blogeditor · 9 de enero de 2014
Por: Yesenia González
Llegué con mi esposo y mi bebé a la colonia Anáhuac en la delegación Miguel Hidalgo a principios del 2007. En ese tiempo era una zona donde lo único interesante era su cercanía con Polanco. Compramos un departamento a un precio por metro cuadrado que no pasaba de los 900 dólares, hoy en día la vivienda se valúa en un mínimo de 1800 dólares el metro cuadrado, el doble de hace 6 años.
Los vecinos de Anáhuac yAmpliación Granada hemos sido testigos de una velocidad de construcción impresionante, de lo que se ha llamado “Nuevo Polanco” -zona que abarca el polígono que parte desde Presa Falcón entre Río San Joaquín y Miguel de Cervantes hasta un debatible punto cercano a Mariano Escobedo-. Los nombres de los inmuebles dan pistas de hasta dónde los desarrollos han deseado capitalizar el prestigio de la zona: Parques Polanco, Alto Polanco, Vistas Polanco y así continúa. Esta es una de las zonas de mayor desarrollo inmobiliario del país.
Llegó un momento que desde mi ventana podía ver hasta 12 grúas montacargas trabajando a toda hora. Camiones de volteo en caravanas iban llenos de materiales de construcción, y otros tantos venían con escombros. Hordas de trabajadores caminaban -de hecho aún caminan- por Ferrocarril de Cuernavaca en dirección hacia las mega construcciones. En menos de 6 años se construyeron en la zona grandes conjuntos residenciales, recintos culturales como el nuevo y subterráneo Teatro Telcel, el Museo Soumaya;el centro comercial Plaza Carso, con 7,660 m2, y la segunda sucursal en México de Saks Fifth Avenue, por decir algunos.
“Me siento como en Nueva York” , dijo mi tío Alejandro cuando fuimos a ver Wicked, el musical de Bradway, con el que OCESA estrenó el nuevo Teatro Telcel, el más grande de Latinoamérica ubicado en Plaza Carso. Cuando sales de noche del teatro es un espectáculo ver las luces reflejadas en la fachada del Museo Soumaya, creando sombras de todo el largo de la construcción.
No nos aburrimos. En Noviembre pasado, a unos pasos del teatro, se inauguró el Museo Jumex en un edificio diseñado por el arquitecto británico David Chipperfield. El museo promueve el arte contemporáneo y la producción de piezas artísticas, impulsa la cultura y las técnicas originales.
Pero no todo es gratis, hay un costo social implicado. No hay más que pararse en medio de las vías del tren del ferrocarril de Cuernavaca a la altura de Lago Filt para darse cuenta que Nuevo Polanco nació en una zona de naves industriales y viviendas sencillas -donde ahora es Parques Polanco antes estaba la planta Daimler Chrysler-.
Ferrocarril de Cuernavaca actúa como una muralla. Del lado izquierdo de las vías del tren las construcciones se valúan en más de 3000 dólares el metro cuadrado, del lado derecho hay casas sencillas y pequeños comercios: un lavado de autos, una vulcanizadora, un taller mecánico, dos primarias públicas.
[contextly_sidebar id=”f78f586887f27d98107343c00911e337″]Pasear por Ferrocarril de Cuernavaca es como caminar por la calle de la desconfianza, los del lado izquierdo viven encerrados; sus altas bardas y alambrado de púas conviven con la gran cantidad de grafitis que hay del lado derecho. De este mismo lado, cerca de la avenida Río San Joaquín, algunos rentan. Muchos como Graciela pagan una renta congelada de 240 dólares al mes; sin embargo el casero le ha dicho que pronto venderán la construcción.
Este es un proceso de gentrificación típico. Una transformación urbana en el que la población original de un sector o barrio de bajo nivel socioeconómico es progresivamente desplazada por otra de un mayor nivel adquisitivo. Este proceso lo han vivido muchas ciudades alrededor del mundo; Soho en Londres es uno de los mejores ejemplos.
La gentrificación comienza cuando un grupo de personas de un cierto nivel económico descubren un barrio que, a pesar de estar degradado y descapitalizado, ofrece una buena relación entre la calidad y el precio y deciden instalarse en él. Estos barrios suelen estar situados cerca del centro de la ciudad, o contar con determinadas ventajas como el estar situados cerca de polos de empleo, como es el caso de Polanco.
El efecto más notorio de la gentrificación es el desplazamiento de las clases populares, las que paulatinamente reducen su número en la zona con base en desalojo, la expiración de un contrato de alquiler y la ausencia de una oferta de alquileres en la zona para este grupo social. Una vez realizado este desplazamiento se revaloriza el suelo como residencias de alto nivel. A la expulsión progresiva de la población se le une la incapacidad por parte de los desalojados, o de jóvenes originarios del barrio, de pagar una vivienda en éste, como consecuencia de la revalorización y el aumento del precio.
Aparecen también otros cambios demográficos comunes a este tipo de procesos, como la reducción de las tasas de ocupación de la vivienda (el número de habitantes por vivienda) y un drástico aumento de la densidad de población del área. Asimismo, se da una progresiva transformación de la ocupación en propiedad por la de ocupación en alquiler.
Según el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2012, Miguel Hidalgo es el cuarto municipio menos pobre del país; el primer lugar lo ocupa la Delegación Benito Juárez, también en el DF. Sin embargo, a diferencia de ésta, Miguel Hidalgo presenta grandes diferencias entre colonias. En Miguel Hidalgo conviven igualmente Bosques de las Lomas y Polanco con colonias como Pensil y Argentina, colindantes con el Nuevo Polanco.
La explosión ha sido tan intensa que me recuerda un poco a Santa Fe. Los accesos al Nuevo Polanco presentan graves problemas de tráfico. Miguel de Cervantes, por ejemplo, es una calle de dos carriles cada sentido donde en horas pico puedes tardarte 20 minutos en pasar 4 cuadras, está además llena de baches y polvo.
La calle Lago Zurich, que colinda con Saks, está cerrada desde hace meses por un hundimiento del suelo donde se formaba en tiempo de lluvias un enorme asentamiento de agua que era imposible pasar. En agosto caí en un bache en la zona y perdí una llanta nuevecita.
Me pregunto qué destino nos espera en términos de agua, transporte y accesos. Lo malo es que siempre nos pasa lo mismo, una relación inversa entre la planeación urbana y el aumento en el costo de la vivienda.
¡Saludos desde Anáhuac!
* Yesenia González Pedraza es Directora General en Veinte20. Es actuaria por la UNAM con estudios de posgrado en Estadística Aplicada e Investigación de Mercados. Se enamoró de la probabilidad y la estadística pues le parecía una especie de magia predecir cuántas personas en su grupo tendrían el mismo día de nacimiento, cuántas habrían atinado los 6 resultados del bingo o la posición de un borracho en caminata aleatoria en el paso n+1. Desde hace 13 años dirige exitosamente estudios de investigación para diversas categorías colaborando en la correcta toma de decisiones.