blogeditor · 25 de marzo de 2013
El jesuita Jorge Mario Bergoglio (1936), a los 56 años y después de permanecer en la Compañía de Jesús por 35 años, es nombrado por Juan Pablo II como uno de los cuatro obispos auxiliares de la diócesis de Buenos Aires, el 20 de mayo de 1992. De acuerdo a las reglas establecidas por la iglesia, sigue siendo jesuita, pero ya no vive en casas de la Orden y tampoco debe obediencia a sus superiores. Inicia, entonces, su exitosa carrera dentro de la estructura jerárquica de la Iglesia.
En junio de 1997, habían pasado cinco años, enferma el arzobispo y cardenal Antonio Quarracino y es entonces designado arzobispo coadjutor y el 28 de febrero de 1998, a la muerte de éste, se le nombra arzobispo titular de la arquidiócesis de Buenos Aires. De 2005 a 2011, por dos períodos consecutivos, preside la Conferencia Episcopal Argentina.
El Papa Juan Pablo II, en el consistorio del 21 de febrero de 2001, lo hace cardenal. A partir de ese momento participa como miembro de una serie de consejos de la Santa Sede: la Comisión para América Latina; la Congregación para el Clero; el Pontificio Consejo para la Familia; la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; el Consejo Ordinario de la Secretaría General para el Sínodo de los Obispos; la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.
En abril de 2005, a la muerte de Juan Pablo II, el cardenal Bergoglio es parte de los 117 cardenales electores en el cónclave donde sale elegido el Papa Benedicto XVI. Ahora se sabe que en esa ocasión él obtuvo 44 votos y el cardenal Ratzinger 77, que sumaban las dos terceras partes de los sufragios requeridos para ser electo Papa. A la dimisión de Benedicto XVI se cita a cónclave y los 115 cardenales electores, a la quinta votación, el 13 de marzo de 2013, lo eligen Papa y toma el nombre de Francisco, en honor de San Francisco de Asís.
El ahora Papa Francisco tiene publicados once libros que dan ideas de sus preocupaciones e intereses y también expresan su pensamiento y manera de entender la fe, el mundo y su ministerio: Meditaciones para religiosos (1982); Reflexiones sobre la vida apostólica (1986); Reflexiones de esperanza (1992); Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Castro (1998); Educar: exigencia y pasión (2003); Ponerse la patria al hombro (2004); La nación por construir (2005); Corrupción y pecado (2006); Sobre la acusación de sí mismo (2006); El verdadero poder es el servicio(2007); Mente abierta, corazón creyente (2012)
La actuación del Papa Francisco como sucesor de San Pedro en el obispado de Roma, rompe con los cánones impuestos por los últimos Papas. En estos primeros días de su pontificado ha optado por la sencillez, la austeridad y por dejar atrás ciertas formas del protocolo anquilosado y frío del Vaticano. Su forma de actuar y sus intervenciones a favor del trabajo con los más pobres y la protección del medio ambiente han despertado simpatías y esperanzas entre los creyentes. Ya se verá.