotipos, y desinformación, aquí las aclaraciones:

  • La mayoría de los participantes es gay”. La palabra gay refiere al hombre cuya orientación sexual es la homosexual, es decir, un hombre que se siente atraído o puede sentir deseo romántico o sexual por otros hombres. La orientación sexual (homosexual o gay, lesbiana o bisexual), la identidad de género (persona trans), la expresión de género, no son lo mismo.
  • La marcha genera incomodidades porque se suspenden servicios de transporte”. En efecto, como en cualquier otro ejercicio ciudadano del derecho a la libre manifestación que sucede en nuestra Ciudad, la suspensión del servicio de transporte no se realiza únicamente el día de la Marcha del Orgullo. Continuar difundiendo esa aseveración puede resultar en el reforzamiento de los prejuicios, la criminalización y el odio.
  • Algunos expresan odio a las comunidades cis (heterosexuales)”. Las personas cis pueden ser, o no, heterosexuales. La palabra cisgénero es opuesta a lo trans, explica la concordancia entre la identidad de género y el sexo asignado al nacer. Se puede ser cis y ser homosexual o ser trans y ser heterosexual. Ahora bien, decir que algunos expresan odio hacia las personas que no son parte de la comunidad LGBTIQ+ abona precisamente en los prejuicios respecto de una supuesta pretensión de imponer a todas las personas una forma de ser o de amar, lo cual es un prejuicio. Las personas LGBTIQ+ buscan el reconocimiento y garantía de sus derechos con la misma dignidad que quienes no forman parte de ella.
  • Manifiestan exigencias que van más allá de la igualdad de derechos”. En lo personal desconozco a qué se refiere el columnista con esta afirmación, pero es muy fácil pensar desde el privilegio que cuando un grupo históricamente excluido, discriminado, violentado exige derechos, en realidad quiere ir más allá de los derechos reconocidos a las poblaciones en condiciones de privilegio. Generalmente si quienes se ubican en una posición privilegiada sienten que les limitan, no es porque se exijan cuestiones que van más allá de derechos, sino que se eliminan privilegios que descansan sobre la subordinación de esas poblaciones.
  • Algunos trans piensan que pueden borrar la identidad de las mujeres y afirman que no hay mujeres sino personas menstruantes o incluso no hombres”. Ninguna mujer trans (término correcto para evitar la malgenerización) busca borrar a nadie. Las personas trans, hombres, mujeres y personas no binarias buscan que les sea reconocida –y respetada- su identidad de género y con base en ella ejercer sus derechos. No más, pero tampoco menos. El reconocimiento de derechos de una población no es un reparto de bienes en donde se genere la escasez para otras poblaciones. Reconocer a las mujeres trans no borra a las mujeres cis, porque no hay un número finito de derechos para las mujeres que se acabe cuando se incluye a las compañeras trans en el marco legal de protección a las mujeres. Por ello, resulta absurdo decir que: “afirman que ya no hay mujeres”, pues reconocer la existencia de personas con capacidad de gestar o que menstrúan pasa por reconocer que, existen otras identidades como los hombres trans y las personas no binaries que requieren ser incluidas en los marcos normativos para los derechos sexuales y reproductivos, y no ser excluidas por su identidad de género.

Es muy importante que quienes tienen la responsabilidad de la pluma investiguen sobre el tema o se acerquen a las instituciones que han trabajado con las distintas poblaciones antes de escribir una columna que pretende aplaudir el talante liberal de la sociedad mexicana al reconocer y visibilizar a las poblaciones LGBTIQ+, pues de otra forma reproduce prejuicios que hoy día pesan gravemente sobre las personas de esa comunidad y que en muchas ocasiones les cuesta la vida.

* Geraldina González de la Vega es presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (@COPRED_CDMX).